viernes, 23 de octubre de 2026

Patti Smith, “la madrina del punk”, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026

La legendaria artista estadounidense recibió hoy en Oviedo el máximo galardón de las artes en reconocimiento a una trayectoria inabarcable que logró fusionar la rabia del rock, la poesía simbolista y una profunda sensibilidad visual.

Esta tarde, en el Teatro Campoamor de Oviedo, se entregaba el Premio Princesa de Asturias de las Artes a una de las figuras más revolucionarias, magnéticas e influyentes de la contracultura contemporánea: Patricia Lee Smith (Chicago, 1946). A sus 79 años, la conocida cantante norteamericana acudía a recoger un galardón que no solo celebra sus canciones, sino su condición de artista total.

El jurado ha querido destacar su “impetuosa creatividad” y una potencia expresiva capaz de difuminar las fronteras del arte. En su acta, se ensalza un estilo vigoroso e icónico que plasmó la rebeldía del individuo en la sociedad a través de una visión literaria inconformista, un hondo compromiso ético y un humanismo intrínseco. Al conocer el fallo, una humilde Patti Smith declaró sentirse llena de energía e invocó el espíritu de sus admirados Federico García Lorca y Pablo Picasso, figuras que moldearon su juventud.

Del Hotel Chelsea a la revolución del CBGB

La historia de Patti Smith es la de una superviviente que llegó a Nueva York en 1967 con poco más que un libro del poeta simbolista Arthur Rimbaud en la maleta. Instalada en el mítico Hotel Chelsea junto al fotógrafo Robert Mapplethorpe —su alma gemela y cómplice artístico eterno—, comenzó a recitar poemas que poco a poco se electrificaron con la guitarra de Lenny Kaye.

El epicentro de su explosión musical fue el decadente club CBGB en el Bowery neoyorquino, hoy ya desaparecido. Fue allí, en 1975, durante la histórica residencia junto a Television  —la mítica banda de Tom Verlaine—, donde Patti Smith Group demostró que el rock podía ser un vehículo de altísima trascendencia lírica. Ese mismo año nacería ‘Horses’, un álbum debut rabiosamente contestatario y salvaje producido por John Cale. Su frase de apertura (“Jesus died for somebody’s sins but not mine”) y la icónica portada en blanco y negro fotografiada por Mapplethorpe cambiaron las reglas del juego para siempre. Después llegarían éxitos masivos como ‘Because the Night’, coescrito junto a Bruce Springsteen, antes de su voluntario retiro en Detroit para criar a sus hijos junto a su esposo Fred “Sonic” Smith.

La mirada detrás de la cámara: poesía instantánea

Tras sufrir dolorosas pérdidas en los años noventa —incluyendo a Mapplethorpe y a su propio marido—, Patti regresó a Nueva York y encontró en la fotografía un refugio espiritual. Armada con una mítica cámara Polaroid Land 250 de tecnología analógica y básica, comenzó a capturar “retratos de objetos”: la máquina de escribir de Hesse, las zapatillas de ballet de Nuréyev o las tumbas de sus héroes literarios.

Esta faceta visual, recogida en libros esenciales como ‘Land 250’ (2008) y ‘Camera Solo’ (2011), ha alcanzado su madurez más íntima en su reciente y aplaudido fotolibro, ‘El libro de los días’ (A Book of Days) (2022). Inspirado en su cuenta de Instagram, esta obra ofrece un mapa de 366 instantáneas que mezclan su archivo histórico con fotos tomadas con su teléfono móvil. El libro funciona como un diario poético donde conviven tazas de café, libros gastados y recuerdos de sus seres queridos, demostrando que su mirada fotográfica es tan profunda como sus versos.

Con la entrega del Premio Princesa de Asturias, España rinde tributo a una creadora que nunca ha dejado de ser fiel a sí misma. Patti Smith es la demostración viva de que el rock, la literatura y la fotografía pueden converger en un mismo latido: el de una mujer que prometió seguir trabajando duro para demostrar que, hoy más que nunca, el pueblo tiene el poder.

Más información

Site personal de Patti Smith.

Fotografía de Patti Smith (detail) © Steven Sebring