miércoles, 22 de abril de 2009

Un psicopompo para Gaia


Coincidiendo con el Día de la Tierra, promovido por Gaylord Nelson, y con el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, promulgado por la UNESCO en París en 1995, la plataforma editorial on line Bubok publica la obra ‘El Sendero del Chamán’.

En el año 2002 –designado Año Internacional de las Montañas a instancias de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)–, y habiendo sido colaborador de Survival International, escribí el libro de viajes ‘El Sendero del Chamán’, que cuenta con el amable prólogo del médico, alpinista y escritor José A. Pujante Conesa, autor de numerosos libros y garante de Mountain Wilderness, entre otras cosas.

El libro tiene a las montañas y a otros territorios salvajes de la Tierra como principales protagonistas. Y es que en estos tiempos, antes al contrario, no dejan de serlo por verse amenazados sus ecosistemas y poblaciones indígenas. De hecho, desgraciadamente, los glaciares están en franca regresión desde hace tiempo –como claro síntoma indicativo del cambio climático, con las graves repercusiones que ello conlleva, como el patente aumento de desastres naturales–, además del precario desarrollo sostenible de estas zonas, sus recursos y biodiversidad.

En la obra, que considero que quiere recoger –sin pretender ser un sesudo ensayo sino un trabajo de investigación antropológica– una serie de analogías y afinidades entre esas poblaciones indígenas, algunas de ellas muy dispares, describo las observaciones documentadas tomando como hilo conductor el viaje del poblamiento del continente americano y la figura del chamán, de origen paleo-siberiano, y la práctica del chamanismo por parte de esas tribus, al tiempo que hago énfasis en la rica y variada etnobotánica del orbe, sin obviar el espinoso asunto de los alucinógenos, que constituye una innegable realidad ancestral de los pueblos, de sus religiones, sus costumbres y sus modus vivendi.

Asimismo –teniendo presente en la obra la hipótesis de Gaia– quiero hacer un alegato ecologista haciéndome eco de las legítimas reivindicaciones de estas sociedades que, aunque primitivas, tenían –y tienen– una conciencia superior en armonía con su entorno natural, así como un profundo respeto por la naturaleza. Reivindicaciones éstas tan actuales hoy en día, en pleno siglo XXI, en los estertores de la era del petróleo y cuando estamos al borde del colapso medio-ambiental propiciado por el tan vituperado calentamiento global y sus graves consecuencias.

Y así, en el curso de este fabuloso viaje iniciático, el relato nos transportará al Khan Tengri de los mongoles; al Popocatepetl y las sierras de México; al sagrado Monte Kailas, en el ámbito de la religión chamanística Bön-Po; a los montes de Altai o las montañas siberianas del primitivo origen del chamanismo. Más allá del estrecho de Bering, acometeremos el monte McKinley, en Alaska; las Rocosas; el monte Shasta, en California; los volcanes de Centroamérica; la Sierra Nevada de Santa Marta, en Colombia; los tepuyes de Venezuela, como el Auyantepuy o “montaña del diablo”; los volcanes de Humboldt: Cotopaxi, Chimborazo, etc. Después surcaremos los Andes de los Incas y el auténtico fin del mundo: la Patagonia, con sus picos y cerros, verdaderos “gritos de piedra”, sin olvidar hacer mención de las selvas de Sudamérica y África, para terminar allí donde empezó la historia de la Humanidad. Documentando al amable lector sobre el Gran Viaje del poblamiento del continente americano, eje central de este libro.

De igual manera, es obligado también hacer mención de los científicos y pensadores que han influido en el análisis de la evolución y conoceremos al antropólogo C. Castaneda, al etnomicólogo R.G. Wasson; los doctores y químicos R. Heim y A. Hofmann; al noruego C.S. Lumholtz y su periplo por la Sierra Madre Occidental; al viajero del silencio, el ruso N. Roerich; a Marco Polo; al pionero montañero y aventurero H. Harrer; a la doctora en psiquiatría O. Kharitidi; a Edward S. Curtis y su gran trabajo documental acerca de los indios norteamericanos; a varios misioneros y su encuentro y choque cultural con el indio aborigen; al célebre Humboldt, ya citado; al filósofo Mircea Eliade; al antropólogo Lèvy Strauss; a Hiram Bingham, el descubridor científico de Machu Picchu; a otro antropólogo contemporáneo, W. Davis; al escritor viajero Bruce Chatwin y al poeta Henry Michaux; al alpinista Reinhold Messner y a otros temerarios exploradores del abismo que se adentran en la inhabitable atmósfera de la llamada “zona de la muerte”, más allá de los 7.000 metros de altitud…

'El Sendero del Chamán' está disponible en Bubok

martes, 14 de abril de 2009

Antonin Artaud, el poeta maldito, enfermo y loco



Una exposición en la Casa Encendida de Madrid reúne por primera vez los delirantes dibujos del atormentado poeta francés.



No ha quedado demostrado, ni mucho menos, que el lengua-je de las palabras sea el mejor posible. Antonin Artaud


Este aforismo de Artaud revelaba una obviedad, la que se desprende de otro muy popular y semánticamente análogo, el dicho “una imagen vale más que mil palabras”. Quizá por eso Artaud fue autor de una importante obra gráfica y participó como actor en numerosas películas como ‘La Pasión de Juana de Arco’, de Carl Thedor Dreyer o el ‘Napoleón’ de Abel Gance.

El también dramaturgo, ensayista, novelista y director escénico francés, nacido en Marsella en 1896 y fallecido en París en 1948, Antonin Artaud, es actualmente recordado –como ocurrió en 2006 con el también viajero experimental, poeta y artista coetáneo, e igualmente entusiasta del surrealismo, Henri Michaux– con la exposición que sobre él se presenta en la Casa Encendida de Madrid.

Si Michaux había viajado a Ecuador y probado las drogas autóctonas para más tarde escribir su obra titulada igual que el país andino, el atormentado Artaud se interesó por la cultura ancestral mesoamericana de los indios Tarahumaras –pues la considera superior a la de Occidente– y para ello, en 1936, viaja a México y convive durante varios meses con los llamados rarámuris, experimentando con el peyote. Fruto de esa experiencia es su obra ‘Los tarahumaras’.

Cuando regresa a Francia, sintiéndose perturbado, es ingresado en un psiquiátrico, en el que permanecerá por un periodo de diez años.

Con el título ‘Artaud’, en la Casa Encendida se muestran las obsesiones y delirios del heterogéneo y revolucionario pensador plasmados en unos desgarradores dibujos, en ocasiones difíciles de digerir, pues la mayoría de los que se pueden ver en la exposición fueron realizados en el psiquiátrico de Rodez. Pero suponen la primera retrospectiva sobre la obra gráfica del artista francés, que cuenta con la colaboración de la Bibliothèque Nationale de France, del Centre Georges Pompidou de París y el Musée Cantini de Marsella.

Para profundizar más en los viajes experimentales de Michaux y otros exploradores del abismo, como también lo fue Antonin Artaud, leer la obra ‘El Sendero del Chamán’, disponible en breve en Bubok.


‘Artaud’
La Casa Encendida
Ronda de Valencia, 2
Madrid
Del 03.04.09 al 07.06.09

domingo, 12 de abril de 2009

El “blog” de Jack Kerouac

El mítico escritor y héroe de los beatniks, Jack Kerouac, en el cuadragésimo aniversario de su muerte, tendrá por primera vez en España una edición de la versión original de su novela ‘En el camino’. Y para mostrar una mayor fidelidad al autor ahora se publica con el título ‘En la carretera’ (On the road), la cual también se podrá ver pronto en la gran pantalla.

Hace unos años me topé con un libro que estaba expuesto en el escaparate de una vieja librería. Se trataba de una primera edición francesa de la obra de Kerouac ‘Satori en París’, libro que yo desconocía de este autor hasta ese momento “Satori”. Desde entonces he querido leer ese libro.

Al contrario de lo que pueda inducir a pensar, ‘Satori’ no es el nombre de ningún personaje, sino un vocablo japonés que significa “Iluminación” en el Budismo Zen.

Según explica el propio Kerouac en su novela, la idea de escribir un relato sobre su viaje a Francia le fue inspirada por una suerte de iluminación interior que los japoneses llaman Zen Satori (iluminación repentina), que propició en Kerouac su escritura automática –como con la que tanto experimentó André Breton– a modo de crónica surrealista de su viaje.

En este año del cuadragésimo aniversario de su muerte, Kerouac es doblemente recordado y reeditado. La editorial Ediciones Escalera ha publicado por primera vez en España ‘Satori en París’, una novela hasta ahora inédita en castellano escrita durante los escasos diez días del verano de 1965 que Kerouac pasó en Francia.

La otra nueva publicación, como homenaje en su aniversario, es una reedición de la celebérrima ‘En el camino’ –la Biblia de la ‘generación beat’–, que yo leí a la edad de veinte años y que la editorial Anagrama reedita todos los años.

Mientras en ‘Satori en París’ Kerouac cruza el atlántico para viajar a la capital gala y después a Brest, en busca del origen francés de su apellido, breton para más señas (su nombre completo es Jean-Louis Lebris de Kérouac, descendiente de canadienses francófonos), en su otra novela de viaje, ‘En el camino’–su título ya lo adelanta–, el espíritu nómada de Kerouac le lleva a atravesar el continente americano de Nueva York a Nueva Orleans, Ciudad de México, San Francisco, Chicago y vuelta a Nueva York. Un viaje de costa a costa que llevó a cabo por las carreteras estadounidenses en viejos Cadillacs o Dodges prestados.

Para este aniversario se ha publicado la legendaria obra tal como Kerouac la escribió en el rollo de papel que encontró, al mudarse a un apartamento de Nueva York, olvidado por los anteriores inquilinos. Sin saberlo, Kerouac fue, en cierta manera, el precursor del blog.

De manera similar a como algunos de nosotros lo hacemos actualmente en los modernos blogs, el manuscrito original está mecanografiado en más de 36 metros de rollo de papel continuo –algo más ancho que el del espacio destinado al texto de los actuales blogs, que tienen más parecido, por sus dimensiones, con un interminable rollo de papel de excusado – fue escrito en 1951 y publicada como novela en 1957.

El director de cine Francis Ford Coppola, dueño de los derechos para el cine de la obra de Kerouac desde el año 2006, a pesar de querer hacerlo nunca la pudo rodar. Finalmente el realizador brasileño Walter Selles –nominado para el Oscar por ‘Diarios de motocicleta’, la película sobre el viaje que realizó Ernesto Che Guevara a través de Sudamérica– será quien la adaptará para la gran pantalla.

Según opina Selles, “En el Camino es un libro seminal que dio voz a una generación entera: captura su hambre de experiencias, el desgano de aceptar verdades impuestas y el descontento con el status quo. Es tan moderno hoy como hace cuatro décadas”.

Jack Kerouac falleció el 21 de octubre de 1969 a la edad de 47 años de un derrame interno, producto de una cirrosis a causa de su alcoholismo.

sábado, 4 de abril de 2009

Ecos y reflejos de Marcel Proust



















La Facultad de Filología de la UCM, la Casa de Velázquez y el Instituto Francés fueron las tres sedes del Congreso Internacional sobre Proust que se celebró estos días en Madrid.

Los recuerdos comunes son a veces los más pacificadores. Marcel Proust

Este encuentro internacional tuvo un enfoque princi-palmente comparativo entre Proust y su obra, su estética literaria y su época, así como la gran influencia de sus escritos en las obras y el pensamiento de muchos otros escritores contemporáneos.

El Congreso reunió a profesores universitarios y a especialistas nacionales e internacionales en la obra proustiana, que en sus análisis y exposiciones demostraron que ‘À la recherche du temps perdu’ es una obra de ineludible referencia para comprender la literatura europea del siglo XX.

La iniciativa de este Congreso surgió del Departamento de Filología Francesa, y dado el carácter relacionador del mismo, se contó con la colaboración de diversos Departamentos de la Facultad de Filología de la UCM, el Institut Français de Madrid, la Casa de Velázquez y los Servicios Culturales de la Embajada Francesa y otros organismos internacionales, como la “Société des Amis de Marcel Proust”, otras universidades extranjeras y personalidades ajenas al ámbito universitario.

La conferencia de apertura, cuyo título fue “Proust et Flaubert: les pas de géants”, corrió a cargo de Mireille Naturel, de la Universidad de Paris III - Sorbonne Nouvelle, que es además secretaria general de la citada “Société des Amis de Marcel Proust”, y a la que siguieron durante los tres días que duró el Congreso:

Dámaso López (UCM): “Proust y Ruskin”.

Philippe Chardin (Universidad de Tours): “De la nouvelle au roman: Proust et Joyce”.

J.L. Martínez-Dueñas (Universidad de Granada): “Proust en la crítica inglesa”.

Francisco García Jurado (UCM): “El encuentro complejo entre Proust y Propercio: literatura latina y estéticas de la modernidad”.

Julio Baquero y Silvia Acierno (Traductores): “Proust y el cine: la adaptación imposible”.

Torben Lohmüller (UCM): “Walter Benjamín como traductor de Proust”.

Mª Teresa Gallego (Traductora): “La traducción ¿eco, reflejo o sic...?”.

Javier del Prado (UCM): “Metáforas de la música y la música como metáfora”.

Mª Angeles Ciprés (UCM): “La phrase musicale de Vinteuil et la structure du récit poétique dans Un amour de Swann”.

José Manuel Losada (UCM): “Proust y la ópera”; Francisco González (Universidad de Oviedo): “Du côté de chez Poincaré: l’expérience de la madeleine et ses modèles scientifiques”.

Eugenia Popeanga (UCM): “La ciudad en La recherche”.

Doina Popa-Liseanu (UNED): “Le voyageur (dé) voilé: Proust chez les Ocsebib”.

Fernando Iwasaki (Escritor): “En busca de un tipo perdido: el peruano de Proust”.

Epicteto Díaz Navarro (UCM): “Espacios de la memoria: Marcel Proust y Juan Benet”.

José Ignacio Díez (UCM): “¿Tiempo perdido? Francisco Umbral busca a Proust”.

Herbert Craig (Universidad de Nebraska): “Proust en España durante los tiempos de Franco”.

Luc Fraisse (Universidad de Strasbourg): “Proust romancier, critique d’art”.

Michel Bertrand (Universidad de Provence): “Amour de Swann, Amour de soi, Amour du cygne, Amour du signe”.

Luis Gaston (Universidad de Granada): “Proust y Claude Simon: dos escrituras, una memoria. Discurso narrativo, memoria afectiva”.

Mª Angeles Sirvent (Universidad de Alicante): “Proust y Barthes”.

Montserrat Serrano (Universidad de Granada): “Ecos de Proust en Patrick Modiano: los caminos de la memoria”.

Patricia Martínez (UAM): “Proust et le roman comme recherche. Quelques perspectives sur la fiction herméneutique”.

Elisa Martínez-Garrido (UCM): “La sensualidad visual de La luna y las hogueras de Cesare Pavese: ¿ecos y reflejos de pinceladas proustianas?”.

Arno Gimber (UCM): “Marcel Proust en W.G. Sebald: en busca de la memoria perdida”.

Y la conferencia de clausura de Dominique Rabaté (Universidad de Bordeaux): “Après Proust. Stratégies de la mémoire aujourd'hui (Quignard, Modiano, Jean-Paul Goux)”.

Una de las máximas más famosas de ‘À la recherche du temps perdu’ fue la conclusión a la que llegó Marcel Proust en su obra ‘El Tiempo recobrado’: La verdadera vida, la vida al fin descubierta y dilucidada, la única vida, por lo tanto, realmente vivida es la literatura.

El Congreso Internacional “Marcel Proust: Ecos y reflejos” tuvo lugar en las sedes citadas y en horario de mañana y tarde los días 23, 24 y 25 de marzo.