miércoles, 18 de febrero de 2026

El documentalismo de Helen Levitt

Tras su paso por Barcelona, llega ahora a Madrid la obra de la gran fotógrafa neoyorquina Helen Levitt. Desde el 19 de febrero hasta el 17 de mayo en Fundación Mapfre.

Helen Levitt (1913-2009) comenzó a fotografiar las calles de su Nueva York natal a finales de la década de 1930, interesándose principalmente por los barrios más pobres, como el Harlem hispano o el Lower East Side, donde la calle es el escenario principal del día a día.

Su cámara se dirigió sobre todo hacia los niños y sus juegos en las calles. Estas escenas infantiles son el motivo central de una obra que nos atrapa por su capacidad para convertir situaciones cotidianas en imágenes que transmiten todo lo que la vida puede contener de emoción, enigma o humor y que, aunque carecen de una narrativa explícita, logran establecer una conexión inmediata con el espectador. La obra de Helen Levitt obtuvo pronto el reconocimiento que merecía y ya en 1943 el MoMA de Nueva York organizó Photographs of children, su primera exposición individual. 

A finales de los años 1940, influenciada por Luis Buñuel, por entonces exiliado en EE.UU, tuvo su contacto con el cine y el documental. En años posteriores continuaría su intenso interés por el cine y por una incipiente fotografía en color. En 1948 colaboró en el documental The Quiet One y codirigió In the Street, otro documental sobre las calles del Harlem hispano. Ambos títulos serían muy influyentes en la evolución posterior del cine documental filmado por artistas como Jonas Mekas o Andy Warhol. Por otro lado, a partir de la obtención, en 1959, de una beca Guggenheim para explorar técnicas cromáticas comenzó a experimentar con el color en la fotografía, un medio en el que desarrollaría también una obra pionera. 

Artista socialmente comprometida, Levitt fue una de las primeras mujeres en abrirse un camino profesional en la fotografía. Esta exposición es la primera que se realiza a partir de la totalidad de su obra y sus archivos, que sólo recientemente se han abierto a la consulta pública.

Las imágenes de Helen Levitt poseen una cualidad misteriosa que las convierte en auténticos enigmas visuales. Su mirada única y certera transforma escenas cotidianas en composiciones difíciles de definir, lo que provoca una conexión inmediata con el espectador, incluso cuando no hay una narrativa clara que las explique.

Helen Levitt fue una de las primeras mujeres en abrirse camino en el mundo de la fotografía, especialmente en el ámbito de la fotografía de calle. Siempre evitó construir una narrativa explícita en su trabajo, y prefería no hablar sobre sus imágenes. Esta decisión, lejos de restar valor, es una de las claves que hacen su obra tan interesante.

Alumna de Walker Evans y de Henri Cartier-Bresson, sus fotografías logran conectar con el espectador gracias a las emociones universales que nos transmiten.

Más información

Fundación Mapfre.

Fotografía Untitled, New York (1975) © Helen Levitt