Fundación Casa de México, como sede oficial de PhotoESPAÑA, presenta este mes de junio y hasta el próximo 13 de septiembre, una muestra con las
obras de varios artistas mexicanos.
La exposición colectiva ‘Espectros.
Enigmas de la mirada’, comisariada
por la investigadora y artista mexicana Laura González-Flores, la integran siete jóvenes fotógrafos mexicanos
de reconocida trayectoria, a saber: Adriana Calatayud, Alinka Echeverría, Cannon Bernáldez, Humberto Ríos, Laura Cohen, Paola Dávila y Tomás Casademunt, que ofrecen su
personal visión de la realidad plasmada en sus enigmáticos trabajos.
Y es que, más allá de su
función plástica, expresiva y de catalogación de la realidad material, la
fotografía, en su desarrollo histórico y evolución, ha ido experimentando siempre imaginativos
procesos para reflejar distintas formas de percibir esa realidad. Así, mediante la
práctica de diversas manipulaciones técnicas u ópticas, generar sorprendentes visiones,
imágenes ambiguas, sugerentes y espectrales.
Esta exposición reúne el
trabajo de unos fotógrafos cuyas obras invitan a ir más allá de la mera identificación
de lo visible. Excéntricas en su forma y rigurosas en su proceso, estas obras
requieren una mirada atenta, sostenida en el tiempo, y una disposición a
cuestionar aquello que la imagen parece afirmar.
En estas series el enigma de la
mirada del artista se hace patente, y sin agotar el sentido en lo fotografiado,
la contemplación de las imágenes activa en el espectador otras resonancias imaginarias,
empleando para ello técnicas muy variadas, algunas mediante procesos de los
tiempos de los inicios de la fotografía. Desde la cianotipia a la piezografía,
pasando por la fotografía estenopeica o la impresión en gelatina de plata. Por
esto, la propuesta curatorial plantea un espacio de contemplación crítica,
en
el que la visita pueda tener una experiencia sensorial compartida.
Laura González-Flores es doctora en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Desde 1992, su trabajo se enfoca a la investigación, docencia y curaduría de las imágenes técnicas: la fotografía, el cine, pero también la escultura, la gráfica. Busca llevar el rigor de la investigación teórica al amplio ámbito social del arte: a los archivos, a museos, publicaciones y programas estatales y privados, así como al trabajo colaborativo con los creadores.
El recorrido de la muestra comienza y finaliza con las obras de Humberto Ríos y su serie ‘Suspending Time’, utilizando técnicas fotográficas ya en desuso, obsoletas o anacrónicas en tiempos de la fotografía digital.
La artista Cannon Bernáldez presenta el proyecto llamado ‘Miedos’. Imágenes cuyas dimensiones son intencionadamente pequeñas, con lo que lograr que el espectador se acerque para observar un inventario de sus temores infantiles, sutilmente revelados, pero inevitables y terribles. En este caso, el ocasional viñeteado genera además cierto efecto túnel, propiciando una sensación inmersiva.
En el caso de Alinka Echeverría,
la espectralidad tiene una trascendencia política. La fotógrafa cubrió como
periodista el funeral de Nelson Mandela y en su serie ‘M-theory’ quiso recordar
que, a causa del apartheid, Mandela no estuvo solo ni en la cárcel ni en la
lucha contra el racismo en Sudáfrica. Tras una ardua búsqueda, la artista encontró
a nueve de sus compañeros de prisión y a partir de sus huellas biométricas
generó paisajes que nos hablan de sus vidas y destinos.
Tomás Casademunt recurre a
voluminosas cámaras estenopeicas para fotografiar, semana a semana, el proceso
de construcción de grandes edificios, fusionando las instantáneas anteriores y
posteriores en una misma imagen. Su proyecto implica para su elaboración el trabajo
de meses, dando unos frutos casi abstractos, y que recuerdan a los procesos de
las primeras fotografías de la historia.
Entre las imágenes más poéticas
de la muestra se encuentran las de Paola Dávila, que en ‘Mareas’ empleó la
técnica de la cianotipia, dejando que otros agentes naturales como la salinidad
del mar y el sol contribuyeran a la creación de sus imágenes. Los títulos de
cada obra se corresponden con las coordenadas donde se tomó cada una, en Baja
California.
Por su parte, Adriana Calatayud
trabaja los paisajes en los que no importa el detalle de lo que vemos, sino lo
que en ellos ha sucedido sin que lo viéramos: desapariciones de personas derivadas
del tráfico de órganos. Aunque nunca muestre una violencia explícita. El
proyecto lleva por nombre ‘Cementerios silenciosos’ y ha devenido un archivo
opaco de zonas para la vergüenza.
Las imágenes de Laura Cohen parecen
querer señalar la persistencia de la vida en seguir adelante. Se trata de varios
ejemplares de plantas tropicales mexicanas que parecen flotar, suspendidas en
el tiempo. Y se produce ese efecto porque las plantas fueron captadas en un
acuario y gracias a un elaborado ejercicio de iluminación.
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Adriana Calatayud, Alinka Echeverría, Cannon Bernáldez, Humberto Ríos, Laura Cohen, Paola Dávila y Tomás Casademunt.
Fotografía ‘Espectrografías’ © Tomás Casademunt







