Por vez primera, las series
‘Aqua Mater’ y ‘Glaciares’ se presentarán juntas en una única experiencia
expositiva que tendrá lugar el próximo mes de octubre.
Casi un centenar de fotografías
en blanco y negro de gran formato conforman la primera gran exposición póstuma
del fotógrafo brasileño, y que recorren la belleza, la fuerza y la fragilidad
del agua en el planeta. Un viaje sensorial que une fotografía, espacio y sonido
en un entorno singular, como es el interior del histórico depósito de agua de
Madrid, hoy sede de la Fundación Canal.
Leyenda de la fotografía
documental y Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998, Sebastião
Salgado (1944–2025) dedicó más de cinco décadas a recorrer el mundo para
retratar la condición humana y los grandes paisajes del planeta. Su compromiso
trascendió la imagen: junto a su esposa, Lélia Wanick Salgado, fundó el
Instituto Terra, un ambicioso proyecto de restauración de la Mata Atlántica
brasileña. “Entendí
que soy naturaleza”, resumió al final de su vida.
Editora, diseñadora y compañera
de vida de Sebastião Salgado, Lélia es la comisaria encargada de diseñar el
espacio expositivo de ‘Aqua Mater’, convirtiendo el legado de Salgado en una
experiencia sensorial única donde reunir más de veinte años de viajes por
océanos, ríos y glaciares que condensa la mirada del fotógrafo: el agua como
origen de la vida, fuerza creadora y vínculo esencial entre la humanidad y el
planeta.
A partir del 28 de octubre de
2026, la Sala Castellana 214 de la Fundación Canal —un imponente y evocador
antiguo depósito de agua subterráneo— acogerá esta muestra que fusiona por
primera vez estas dos potentes series visuales, organizadas por La Fábrica en
una cita que coincide además con el 175º aniversario de Canal de Isabel II.
Las imágenes son el resultado
de 25 años de expediciones a los rincones más remotos y puros del planeta,
desde la inmensidad de la Amazonia y el Himalaya hasta el aislamiento de
Islandia, Siberia y la Patagonia. Mientras que ‘Aqua Mater’ explora el agua
como el origen de la vida y un recurso en constante disputa entre la abundancia
y la escasez, la serie ‘Glaciares’ se suma en esta ocasión de forma inédita
para retratar las colosales e imponentes masas de hielo antárticas y
patagónicas. El resultado es un sobrecogedor viaje sensorial que, arropado por
una atmósfera sonora diseñada para la ocasión, trasciende la mera contemplación
estética. La muestra conjunta no es solo un homenaje al virtuosismo técnico de
Salgado; es, sobre todo, una llamada urgente a la conciencia colectiva y una
advertencia sobre la fragilidad climática de nuestra Tierra.
Nacido el 8 de febrero de 1944
en Aimorés, Minas Gerais (Brasil), Sebastião Salgado creció como el único hijo
varón de una familia de ocho hermanos. Aunque inicialmente se inclinó por el
Derecho, terminó licenciándose en Ciencias Económicas en la Universidad de São
Paulo. Y completa su formación con una maestría en Estados Unidos y un
doctorado en la Universidad de París. En 1964 comenzaría su militancia activa
de izquierdas contra la dictadura militar de Brasil. Debido a la persecución
política del régimen, en 1969 se exilia en París junto a su esposa, la
arquitecta y diseñadora Lélia Deluiz Wanick.
Su carrera profesional comenzó
formalmente como economista para la Organización Internacional del Café. Sin
embargo, en la década de 1970, durante un viaje de trabajo a África, comienza a
usar la cámara fotográfica de su esposa. A los 29 años tomó la decisión radical
de abandonar la economía para dedicarse por completo al fotorreporterismo de
manera autodidacta. Poco después trabajaría para las prestigiosas agencias
Sygma y Gamma, y en 1979 ingresa en la Agencia Magnum Photos, donde consolidó
su reputación global. En 1994, él y su esposa fundaron su propia agencia
exclusiva: Amazonas Images. Estilo y grandes proyectos socio-documentales.
Su obra destaca por el uso
exclusivo del blanco y negro texturizado, enfocado en realzar la dignidad y la
condición humana en situaciones extremas. Salgado documentó la crudeza de la
globalización y la resistencia humana a través de obras maestras recopiladas en
sus los libros, tales como: ‘Otras Américas’ (1986): Un viaje profundo por la
vida campesina e indígena de Latinoamérica. ‘Trabajadores’ (1993): Una oda
visual a la mano de obra industrial y manual que desaparecía en el cambio de
siglo. ‘Éxodos’ (2000): Un durísimo registro de siete años sobre los
desplazados, refugiados y migrantes en 35 países.
Tras quedar devastado
psicológicamente por la crudeza del genocidio de Ruanda que fotografió en 1994,
Sebastião Salgado sufrió una profunda depresión. Encontró refugio regresando a
Brasil para reforestar las tierras degradadas de su familia, fundando el
Instituto Terra, con el que sembró millones de árboles. Este regreso a la
naturaleza inspiró su proyecto ‘Génesis’ (2013), dedicado a los paisajes e
indígenas inalterados por la vida moderna. Su último gran trabajo fue ‘Amazônia’
(2021), alertando sobre la destrucción del pulmón del planeta.
Reconocido internacionalmente
con galardones como el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1998),
Sebastião Salgado falleció el 23 de mayo de 2025 en París, a los 81 años de
edad, a causa de complicaciones de una leucemia diagnosticada años atrás.
Más
información
Sebastião
Salgado: ‘Aqua Mater’.
Fotografía ‘Iceberg entre la Isla Paulet y las Islas Shetland del Sur. Mar de Weddell’ (2005) © Sebastião Salgado


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