jueves, 15 de febrero de 2024

Christer Strömholm, el fotógrafo de Pigalle

Considerado el padre de la fotografía contemporánea sueca, Christer Strömholm retrató la bohemia vida nocturna parisina de los años 50 y 60.

La Fundación Mapfre muestra hasta el próximo día 5 de mayo una amplia retrospectiva que cubre todos los aspectos de la extraordinaria producción de Christer Strömholm (1918-2002), indiscutible referente de la fotografía contemporánea por su original trabajo en la tradición documental de índole existencial, desde su participación en el grupo alemán ‘Fotoform’, a principios de los años cincuenta, hasta los ensamblajes de objetos encontrados de su etapa final, pasando por sus múltiples viajes, su fotografía callejera y sus retratos de artistas.

En cierta ocasión, Strömholm afirmó que “No podemos fotografiar la experiencia ajena”. La frase evoca su peculiar concepción de la fotografía, expresada en una obra que refleja tanto su agitada biografía y su frenética actividad viajera como su empatía ante el sufrimiento humano y lo complejo de la existencia en general. Esa perspectiva sensible y moderadamente irónica de la vida dio lugar a una producción fotográfica absolutamente singular y de una estética inconfundible.

En 1937 Christer Strömholm estudió pintura en Dresde con Waldemar Winkler y más tarde en París, ciudad donde comenzó su interés por el existencialismo de Jean Paul Sartre, Albert Camus y Simone de Beauvoir. 

Strömholm realizó diversos viajes con fines fotográficos, entre ellos se encuentra una visita a España entre 1958 y 1960 en la que haría un reportaje sobre la sociedad española durante el franquismo. También viajó a Estados Unidos, Japón, la India, Polonia, la Unión Soviética y Kenia.

Su relevante aportación a la renovación del lenguaje fotográfico fue tardía, pues es en 1968 cuando se presenta en el Moderna Museet de Estocolmo su exposición ‘Nueve segundos de mi vida’. Miembro de ‘Fotoform’ y mucho más tarde director de ‘Fotoskolen’ (Escuela de fotografía) de Estocolmo, en 1997 publica ‘Kloka ord’ (Palabras cuerdas), y recibe el Premio internacional de la Fundación Hasselblad.

Más información

Fundación MAPFRE.

Site oficial de Christer Strömholm.

Enlace de interés

Myglaren’, film protagonizado por Christer Strömholm.

Fotografía Self portrait with model

martes, 30 de enero de 2024

Bob Dylan, ‘The Beaten Path’

Bob Dylan expone en Londres sus crónicas visuales en cuadros que muestran icónicas imágenes del paisaje estadounidense.

La galería londinense Castle Fine Art exhibe una serie de pinturas llamada ‘El camino trillado’ (The beaten path), que según el compositor y premio Nobel de literatura, “representan un tema diferente del imaginario de la cultura de consumo”.

El músico, compositor, cantante y poeta de Minnesota, considerado como una de las figuras más prolíficas e influyentes en la música popular del siglo XX y comienzos del siglo XXI, lanzó por primera vez en 2016 la serie de edición limitada ‘Beaten Path’, que fue el primer proyecto importante de Dylan en su menos conocida faceta como artista plástico.

La colección de seis grabados que se exhibe ahora en Londres es el último capítulo de la crónica visual de un Bob Dylan pintando esos celebrados paisajes que nos descubren su menos conocido talento pictórico mientras recorre el corazón del país. Desde las sinuosas autovías de la interestatal de Colorado, los clásicos moteles de carretera, los emblemáticos paisajes urbanos, los ferrocarriles o el puente de San Francisco, esta colección ofrece una visión personal del genio de Bob Dylan en algunas de esas bellas panorámicas típicamente americanas.

“Las obras de The Beaten Path representan un tema diferente del imaginario cotidiano de la cultura de consumo. No hay nada que sugiera que estas pinturas se basaran en imágenes mentales que ocurren en los sueños, ni en mundos de fantasía, misticismo religioso o temas ambiguos. En cada imagen, el espectador no tiene que preguntarse si se trata de un objeto real o delirante”. Afirma Dylan sobre esta serie según anuncia la galería.

“Comprender el arte de Dylan ayuda a apreciar su singular impacto cultural. Su arte: pinturas, dibujos y esculturas de hierro reflejan su viaje creativo. Dylan, un observador del mundo, se hace eco de Warhol, Monet y los impresionistas, valorando la experiencia por encima de los detalles más finos de la imagen terminada”, asegura el texto curatorial de la galería.

Sin embargo, no es la primera vez que la obra de Dylan como artista plástico da que hablar. Ya se había ocupado de las portadas de los discos ‘Music from big pink’ (1968) y ‘Self-Portrait’ (1970). En 1994 la editorial Random House publicó ‘Drawn Blank’, una serie de dibujos del cantautor de principios de los noventa donde la expresividad del compositor fue plasmada en el papel. Una década después, una galería alemana mostraría estas mismas ilustraciones en la exposición llamada ‘The Drawn Blank Series’.

Poco tiempo después, la Galería Nacional de Dinamarca exhibió cuarenta de sus pinturas acrílicas. Y la Gagosian Madison Avenue Gallery de Nueva York expuso sus obras entre el 2011 y el 2012, centrándose en su trabajo artístico contemporáneo, mientras que la galería inglesa Halcyon exhibiría su trabajo con el hierro en noviembre de 2013.

Ese mismo año inauguraba ‘Mood Swings’, una presentación de siete puertas de metal creadas por el músico, quien sostuvo que su afición es algo que siempre lo ha acompañado, pues creció en el Estado de Minnesota, donde la minería y el hierro son fundamentales. En 2016 esta misma galería expuso parte de la serie ‘The beaten path’ que actualmente se puede ver en la galería Castle Fine Art.

Más información

Bob Dylan, ‘The Beaten Path’/ Castle Fine Art.

miércoles, 17 de enero de 2024

La fotografía moderna en Foto Colectania

Se inaugura hoy en Barcelona la exposición ‘El curso de los acontecimientos. Un atlas de la colección Foto Colectania’. Una historia de la fotografía moderna en España y Portugal.

La Colección Foto Colectania reúne un fondo de más de 3.000 fotografías de autores catalanes, españoles y portugueses. Es, sin duda, la colección privada con una representación más exhaustiva de la historia de la fotografía realizada durante la segunda mitad del siglo XX en la península ibérica. Sus imágenes dan fe de un doble proceso de la llamada modernización, el del propio medio fotográfico y el de las sociedades del sur de Europa.

La fotografía documental de marcado acento humanista define en gran medida esta gran colección. Y lejos de verse simplificadas por el atractivo de la observación directa y empírica, las realidades más genuinas alcanzan una complejidad extraordinaria. Una complejidad que entra en diálogo con las incorporaciones de obras producidas por una generación más joven de fotógrafos y que subraya un repertorio de tensiones latentes en la fotografía moderna.

Pero modernizar a menudo se convirtió en sinónimo de iconizar, reducir y sintetizar la realidad con una imagen emblemática. Esas fueron las fotografías que dieron forma a los acontecimientos, y aunque cada hecho hubiera deparado muchas más versiones de lo ocurrido, solo una adquiría el estatuto de la imagen icónica. Una a la que basta un acuerdo tácito para reconocerla. La exposición propone una lectura a contrapelo de la propia historia de la fotografía que tiende a colapsar y comprimir el desarrollo de los acontecimientos en un número reducido de imágenes.

Imágenes cuya potencia nadie discute, fotografías que preservan innumerables instantes y secuencias. El hombre semidesfigurado de la foto de Xavier Miserachs titulada ‘Calle Pelayo, Barcelona’ (1962) mantiene su iconicidad en función de la multitud a la que pertenece; el retrato del general Franco realizado por Ramón Masats en 1964 se apoya en una imagen de la autoridad ligada al caudillismo, al poder concentrado en la figura individual.

Pero existen otro tipo de acontecimientos, momentos colectivos tales como las manifestaciones, procesiones, ritos y, en general, multitudes que evocan el carácter esencialmente procesual y cuantitativo de la fotografía. Esos instantes requieren más de una imagen. Así que a pesar de las limitaciones naturales que impone el espacio de la exposición, la selección reúne cerca de 160 obras.

El conjunto se distribuye en 24 secuencias agrupadas en 8 bloques distintos. De modo que el despliegue de la selección recrea esa dialéctica entre imagen única y lo que podría calificarse como desarrollo alternativo de los acontecimientos. Es decir, otra película de los hechos que aún puede hacerse más compleja si consideramos que las secuencias alientan una lectura horizontal y los bloques una vertical.

Esta ordenación que remite a un atlas fotográfico –con sus regiones y continentes, algunos más extensos que otros– revela una insólita capacidad de la fotografía en tanto que dispositivo: las imágenes colaboran entre ellas produciendo nuevos significados y, en definitiva, otros acontecimientos que una sola fotografía no podría contener.

Los fotógrafos y las fotógrafas que componen esta exposición son: Laia Abril, Helena Almeida, Manel Armengol, Pilar Aymerich, Clemente Bernad, Josep Maria Casademont, Gérard Castello-Lopes, Colita, Joan Colom, Gabriel Cualladó, Jordi Esteva, Cristina García Rodero, Francisco Gómez, Joaquim Gomis, Fernando Gordillo, Roger Guaus, Cristóbal Hara, Manolo Laguillo, Adriana López Sanfeliu, Ramón Masats, Cristina de Middel, José Miguel de Miguel, Xavier Miserachs, Jorge Molder, Leopoldo Pomés, Jorge Ribalta, Xavier Ribas, Humberto Rivas, Txema Salvans, Rafael Sanz Lobato, Ton Sirera, Ricard Terré y Miguel Trillo.

Más información

Fundación Foto Colectania.

Fotografía (detalle) ‘Calle Pelayo, Barcelona’ (1962) © Xavier Miserachs

viernes, 29 de diciembre de 2023

‘Julia Margaret Cameron: Capturer la Beauté’

“Anhelaba capturar toda la belleza que tenía ante mí y, finalmente, ese anhelo quedó satisfecho”. Julia Margaret Cameron.

Situado a pocos pasos del museo del Louvre, el Jeu de Paume es una de las instituciones culturales más importantes del mundo dedicadas en exclusiva a la fotografía, a la cual abarca desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad.

En esta ocasión el Jeu de Paume acoge la primera retrospectiva de esta magnitud dedicada a Julia Margaret Cameron en Francia en 40 años, una gran exposición que muestra un centenar de fotografías, desde sus primeros experimentos hasta composiciones alegóricas, históricas, literarias o figurativas, pasando por una impresionante galería de retratos de sus contemporáneos.

Muy pocos fotógrafos del siglo XIX despertaron tanta curiosidad y criticas entre sus coetáneos como la inglesa Julia Margaret Cameron (1815-1879). Su manera tan personal de emplear la técnica fotográfica en su época, desde el desenfoque hasta los errores diversos, se fue consolidando como la marca de un estilo pionero, que integra de forma innovadora la imperfección y el accidente. Original y atemporal, su obra, realizada en apenas una década, entre 1864 y 1875, representa uno de los más bellos ejemplos de los inicios épicos de la fotografía.

Aunque en sus comienzos fracasó en muchos de sus primeros intentos de tomar fotografías, en poco más de un año fue elegida miembro de la Sociedad Fotográfica de Londres y pronto comenzó a presentar y vender sus imágenes. Amiga o conocida de muchos victorianos prominentes de la época, incluidos Sir Henry Taylor, Sir John Herschel, Thomas Carlyle, Charles Darwin y Alfred, Lord Tennyson, los retratos que les realizó se destacan como algunas de sus mejores obras.

La exposición, producida por el Victoria and Albert Museum, está compuesta principalmente por obras de la artista procedentes de las colecciones del museo británico. Para la etapa parisina de esta exposición, única en Europa, se beneficia de préstamos excepcionales de la Biblioteca Nacional de Francia, el Museo de Orsay y la Casa Victor Hugo.

Julia Margaret Cameron es una parte fundamental de la historia de la fotografía, y el Jeu de Paume de París le rinde un justo homenaje en la retrospectiva ‘Julia Margaret Cameron: Capturer la Beauté’.

Más información

Julia Margaret Cameron: Capturando la belleza’.

Fotografía ‘Yo espero’ (1872) © Colección de la Royal Photographic Society

jueves, 14 de diciembre de 2023

¡Contemplad estos tiempos gloriosos!

El artista estadounidense Trevor Paglen inaugura este jueves 14 de diciembre en Matadero Madrid su exposición ‘Behold these glorious times! (¡Contemplad estos tiempos gloriosos!)’

Trevor Paglen es un artista conceptual cuyo trabajo y obras abarcan la creación de imágenes, la escultura, la ingeniería, la escritura o el periodismo de investigación. 

La muestra, que se enmarca en el LAB#03 de Medialab Matadero, explora cómo los sistemas de inteligencia artificial aprenden a ver y entender el mundo. La obra reúne cientos de miles de imágenes que Paglen muestra en la pantalla con una rapidez vertiginosa e hipnótica a lo largo de doce minutos.

Trevor Paglen, que vive y trabaja entre Nueva York y Berlín, se formó como geógrafo y fotógrafo. Su obra revela las infraestructuras de la guerra, la vigilancia y el control social, habitualmente ocultas al escrutinio público. Ha realizado diversas exposiciones individuales en el Museo Smithsonian de Arte Americano, Washington D.C.; el Museo de Arte Carnegie, Pittsburgh; la Fondazione Prada, Milán; el Centro Barbican, Londres; la Secesión de Viena, y Protocinema Estambul, además de su participación en numerosas exposiciones colectivas.

Esta exposición es la segunda de las cuatro muestras temáticas que integran el ciclo expositivo ‘Imaginarios sintéticos’, comisariado por Julia Kaganskiy, que ocupará la Nave 0 de Matadero Madrid hasta julio de 2024. El ciclo se adentrará en cuestiones como el impacto de los diferentes tipos de inteligencia o la relación entre la computación y la gestión de la crisis climática. La exposición de Paglen toma el relevo de Cosmologías Microbianas, de la finlandesa Jenna Sutela, y precede a dos próximas muestras que completarán el ciclo en 2024.

Trevor Paglen visitará el espacio Matadero Madrid Centro de creación contemporánea el próximo jueves 1 de febrero de 2024 para impartir una conferencia pública sobre la exposición.

‘Behold these glorious times! (¡Contemplad estos tiempos gloriosos!)’ se podrá ver desde el 14 de diciembre de 2023 al 25 de febrero de 2024.

Más información

Matadero Madrid.

Site personal de Trevor Paglen

Fotografías © Trevor Paglen

sábado, 2 de diciembre de 2023

Adiós al gran Elliott Erwitt (1928-2023)

Elliott Erwitt, uno de los grandes fotógrafos del siglo XX, murió en su casa de Manhattan a los 95 años.

Elio Romano Ervitz nació en París en 1928 hijo de padres judíos rusos. Pasó su infancia en Milán y emigró a Estados Unidos en 1939 cuando el fascismo expulsó a su familia de Italia. Erwitt vivía con su padre en Los Angeles cuando comenzó a tomar retratos de la población local para ganar dinero. Trabajando en un cuarto oscuro comercial, el fotógrafo adolescente pasó un tiempo imprimiendo imágenes de actores antes de seguir experimentando con la fotografía en el Los Angeles City College. En 1948, Erwitt se trasladó a Nueva York, ciudad que le proporcionaría material para la obra de gran parte de su carrera, y donde se centrarían su vida y su familia. Después de un tiempo trabajando como conserje, tomó clases de cine en la New School for Social Research.

Erwitt viajó a Francia e Italia en 1949 con su cámara Rolleiflex, que fue la que prefirió durante esos años. En 1951, fue reclutado para el servicio militar y realizó diversas tareas fotográficas mientras servía en una unidad del Cuerpo de Señales del Ejército en Alemania y Francia.

Mientras estaba en Nueva York, Erwitt conoció a Edward Steichen, Robert Capa y Roy Stryker, exjefe de la Administración de Seguridad Agrícola. Stryker había contribuido a las carreras de Walker Evans, Ben Shahn, Dorothea Lange, Marion Post Wolcott, Gordon Parks, entre otros. Inicialmente contrató a Erwitt para un trabajo en Nueva Jersey, para Standard Oil Company, donde Stryker estaba compilando una biblioteca fotográfica. Después Stryker encargó a Erwitt que llevara a cabo un proyecto que documentara la ciudad de Pittsburgh en 1950, una serie que Erwitt publicó como libro en 2017.

En 1953, Erwitt se unió a Magnum Photos y trabajó como fotógrafo independiente para Collier’s, Look, LIFE, Holiday y otras luminarias de esa época dorada de las revistas ilustradas. A lo largo de su vida trabajó como fotógrafo comercial y periodista. Las figuras famosas que fotografió incluyeron a Marilyn Monroe, Grace Kelly, Jack Kerouac, John F. Kennedy y Jackie Kennedy. En 1959, estuvo presente para capturar el momento de tensión entre Nikita Khrushchev y Richard Nixon durante la visita diplomática que pasó a ser conocida como el Debate de la Cocina. En 1964 Erwitt visitó Cuba e hizo retratos de Fidel Castro y Che Guevara.

Erwitt creía firmemente que la fotografía debería hablar a los sentidos y las emociones más que al intelecto. “Cuando ocurre la fotografía, surge fácilmente, como un regalo que no debe ser cuestionado ni analizado”, dijo. Erwitt prefirió no intelectualizar su profesión y a menudo afirmaba simplemente que la fotografía le permitía perseguir sus intereses mientras se ganaba la vida.

Erwitt empleó dedicación en buscar los momentos más absurdos y encantadores de la vida. Al igual que sus fotografías, sus puntos de vista fueron también a menudo memorables, generalmente tomados con recíproca ironía. La directora del documental ‘Elliott Erwitt: El silencio suena bien’, Adriana López Sanfeliu, habló sobre las dificultades que hubo para mostrar el lado más privado de Erwitt, diciendo sobre el proceso de filmación que es difícil retratar a alguien tan grande como él”.

Los perros fueron para Erwitt una fuente fructífera de conocimiento de la humanidad. Expresó su simpatía por los animales que formaron el tema de cuatro de sus libros. En su fotolibro ‘Dog Dogs’, publicado en 1998, señaló: “No conozco ningún otro animal que se acerque a nosotros en cualidades de corazón, sentimiento y lealtad”.

Gran parte de la fotografía de Erwitt trataba sobre el amor y las asociaciones románticas. Una pareja que se muestra en el espejo lateral de un automóvil es una de las tomas más queridas de Erwitt, mientras que otro par de sujetos, Robert y Mary Frank, que se muestran bailando en una cocina, han creado una imagen que ha resonado en muchos espectadores a lo largo de los siglos. El giro de Erwitt hacia su propia vida personal, en una imagen de su esposa y su hijo pequeño, ha conmovido a muchos desde su exposición inicial en la exposición humanista de 1955, Family of Man. El ojo curioso, a veces voyeurista, de Erwitt se empleó con algunos de sus mejores efectos en los museos: imágenes desde el MoMA hasta el Louvre y el Museo Reina Sofía de Madrid formaron su libro Museum Watching.

A finales de la década de 1960, Erwitt fue presidente de Magnum durante tres años. Luego se dedicó al cine: en los años 1970 produjo varios documentales notables y en los años 1980 dieciocho películas de comedia para HBO. Siempre en contra de las pretensiones artísticas en la fotografía, Erwitt era conocido por su benévola ironía y su dedicación a retratar las emociones humanas.

En 1988, Erwitt se tomó el tiempo de repasar sus 40 años de carrera y clasificar todo su archivo. Esto le permitió en las siguientes dos décadas publicar una gran cantidad de publicaciones sobre su trabajo, incluidas retrospectivas como Personal Exposures (1988), Snaps (2001) y la edición especial XXL de Elliott Erwitt en 2012. También publicó varios fotolibros centrándose en algunos temas recurrentes dentro de su obra, como On the Beach (1991), To the Dogs (1992) y Dog Dogs (1998), Museum Watching (1999) y Kids (2012), así como una mirada a algunas de las ciudades que amaba: Nueva York (2008), Roma (2009) y París (2010). 

Elliott Erwitt murió el pasado 30 de noviembre en su casa de Nueva York, en paz y rodeado de su familia, según anunció la Agencia Magnum.

Más información

Site oficial de Elliott Erwitt.

Enlaces de interés

Agencia Magnum/ Elliott Erwitt.

Filmin: Elliott Erwitt Silence Sounds Good.

Fotografía Elliott Erwitt, New York (1999) © Elliott Erwitt/Magnum Photos

lunes, 20 de noviembre de 2023

‘El Mundo sin fin’ en el ciclo ‘Otoño verde’

El Institut français de España en Madrid acoge una exposición concebida por los dos autores de un cómic para sensibilizar al público sobre los actuales problemas medioambientales.

Se trata de una adaptación expositiva del universo del cómic superventas ‘El Mundo sin fin’ de Jean-Marc Jancovici y Christophe Blain que, como exposición, se inauguró el pasado jueves 16 de noviembre en la galería del Institut français.

La muestra, creada a partir del citado álbum, ilustra el encuentro y el diálogo entre sus dos autores, Jancovici y Blain, sobre el tema de la energía: su utilización a lo largo de la historia, el auge de los combustibles fósiles y el impacto de la humanidad sobre su medio ambiente y, en particular, sobre el cambio climático.

No cabe duda: ¡hay que actuar ya! Pero ¿por dónde empezamos y qué podemos hacer? Energía sin emisiones de carbono, alimentación, transporte, urbanismo: la exposición también analiza posibles soluciones. Desde su publicación en 2021, el cómic Le Monde sans fin (El Mundo sin fin) ha tenido mucho éxito: fue el libro más vendido en Francia en 2022, con más de 800.000 ejemplares y se ha traducido a numerosos idiomas. A través de los distintos paneles, la exposición sensibiliza sobre el impacto de nuestro estilo de vida en el medio ambiente y las mejoras que se pueden introducir.

Jean-Marc Jancovici es considerado como el mayor experto francés en energía y clima. Es cofundador de Carbone 4, empresa de consultoría y datos especializada en cuestiones de cambio climático. Es autor o coautor de varios libros, entre ellos L’Avenir climatique, quel temps (Points), Dormez tranquille jusqu’en 2100 (Odile Jacob) y C’est maintenant! 3 ans pour sauver le monde (Seuil). Publicado en 2021 con ilustraciones de Christophe Blain, ‘El Mundo sin fin’ (Dargaud) es su primer cómic.

Christophe Blain es uno de los más destacados dibujantes de cómic franceses. Se dio a conocer en 1999 con sus cómics Réducteur de vitesse y Donjon Potron-Minet. Con Isaac le pirate y Chronique diplomatiques ganó el premio al mejor álbum en el festival de Angoulême en 2002 y 2013. Es uno de los únicos autores de cómics que haya ganado dos veces este premio. En 2021, publicó con Dargaud ‘El Mundo sin fin’, en colaboración con Jean-Marc Jancovici.

‘El Mundo sin fin’ es una exposición pedagógica realizada en el marco del ciclo ‘Otoño verde’ del Institut français de España.

Más información

Institut français de España.

Ilustración Le Monde sans fin © Jancovici & Blain