sábado, 19 de octubre de 2024

El ingenio de Saul Steinberg

La Fundación Juan March inauguró ayer en su sede de Madrid la exposición ‘Saul Steinberg, artista’, la primera retrospectiva completa que se le dedica en nuestro país. 

“No acabo de pertenecer al ámbito del arte, de la viñeta o del dibujo para revistas, por lo que el mundo del arte no sabe exactamente dónde ubicarme”.  Saul Steinberg

Pintor, ilustrador, caricaturista y creador de collages y esculturas, la obra de Saul Steinberg (1914-1999) se resiste a la mera clasificación formal. Su errática trayectoria entre distintos géneros artísticos y literarios es también el reflejo de su vida, de su época y su destino en el convulso siglo XX.

Esta importante exposición retrospectiva de Steinberg recoge dibujos, murales, collages, pinturas, grabados, fotografías, libros de artista o revistas. La muestra explora todas las facetas de este destacado artista e incluye más de 400 obras de colecciones particulares y diversas instituciones, entre ellas la Saul Steinberg Foundation, cuyo fondo digitalizado es posible examinar en su sitio web.

Saul Steinberg, uno de los artistas más célebres de la segunda mitad del siglo XX, es especialmente conocido por sus ilustraciones para las portadas e interiores de la revista The New Yorker, que tan bien retrataron la belleza y las contradicciones de la ciudad en la que vivió. Una estrecha colaboración que duró cerca de seis décadas y supuso que Steinberg se introdujera en los hogares estadounidenses y sacudiera los modos de pensar de la sociedad americana.

Gran amigo del legendario editor Ian Frazier, el filósofo, profesor y crítico de arte Harold Rosenberg definiría a Saul Steinberg como “un escritor que dibuja”, pero su producción artística va mucho más allá: su ingenio y virtuoso juego de imágenes se trasladaría a otros medios menos populares, pero claves en su producción, como fueron la pintura, la gráfica, el collage, el fotomontaje e, incluso, llegar a “dibujar” en tres dimensiones.

Steinberg creó un lenguaje rico y en constante evolución que encontró su expresión plena a través de estas disciplinas paralelas pero integradas. Una gran obra estilísticamente diversa que exhibió internacionalmente en galerías y museos.

Más información

Fundación Juan March.

Saul Steinberg Foundation.

Fotografía de Saul Steinberg (1978) © Evelyn Hofer

jueves, 26 de septiembre de 2024

‘El mejor libro del mundo’. Manuel Vilas

En literatura, declara el poeta y escritor aragonés Manuel Vilas, la solemnidad le aburre y la pedantería le irrita.

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) se vanagloria de haber escrito el mejor libro del mundo, una novela de clara inspiración autobiográfica en la que narra la historia vital de un escritor que se levanta todas las mañanas, desayuna y se va a trabajar a su particular oficina para hacer lo que mejor sabe hacer.

Después de escribir ‘Ordesa’, su novela más conocida y con la que –según él– dejó de ser un muerto de hambre como escritor; ‘Alegría’, finalista del Premio Planeta en 2019, o ‘Nosotros’, ganadora del Premio Nadal en 2023, y diversos poemarios y ensayos, este recién estrenado otoño aparece publicada la última novela de este autor que, con su habitual desenfado y frescura somontana, nos presentó ayer mismo en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid  junto a la periodista Marta Fernández. 

En esta divertida, irreverente y locuaz historia, Vilas rompe el famoso techo de cristal para contar a todo el mundo quién y qué es un escritor desde un lugar distinto, en el que nunca ha sido expuesto, desde su fragilidad: el síndrome del impostor, la constante –y cómica– comparación con los demás, las decepciones, la incertidumbre, convivir con la alegría y el fracaso y así hasta sus últimos días. Una mirada única, ocurrente y muy real sobre cómo un escritor lucha día tras día por ser apreciado, sentirse querido y pasar a la posteridad. Pero siempre desde la comedia.

En ‘El mejor libro del mundo’ un elenco variado de personalidades acompaña al protagonista de esta historia en este particular viaje, desde grandes nombres de la cultura y del arte occidental hasta artistas del pop. Por esta novela desfilan desde Hegel, Pergolesi, Nietzsche, Aldous Huxley, Dante, Kierkegaard, Borges, Kafka o Virginia Woolf hasta Andy Warhol, Edith Piaf, John Lennon, Amy Winehouse, Lou Reed, William Burroughs o cineastas como Luis Buñuel, Max Ophüls o Alfred Hitchcock.

Una plétora de personajes históricos incluida la muerte de Isabel II de Inglaterra, pero también hay infinidad de personajes actuales de la vida pública española como, por ejemplo, Javier Marías, la princesa Leonor o varios políticos españoles cuyo nombre está camuflado, además de otros escritores como Antonio Muñoz Molina, Rosa Montero, Juan José Millás, Guillermo Arriaga, y periodistas como Carles Francino o Javier del Pino, y editores españoles y extranjeros de la actualidad como María Fasce, Adrien Bosc o Chus Visor.

Más información

Presentación en Fundación Telefónica/YouTube.

Fotografía de la cubierta (detalle) © Rodney Smith

viernes, 20 de septiembre de 2024

Woodman y Cameron. Retratos para soñar

El IVAM muestra hasta el próximo 20 de octubre la exposición ‘Francesca Woodman y Julia Margaret Cameron: retratos para soñar’.

Las fotógrafas Francesca Woodman y Julia Margaret Cameron son dos de las mujeres más influyentes de la historia de la fotografía. Vivieron con un siglo de diferencia: Cameron trabajó en el Reino Unido y Sri Lanka a partir de la década de 1860, y Woodman en América e Italia en la década de 1970. En la exposición se yuxtaponen la vida y la obra de estas dos grandes artistas.

Más allá de su capacidad por plasmar la apariencia física, ambas mujeres exploraron el retrato a través de su propia creatividad e imaginación para narrar historias y evocar la belleza, el simbolismo y la idea de transformación. Con más de 140 fotografías de época excepcionales, la exposición ‘Francesca Woodman y Julia Margaret Cameron: retratos para soñar’ abarca la carrera de ambas fotógrafas y propone nuevas formas de contemplar su obra y la evolución del retrato fotográfico en los siglos XIX y XX. 

Sus carreras como fotógrafas, desarrolladas con 100 años de diferencia, comparten un mismo compromiso a la hora de representar el retrato como “espacio de ensueño”. Y es que el título de la muestra hace referencia a la idea de que estos retratos fotográficos no pretenden imitar la realidad, sino despertar los imaginarios implícitos de belleza, simbolismo, transformación y narración.

Esta doble exposición de la National Portrait Gallery de Londres, presentada en el IVAM Centre Julio González, va acompañada del catálogo homónimo de la comisaria Madgalene Keaney, que incluye ensayos y contribuciones de la comisaria de la Woodman Family Foundation, Katarina Jerinic, y de la destacada historiadora de la fotografía Helen Ennis.

La visita comentada permitirá descubrir los cruces y divergencias de estas dos artistas, junto a nuevas formas de apreciar y pensar sobre su obra, el retrato y las relaciones entre las prácticas fotográficas de los dos últimos siglos.

Más información

Francesca Woodman y Julia Margaret Cameron: retratos para soñar / IVAM.

Woodman y Cameron. Retratos para soñar. YouTube.  

Fotografía exposición IVAM © Juan García

domingo, 8 de septiembre de 2024

Nadav Kander. ‘The Edge of Things’

El último trabajo del acreditado fotógrafo Nadav Kander es actualmente objeto de una importante instalación en Francia.

Nacido en 1961 en Tel Aviv (Israel), Nadav Kander es un fotógrafo conocido por sus originales retratos y espléndidos paisajes. En 2009 ganó el premio Prix Pictet Earth por su serie ‘Yangtze, The Long River’, que presentaba un extenso viaje a lo largo de la orilla del Yangtsé, desde su desembocadura hasta su nacimiento cerca del Tíbet. En 2015 recibiría una beca honoraria de la Royal Photographic Society.

En 2019 Kander fue premiado por su destacada contribución a la fotografía. Un galardón que la World Photography Organisation otorga a una persona o grupo de personas que han tenido un significativo impacto en el campo de la fotografía. Este premio es un reconocimiento mundial y homenaje a los autores que están detrás de algunos de los trabajos fotográficos más innovadores de nuestro tiempo, cuyas obras se encuentran en grandes museos, galerías e instituciones internacionales.

Las fotografías de Nadav Kander se han expuesto ampliamente en todo el mundo y algunas se encuentran en varias colecciones públicas, incluidas la National Portrait Gallery o el Victoria and Albert Museum (Reino Unido), el Museum of Contemporary Photography (Estados Unidos) o la Statoil Collection (Noruega). Kander ha publicado siete libros, el más reciente de los cuales lleva por título ‘Dark Line. The Thames Estuary’ (2017).

En la actualidad, y hasta el próximo 29 de septiembre, es posible ver su última exposición, ‘The Edge of Things’, en Vichy (Francia). Se trata de una muestra que incluye 100 obras de las series más emblemáticas de Kander, fotografías inéditas, dos películas y una instalación, emplazada en uno de los lugares más simbólicos de Vichy, el Grand Établissement Thermal. Esta exposición de retratos, paisajes, marinas, naturalezas muertas y vídeos, está acompañada por un texto del escritor, artista, comisario y profesor británico David Campany.

Más información

Site personal de Nadav Kander.

Grand Etablissement Thermal de Vichy.

Enlace de interés

‘Yangtze, The Long River’.

Fotografía Yibin VIII (Bathers), Sichuan Province (2007) from the serie ‘Yangtze, The Long River’ © Nadav Kander / Flowers Gallery

domingo, 25 de agosto de 2024

Retrospectiva de Daido Moriyama

El próximo mes de septiembre el fotógrafo japonés Daido Moriyama será el protagonista de una gran retrospectiva en Lausanne. 

La muestra, producida por el Instituto Moreira Salles (Sao Paulo, Brasil), hará escala en Suiza tras pasar por Berlín y Londres. 

Photo Elysée presentará en el Musée Cantonal pour la Photographie la importante exposición dedicada a uno de los más grandes fotógrafos japoneses, cuya fotografía callejera tiene una singular apariencia que está entre lo ilusorio y lo real.  

Durante sus sesenta años de carrera, Daido Moriyama cambió de manera decisiva nuestra percepción de la fotografía. Inspirándose en artistas estadounidenses como William Klein o Andy Warhol, usó su cámara para documentar su entorno inmediato y explorar visualmente la sociedad japonesa de la posguerra y el posterior capitalismo industrial emergente.

Asimismo, exploró la reproducibilidad de las imágenes, su difusión y consumo, cuestionando la naturaleza misma de la fotografía. Incluso hoy en día, su espíritu artístico pionero y su intensidad visual siguen siendo innovadores.

Los temas fotográficos de Moriyama cautivaron a los espectadores desde el principio, ya fueran los medios de comunicación y los anuncios, los tabúes sociales o la teatralidad de la vida cotidiana. Captó el choque entre la tradición japonesa y la occidentalización acelerada que siguió a la ocupación militar de Japón por parte de Estados Unidos después del final de la Segunda Guerra Mundial.

Daido Moriyama fue miembro fundador de la revista experimental Provoke, en la que participaría desde el número 2, uniéndose así a los fotógrafos Yutaka Takanashi, Takuma Nakahira, el escritor Takahiko Okada y el crítico Koji Taki. El subtítulo de esta publicación era Shisō no tame no chōhatsuteki shiryō, que puede traducirse como “Material provocativo para el pensamiento”. La publicación generaría un movimiento fotográfico en Japón que se extendió por todo el mundo y que persiste hoy en día, más de medio siglo después.

Moriyama situó su archivo de imágenes en nuevos contextos, jugando con ampliaciones, recortes y la resolución de las imágenes. Su incomparable lenguaje visual ha sido tan elogiado como sus innumerables publicaciones, que son el núcleo central de su trabajo. 

Más información

Photo Elysée.

Enlace de interés

Site oficial de Daido Moriyama.

Fotografía ‘Hunter’ (1972) © Daido Moriyama Photo Foundation

jueves, 25 de julio de 2024

La oscura melancolía de Masahisa Fukase

PHotoESPAÑA presenta estos días en el Círculo de Bellas Artes de Madrid una de las más emblemáticas series fotográficas de este artista que revolucionó la fotografía japonesa.  

Masahisa Fukase (Hokkaido, 1934-Tokio, 2012) irrumpió en la escena fotográfica japonesa en los años 60, desafiando las convenciones de la época y explorando temas emocionales y personales en una sociedad en transformación. Fusionó su sensibilidad artística con la destreza técnica, siendo un innovador en la difusión de su obra a través de revistas y fotolibros, los cuales también estarán presentes en esta exposición.

Su extensa serie ‘Ravens’ (1975-1986) es, en conjunto, una obra maestra que trasciende fronteras culturales y temporales. En ella, Fukase explora la soledad, la melancolía y la obsesión en un dramático viaje personal. Las imágenes de cuervos, en blanco y negro, capturan la inexorable dualidad de la vida y la muerte, resonando profundamente en el espectador.

La importancia de ‘Ravens’ –serie que por primera vez se expone de manera exclusiva en España–, radica en su capacidad para evocar emociones y reflexiones existenciales a partir de la búsqueda interior de Fukase como artista. Al identificarse con los cuervos, nos invita a explorar el alma humana. Karasu –Ravens, en el original en japonés– ha influenciado a generaciones de fotógrafos, consolidando a Fukase como pionero de la fotografía del Yo.

Masahisa Fukase desarrolló un estilo singular y poético con el que capturaba la melancolía y la soledad de la vida moderna del Japón de los años 60 en adelante. Su obra mostraba una estética oscura, compleja y evocadora con la que revolucionó la fotografía japonesa de la época, pero en un sentido diferente al del colectivo Provoke, este más experimental y de crítica social y política.

A principios de la década de 1960 Fukase contraería matrimonio  con su primera esposa Yukiyo Kawakami, quien aparecería en su libro de 1971 titulado ‘Yugi: Homo Ludence’. En 1963 volvería a casarse, esta vez con Yohko Wanibe –también conocida simplemente como Yoko– quien se convertiría en su musa definitiva. De esta época datan numerosas fotografías tanto de Yoko como de sus gatos en los momentos más cotidianos de su vida. Las instantáneas más bucólicas y lúdicas de ese período fueron seleccionadas para la exposición ‘Play’.

Pero en 1976, cuando es abandonado por su segunda mujer, Fukase sufre una gran depresión y dirige su fotografía hacia el paisaje y los amaneceres de la isla de Hokkaido, donde se refugia, dedicándose hasta la obsesión a fotografiar los cuervos que en ese entorno tienen su hábitat y que para él simbolizaban el dolor de su separación. Lo hará de forma compulsiva durante 10 años, hasta convertirse en uno más de ellos, según afirmaría él mismo.

En 1992, Fukase sufre un grave accidente cuando, en estado de embriaguez, cae por una escalera. El golpe le dejaría en coma durante veinte años. Yoko lo visitó en el hospital cada dos semanas durante esas dos décadas hasta que el fotógrafo falleció en 2012 a los 78 años.

Más información

PHotoESPAÑA.

Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Enlace de interés

Site oficial de Masahisa Fukase 深瀬 昌久.

Fotografía Erimo Cape, serie Ravens (1976) © Masahisa Fukase Archives

domingo, 21 de julio de 2024

‘Saul Leiter. Un mundo inacabado’

La Kutxa Kultur Artegunea inaugura una importante retrospectiva del gran poeta visual norteamericano Saul Leiter, cuyo centenario de su nacimiento celebramos el pasado año. 

Desde el 19 de julio y hasta el 10 de noviembre de 2024, el espacio Artegunea de Kutxa Fundazioa presenta en San Sebastián una exposición dedicada a uno de los indudables grandes pioneros de la fotografía en color americana. Aunque en esta ocasión, la muestra quiere incidir también en ese importante trabajo previo que Leiter realizó fotografiando en blanco y negro.

Saul Leiter (Pittsburgh, 1923 – Nueva York, 2013) posee una obra heterogénea, inclasificable y de una extrema densidad que abarca, además de la fotografía, también la pintura. Comisariada por Anne Morin, la exposición presenta ahora más de 200 fotografías originales —de las cuales la mayoría son en blanco y negro—, y unos cuarenta cuadros, una proyección de sus fotografías en color, así como documentos, revistas, cuadernos y cámaras fotográficas que en su día pertenecieron a Saul Leiter.

El foco de la muestra se centra en ‘In my Room’, el corazón de la obra de Leiter. Esta serie es la única a la que su autor puso título y es, además, la única pulsión de la vasta extensión que es su obra. Imágenes fotográficas en blanco y negro, y ninguna en color a las que Leiter regresa para pintarlas, cubrirlas borrando rostros y cuerpos con color y fondos lisos. Así, en un formato muy pequeño podemos descubrir un conjunto de 40 obras.

La exposición también incluye un fragmento de la película ‘In No Great Hurry: 13 Lessons in Life with Saul Leiter’, filmada en la intimidad de su estudio entre 2010 y 2011. El documental retrata al fotógrafo haciendo balance de su vida en su apartamento de la calle 10 de Nueva York, lo que nos permite conocer más la identidad del personaje, entender la figura que está detrás de esta obra.

Saul Leiter nace en el seno de una familia judía practicante. Su padre, rabino ortodoxo de origen polaco, erudito y políglota era muy respetado en su comunidad. Estaba previsto que Saul también fuera rabino siguiendo los pasos de su padre y de su abuelo. Esa fue la primera batalla que tuvo que librar ante la autoridad paterna, opresiva e intransigente. Leiter convirtió esa imposición en un verdadero valor, ya que este hecho que explicará muchas cosas más tarde, constituiría la persistente huella del judaísmo en su obra.

En 1946 el joven Leiter se traslada a Nueva York, huyendo de aquel ambiente familiar que le resultaba tan asfixiante. Allí conocería al artista Richard Pousette-Dart, pintor expresionista abstracto que recientemente había comenzado a interesarse por la fotografía.

Leiter tenía 23 años y vivía en condiciones de extrema precariedad. Se volvió una especie de vagabundo, un solitario que prefería estar oculto. Esa es la razón por la que probablemente Leiter no eligiera pertenecer a ningún grupo artístico, político o social. Aunque, por su idiosincrasia, sí podría haber simpatizado con la Beat Generation, siempre en una constante búsqueda de la libertad.

El pintor Pousette-Dart le presenta al fotógrafo y reportero William Eugene Smith, animándolo a dedicarse a la fotografía como medio de vida. Más tarde, Smith le presentaría a otros influyentes fotógrafos callejeros como Robert Frank, William Klein y Diane Arbus, miembros del movimiento al que a veces se hace referencia como la Escuela de Fotografía de Nueva York.

En gran parte autodidacta, Leiter en sus inicios trabajó principalmente en monocromo, haciendo tanto Street photography como retratos, pero fue uno de los primeros en adoptar el color. Las calles que rodean su casa en Manhattan fueron, casi exclusivamente, el tema de su obra personal.

Desde 1948, fotografiar en color se vuelve una práctica habitual para Leiter, e inmediatamente se le relacionará con ello, lo que desafortunadamente contribuirá a eclipsar toda su creación en blanco y negro, un archivo fotográfico tan sorprendente como el de su obra en color.

Leiter pasó gran parte de su vida profesional como fotógrafo de moda, trabajando para una serie de publicaciones de renombre como Elle y Harper's Bazaar. Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo, era casi un total desconocido para el mundo del arte en general. Este relativo anonimato parecía adaptarse a él, un personaje modesto por naturaleza, que vio la fama como una distracción no deseada.

En 2006, Leiter, que entonces tenía 82 años, con la ayuda del historiador del arte Martin Harrison y The Howard Greenberg Gallery, publicó ‘Early colour’, una colección de fotografías personales en color de su vasto archivo. Un gran éxito que condujo a la primera gran retrospectiva de Leiter e innumerables exposiciones en todo el mundo, incluida su primera exposición europea en la Fundación Henri Cartier-Bresson en París, en 2008. En 2013, el cineasta británico Tomas Leach dirigió el documental ‘In No Great Hurry’, un retrato íntimo de Leiter que recibió elogios generalizados.

Leiter continuó tomando fotografías casi hasta su muerte a finales de 2013, a los ochenta y nueve años.

Más información

Kutxa Fundazioa / Saul Leiter. Un mundo inacabado.

Enlace de interés

Saul Leiter Foundation.

Fotografía  Saul Leiter Self-portrait (1950) © Saul Leiter - Courtesy Howard Greenberg Gallery, New York