El Día Mundial de la Fotografía
cobra este año un significado histórico al coincidir con la celebración de su bicentenario.
Aunque se remontan a 1824 los
primeros resultados fotográficos documentados de Nicéphore Niépce, la celebración
internacional este año 2026 toma como referencia la primera fotografía
permanente conservada, realizada hacia 1826.
Si bien se considera esa
primera fotografía de Nicéphore Niépce, realizada en Borgoña por el
procedimiento denominado heliografía, existe también una discusión historiográfica
legítima, ya que Niépce documentaría en 1824 resultados fotográficos experimentales.
Por esa razón en 2024 hubo instituciones que tempranamente ya celebraron
el bicentenario.
Hacia 1826, en su casa de
Saint-Loup-de-Varennes, cerca de Chalon-sur-Saône, Niépce consiguió fijar sobre
una placa fotosensible de manera permanente la imagen proyectada por una cámara
oscura. La imagen es conocida como ‘Point de vue du Gras’ (‘Vista desde la ventana en Le Gras’).
Dicha imagen es, en términos
históricos, la fotografía permanente más antigua que se conserva. La placa
original se encuentra actualmente en la colección del Harry Ransom Center de la
Universidad de Texas, en Austin. Y fue el propio Ministerio francés de Cultura quien
acuerda tomar 1826 como fecha de referencia para el bicentenario, y resume el
aniversario como el paso desde las primeras imágenes fijadas de forma
permanente hasta las prácticas fotográficas contemporáneas.
Porque la importancia del
acontecimiento no reside simplemente en que alguien consiguiera “hacer una
imagen con una cámara”. La cámara oscura era conocida desde siglos antes. La
verdadera revolución consistió en lograr que la luz produjera una imagen que
pudiera quedar fijada materialmente, sin que un dibujante tuviera que
reproducirla a mano.
En ese sentido, la fotografía
nace de la convergencia histórica de tres factores circunstanciales: la óptica
de la cámara oscura; la química fotosensible, y el deseo artístico y científico
de obtener una representación automática y duradera de la realidad.
El 16 de septiembre de 1824, Nicéphore
escribió a su hermano Claude comunicándole que había conseguido obtener una
vista desde la habitación de su casa en Le Gras mediante su cámara oscura y sus
procedimientos químicos. Niépce utilizaba materiales recubiertos con betún de
Judea, una sustancia que se endurecía bajo la acción de la luz. La Casa-Museo Nicéphore
Niépce considera ese experimento el nacimiento de la fotografía y, de hecho,
celebró en 2024 el bicentenario de la invención.
Pero si la célebre ‘Vista desde
la ventana en Le Gras’ suele fecharse en 1826 (también aparece datada como
1826-1827), siendo esa la escogida para el actual bicentenario oficial francés,
otra fecha que asimismo se tiene en consideración es la de 1839, año de su
presentación pública y nacimiento de la fotografía como fenómeno social.
En enero de 1839, Louis
Daguerre y François Arago presentaron ante la Academia de Ciencias de Francia
el nuevo procedimiento que terminaría denominándose daguerrotipo.
El Metropolitan Museum señala
que las demostraciones públicas comenzaron en enero de 1839 y que,
posteriormente, el procedimiento de Daguerre se hizo público a cambio de una
pensión vitalicia concedida por el Estado francés.
Por tanto, si se afirmase que
“la fotografía nace en 1839”, no se estaría hablando necesariamente de la
primera invención técnica. Se estaría hablando, más bien, de su presentación
pública y de su nacimiento como medio accesible y reproducible socialmente.
Joseph Nicéphore Niépce (1765-1833)
fue un inventor extraordinariamente polifacético. No era originalmente
“fotógrafo” en el sentido moderno. Niépce trabajaba en problemas relacionados
con la reproducción de imágenes, la litografía, la óptica, los procedimientos
químicos, la mecánica, la navegación, y diversos inventos industriales.
La cámara oscura proporcionaba
desde hacía siglos una imagen óptica. Lo que faltaba era conseguir que esa
imagen se escribiera a sí misma. Fotografiar, del griego phōs (luz) y graphē
(escritura), es literalmente escribir con luz. Y de ahí procede su extraordinario significado histórico: la mano del artista deja
de ser indispensable para producir la representación.
No obstante, Niépce denominó a
su procedimiento héliographie,
literalmente “escritura solar”. Para realizar su heliografía, Niépce utilizaba principalmente
betún de Judea, aplicado sobre diferentes soportes.
Para ello la
exposición debía ser extraordinariamente larga. En la ‘Vista
desde la ventana en Le Gras’ se suele hablar de una exposición del orden de varias horas;
algunas fuentes indican alrededor de ocho horas.
Esto explica una característica
visual peculiar de la fotografía: la luz parece venir simultáneamente de
diferentes direcciones. No estamos viendo un instante congelado como en una
fotografía moderna. Estamos viendo, en cierto modo, el recorrido del Sol
durante una parte considerable del día. Esto convierte la primera fotografía en
algo conceptualmente fascinante: no es solamente una imagen del espacio, sino
también una huella del tiempo.
La fotografía es extremadamente
tenue y, según la iluminación y el ángulo desde el que se observe, puede
resultar difícil reconocerla. Pero históricamente es extraordinaria. Lo que
contemplamos es un fragmento del mundo exterior que ha quedado físicamente
modificado por la luz que procedía de ese mismo mundo.
La imagen no fue dibujada. La
imagen fue producida por la acción de la luz. Ese principio, llevado a sus
últimas consecuencias, terminaría transformando el arte, la ciencia, el
periodismo, la memoria familiar, la antropología, la astronomía, la medicina, la
policía, la cartografía, la publicidad, la propaganda, el cine, la cultura
popular y, finalmente, nuestra propia percepción de la realidad.
Pero Niépce no desarrolló solo
el camino que conduciría a la fotografía moderna. En 1829 estableció una
asociación con Louis Daguerre, artista, decorador y empresario teatral conocido
por el Diorama.
Ambos buscaban resolver el mismo
problema: conseguir imágenes producidas por la luz pero de una manera suficientemente
estable y práctica.
Niépce murió en 1833, antes de
que la fotografía alcanzara su madurez. Por su parte, Daguerre continuó
trabajando y desarrolló un procedimiento mucho más sensible y práctico. El
Metropolitan Museum destaca que Daguerre llevaba experimentando desde mediados
de la década de 1820 y que su asociación con Niépce comenzó en 1829.
En justicia, esto obliga a
corregir otra simplificación histórica frecuente: Daguerre no inventó la
fotografía desde cero. Pero su contribución fue decisiva para convertir
las investigaciones fundamentales iniciadas por Niépce en un procedimiento
mucho más eficaz y comercializable: el daguerrotipo.
El daguerrotipo representó un
salto enorme respecto de la heliografía. Consistía en una imagen única sobre
una placa de cobre recubierta de plata cuidadosamente pulida. A diferencia de
la fotografía moderna negativa/positiva, el daguerrotipo era esencialmente un
original único. No era posible producir fácilmente una serie de copias a partir
de un negativo. Pero la sensibilidad del procedimiento era muchísimo mayor que
la de los primeros experimentos de Niépce. La fotografía comenzó entonces a
salir del laboratorio.
Después de 1839 se sucedieron
avances fundamentales. La fotografía deja de ser un experimento y se convierte
en un medio.
En Gran Bretaña, William Henry
Fox Talbot desarrolló el proceso del llamado calotipo, el cual fue patentado en
1841. Propiciando que de un negativo se obtuvieran múltiples
positivos, lo que terminaría siendo fundamental para la fotografía
durante más de un siglo, sentando las bases de la fotografía analógica
moderna.
A mediados del siglo XIX, el
procedimiento de colodión húmedo, inventado en 1851 por el escultor y fotógrafo
inglés Frederick Scott Archer, permitió obtener negativos sobre vidrio mucho
más detallados.
A finales del XIX, las
placas secas de gelatina-bromuro simplificaron enormemente la práctica
fotográfica. Inventado en 1871 por Richard Leach Maddox y mejorado en 1878 por
Charles Harper Bennett, es un proceso fotográfico de placa seca sobre vidrio.
Utiliza una emulsión de gelatina y bromuro de plata que se extiende en una
placa, permitiendo conservar la sensibilidad a la luz sin requerir un procesado
inmediato en húmedo.
Por entonces la
fotografía comenzó a convertirse en una actividad verdaderamente popular.
George Eastman fundaría, en 1888, la compañía Kodak tras patentar la primera
cámara con rollo de película. La aparición de cámaras más sencillas y película
flexible permitió que fotografiar dejara de ser una actividad reservada a
químicos, científicos y profesionales.
La segunda gran revolución
fotográfica llegó con la digitalización. La pionera fotografía digital nace en
1975, cuando el ingeniero Steven Sasson construye la primera cámara digital en
la empresa Kodak. Antes de eso, en 1957, el científico Russell Kirsch creaba la
primera imagen digital escaneando una foto física en papel, pero la captura
electrónica sin película comenzó con el prototipo de Sasson.
La historia de la fotografía no
es solamente la historia de sus artífices y grandes fotógrafos. También es la
historia de quién pudo ser fotografiado, quién pudo fotografiar y quién decidió
qué imágenes merecían conservarse.
Durante dos siglos, la
fotografía modificó nuestra relación con la realidad; ha elaborado una suerte de memoria visual de la humanidad. Es simultáneamente
documento e interpretación. La fotografía parece objetiva, pero nunca
es completamente objetiva. Una fotografía puede ser auténtica y, al mismo
tiempo, estar cuidadosamente construida. Y la elección del momento, el encuadre
y la publicación pueden transformar el significado de una imagen.
Más
información
Bicentenario de la Fotografía — Ministerio de Cultura de
Francia — portal oficial de la celebración 2026–2027.
Manifiesto científico y artístico del Bicentenario —
probablemente el documento conceptual más importante de la celebración.
Maison Nicéphore Niépce — Bicentenario — especialmente útil
para comprender la tesis de 1824 y la controversia sobre la fecha.
Nicéphore Niépce y la invenciónde la fotografía — cronología y documentación sobre Niépce.
The Metropolitan Museum of Art — Daguerre y la invención dela fotografía — excelente síntesis histórico-artística sobre Niépce, Daguerre y
1839.
Ilustración composición original realizada con ChatGPT
(OpenAI) © 2026
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