jueves, 9 de noviembre de 2023

Martin Parr en el Centro de Arte Alcobendas

El Centro de Arte de Alcobendas, Contemporánea y Magnum Photos presentan una exposición individual del fotógrafo británico Martin Parr (Epsom, Reino Unido, 1952): una selección de obras realizada por el mismo Parr y que él mismo ha denominado Short & Sweet (pequeña y dulce), que recorre todas sus icónicas series desde 1975 hasta llegar a la más reciente, Fashion.

Parr acumula en estas imágenes la visión fragmentada de una realidad dominada por el consumismo, el turismo de masas, la comida basura, la superficialidad, el clasismo o la hiperrepresentación del “yo”.

Esta gran exposición comienza con su serie The Non-conformists (1975). Martin fotografía tanto el entorno cercano, como la vida de los obreros, mineros, granjeros, devotos, encargados de los cotos de caza, colombófilos y los maridos “calzonazos” de un pequeño pueblo de YorkShire.

En Bad Weather, también en blanco y negro, Parr captura los momentos cotidianos de sus conciudadanos frente a las típicas condiciones meteorológicas inglesas: chubascos, lloviznas, tormentas de nieve. “Por lo general, se te dice que solo fotografíes cuando la luz es buena y el tiempo es soleado, y me gustaba la idea de hacer fotografías solo cuando hace mal tiempo, como una forma de alterar las reglas tradicionales”, ha explicado el artista.

Entre 1983 y 1985, Martin Parr desarrolla la serie The Last Resort. Entre la sátira y la crueldad –no desprovista de cierta ternura por sus compatriotas ingleses– retrata a familias de bajos ingresos que pasan sus vacaciones en New Brighton, un pequeño balneario en decadencia cerca de Liverpool, donde evoca su nostalgia de los años 60. Denuncia el fin de un mundo (el mundo de la clase trabajadora) y sus valores, así como la llegada de una nueva concepción consumista de la vida.

En la década de los 90, la mirada de Martin Parr se dirige al resto del mundo y al extraño universo del turismo de masas. En las series Small World (1989– 2008) y Life’s a Beach (serie que nunca ha abandonado), sigue los pasos del turista medio que somos todos y, a través de sus fotografías, intenta mostrar la gran farsa que, para la mayoría de la gente, son los viajes.

En Everybody Dance Now (1986–2018) Martin Parr fotografía a bailarines animados, clases de aeróbic y hasta bailes para la tercera edad, y en Establishment (2010–2016) Martin Parr continúa su gran proyecto de fotografiar el establishment británico, las élites que gobiernan el país y sus curiosos rituales.

Despide la exposición Fashion (1999–actualidad), la serie más reciente y de la que próximamente se publicará un volumen con toda la selección de esta serie.

El año pasado recayó en este fotógrafo británico el VII Premio Internacional de Fotografía Alcobendas. Un importante galardón que supone una apuesta estratégica de Alcobendas como ciudad de la fotografía, por su dimensión nacional e internacional, que con un carácter bienal ha premiado a Alex Webb (2009), Cristina García Rodero (2011), Philip-Lorca diCorcia (2013), Pierre Gonnord (2015), Graciela Iturbide (2017) y Ramón Masats (2020).

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Centro de Arte de Alcobendas.

Fotografía ‘Los inconformistas’ © Martin Parr - Magnum Photos

lunes, 30 de octubre de 2023

ART PHOTO BCN celebró su X Edición

El Disseny Hub Barcelona albergó desde el pasado día 26 al 29 de octubre el Festival y Feria anual de fotografía Art Photo Bcn. Un punto de encuentro entre autores y autoras del circuito artístico y amantes de la fotografía.

Tras nueve años dinamizando el sector, el evento cumple su décima edición con un doble objetivo: dar a conocer y afianzar el trabajo de nuevos valores creativos y apoyar a galerías, salas de exposiciones, instituciones y comisarios independientes que apuestan por acercar la fotografía al público general y especializado. Un evento que busca respaldar, crear circuito y comunidad alrededor de la imagen, más viva que nunca.

Hacia este punto señalan la feria, las exposiciones, photobook market, talleres y todas las actividades paralelas que se fueron desarrollando este año. Asimismo, el responsable de la selección de los expositores fue Vicenç Boned, que para esta décima edición compuso un variado panorama del medio fotográfico a través de 20 expositores procedentes de diversos ejes y que trasladan una amplitud fotográfica que va desde el documental al artístico, de los acabados más tradicionales a los nuevos medios abriendo el abanico de posibilidades al máximo. Espacios nuevos y tradicionales, galerías y centros, comisarios y colectivos aportan esta imagen infinita del medio fotográfico y la riqueza tanto de la realidad catalana de la imagen como de otros puntos.

Algunos ejemplos son This Book is True, una editorial que distribuye libros de Cristina De Middel, una de las fotógrafas más reconocidas a nivel internacional, o el singular trabajo de Carlos Alba I´ll Bet the Devil My Head, una fábula visual materializada en un cuidado libro y exposición. Ambos autores presentaron sus novedades editoriales en un diálogo sobre su experiencia y trabajo en común. Photographic Social Vision, que desde su fundación en el 2001, persigue entre otros objetivos dar soporte para el desarrollo profesional de fotógrafos documentalistas, además de la representación de archivos fotográficos de renombre como Pomés, Maspons, Biarnés, Outumuro. Valid Foto BCN es un proyecto que nace de la iniciativa de cuatro personas que deciden abrir un espacio dedicado a la exposición de fotografía. En esta ocasión representaron el trabajo de Xavier Manrique, un fotógrafo centrado en la naturaleza, de la que es un gran apasionado. Il Mondo, fundada en 2010 esta galería ha mantenido como finalidad la promoción, divulgación y venta de fotografía en todos sus géneros. Jaume Buxeda exhibió ‘Lecciones desde la tumba’, donde reflexiona sobre el alma del objeto mas allá de su carácter tangible, las representaciones físicas de la vida y del legado material. Lluís Ripoll, fotógrafo de tradición humanista se desarrolla como documentalista. Su extenso archivo fotográfico muestra una gran capacidad para capturar la esencia de la humanidad, emociones y la sociedad a través de su mirada. El Local es un espacio de encuentro creado en 2023 por un grupo de fotógrafos y fotógrafas en Madrid que surge de la idea de gestionar sus proyectos y conquistar pequeños espacios del tejido cultural contemporáneo. A Shinji Nagabe e Ignacio Navas se suman Paula Tudela y Yun Ping. Los cuatro expanden el concepto fotográfico a través de técnicas y acabados diversos, desde el textil hasta los videojuegos. Y también LS10 Gallery, Galería Antoni Pinyol, Galería Esther Montoriol, The Over, etc.

El equipo artífice de este interesante evento anual está formado por Isabel Lázaro (dirección), Miren Pastor (responsable de la comunicación), Rubén García-Castro (diseñador), Jon Unibaso y Ander Pastor (desarrolladores web), Gary Manrique (responsable de sponsors), Vicenç Boned (comisario feria), Ana Benavent (comisaria photobook market), Elena Aristoy (responsable prensa), y LOCA Studio (diseño arquitectónico de la feria).

El Comité de selección lo componen Gonzalo Golpe (editor independiente), Moritz Neumüller (director Artístico Photobook Week Aarhus), Jesús Micó (director espacio La Kursala, UCA), Arianna Rinaldo (comisaria independiente y editora gráfica freelance), Simona Rota (fotógrafa), Paolo Maistri (comisario independiente), Miren Pastor (fotógrafa y dinamizadora cultural), e Isabel Lázaro (directora Art Photo Bcn).

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Art Photo Bcn.  Sedes asociadas.  Viewing rooms.

Fotografía de Shinji Nagabe © Fernando Torres

viernes, 13 de octubre de 2023

William Eggleston, el gran pionero del color

'El misterio de lo cotidiano', la exposición más amplia dedicada a la obra de William Eggleston  se exhibe en el Centro Fotográfico KBr de Barcelona.

Zapatos viejos, congeladores con comida, el interior de un baño, un cartel de carretera, las piernas de una mujer o un dependiente de supermercado son algunos de los motivos captados por su cámara.

“No imaginaba ser capaz de hacer algo mejor que una copia perfecta de Cartier-Bresson. Y finalmente lo conseguí. Pero llegó un punto –entiendo que tuvo que ver con el hecho de buscar mis raíces y volver a Memphis–, donde tuve que enfrentarme al hecho de que lo que tenía que hacer era salir a perseguir paisajes desconocidos. Lo que era nuevo en aquella época eran los centros comerciales, así que los fotografié”. W. Eggleston.

En sus inicios, William Eggleston estuvo influido por la obra de Walker Evans y Henri Cartier Bresson hasta que consideró que la fotografía en blanco y negro no reflejaba la vida tal y como él la veía. Decidió entonces probar con el color, un recurso excluido hasta entonces de la fotografía artística y cuyo uso se limitaba principalmente a la publicidad y la ilustración de revistas.

Así, a partir de 1965 Eggleston se sumerge en un universo, extraño y familiar al mismo tiempo, desde el que explora la cotidianeidad de las pequeñas ciudades del sur de Estados Unidos, donde había nacido y se había criado. Fotografía entonces todo lo que se ofrece a su mirada: tiendas de comestibles y bares, escritorios de oficinas, los objetos cotidianos, supermercados, estaciones de servicio, carteles de carretera, familia, amigos, etc., imágenes que parecen buscar el potencial estético de lo cotidiano y cuyo verdadero motivo parece no ser otro que la vida misma, pero que al mismo tiempo nos ofrecen un testimonio único y absorbente de las profundas transformaciones sociales (la multiplicación del automóvil, la función social de los centros comerciales, etc.) derivadas de la aceleración de la sociedad de consumo.

Los protagonistas de las fotografías de Eggleston suelen ser motivos cotidianos sin ningún atractivo aparente: unos zapatos viejos, el congelador repleto de comida, una chaqueta colgada, el interior de un baño, un camión parado en una vía de servicio, etc., y a pesar de ello sus fotografías no tienen nada de ordinario. El artista pronto mostró que era capaz de convertir lo más sencillo en algo interesante y enigmático y que, aunque lo banal siguiera siéndolo, también podía ser apasionante, como la vida misma.

En 1935 la marca Agfa desarrolló su película Agfacolor en Alemania y Kodak presentó su Kodachrome en Estados Unidos, pero ninguna era económica, por lo que no estaban al alcance de todos. La película Kodachrome alcanzó su auge a finales de la década de 1960, pero se utilizaba, al menos en un principio, para fotografías familiares o de viajes, lo que se considera fotografía vernácula. A partir de 1965, Eggleston comenzó a fotografiar solo en color con fines artísticos, y no fue el único: Stephen Shore, Joel Meyerowitz o Carlos Pérez Siquier fueron algunos de los pioneros del uso del color en el medio.

Organizada cronológicamente, esta amplia antología abarca sus iniciales trabajos en blanco y negro y toda su posterior trayectoria en color.

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Centro de Fotografía KBr MAPFRE.

Fotografía Street with McDonald’s © William Eggleston

lunes, 18 de septiembre de 2023

Expo Premio Nacional de Fotoperiodismo

Una exposición reúne hasta el próximo 8 de octubre el trabajo de más de 70 fotoperiodistas españoles.

Por cuarto año consecutivo, en el marco de Hay Festival Segovia se celebra la exposición retrospectiva del Premio Nacional de Fotoperiodismo. Un recorrido visual que permite al visitante ser testigo de los acontecimientos más importantes de las últimas décadas a través de las imágenes de estos fotógrafos, entre los que están todos los galardonados con el Premio Nacional de Fotoperiodismo otorgado por la Asociación Nacional de Informadores Gráficos de Prensa y Televisión (ANIGP-TV) y que reconocen los trabajos realizados durante el año anterior a su entrega.

El cambio climático, las revueltas en Egipto y Túnez, los flujos migratorios producidos por la guerra de Siria, las tragedias del estrecho, los desalojos de viviendas ante las crisis económicas, la visita del Papa a España, fiestas regionales, conflictos armados o el 15M son solo algunos de los temas que están presentes en la segoviana sala de exposiciones La Alhóndiga.

Reconocidos autores como Susana Vera, Maysun, Ricardo Garcia Vilanova, Pedro Armestre, Mar Sáez, Samuel Aranda, Domingo J. Casas, Álvaro Barrientos, Olmo Calvo o Santi Palacios participan en esta exhibición dedicada a una década ya del Premio Nacional de Fotoperiodismo.

“No solo se exponen todas las fotografías premiadas, que son más de 40, sino otras 50 más seleccionadas de todas las que se presentaron en las diferentes ediciones del Premio”, explica Antonio Graell, comisario de la exposición.

Además, la muestra reserva un espacio para rendir un homenaje a todos los profesionales que se presentaron al concurso algún año, y lo hace mediante una imagen pequeña de ellos acompañada de su nombre.

“Este tipo de muestras son importantes para que el trabajo de sus autores sea conocido y también para recordar muchos sucesos que se olvidan en cuanto otro resulta más actual”, declara el propio Graell.

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Web oficial de Hay Festival Segovia.

Fotografía Migrantes subsaharianos (2014) © S. Palacios

viernes, 1 de septiembre de 2023

El arte figurativo de Antonio López

El gran artista manchego se encuentra actualmente inmerso en un nuevo proyecto retratando el paisaje urbano de Madrid.

Antonio López (Tomelloso, 1936) comenzaría a pintar las calles cuando, en la década de los sesenta, decide incorporar nuevos temas a su trabajo. A partir de esa nueva actitud el artista resuelve no añadir nada a la realidad, como ocurre con su primer paisaje que plasma en la obra Madrid (1960). Desde entonces ese enfoque iría ganando terreno en su producción hasta convertirse en el único.

Por esos años es cuando Antonio López asume que su trayectoria, su terreno, es el de pintar la realidad sin elementos añadidos. Desde la mitad de los años sesenta pinta, dibuja y esculpe lo que le interesa sin hacer uso de ningún recurso estilístico, siendo su visión el único filtro y su dominio técnico el medio.

Un talento que fue modelando gracias a la formación temprana que le imparte su tío, el pintor Antonio López Torres, y más tarde, con la que recibe en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, donde, entre 1950 y 1955, cursa sus estudios oficiales de pintura.

Su obra escultórica la desarrollaría en paralelo a la pintura y el dibujo, realizando relieves en distintos materiales, así como sus primeras piezas exentas. Entre 1964 y 1969 imparte la Cátedra de Preparatorio de Colorido en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Posteriormente ha dado cursos de forma puntual, dedicándose por completo a la creación artística.

En 1993 Antonio López realiza su primera exposición antológica en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con gran éxito de público y crítica. En octubre de 2001, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía celebra, con una pequeña muestra y publicación, la adquisición de las esculturas Hombre y Mujer y diecinueve de sus dibujos preparatorios, que se añaden a otras tres importantes obras del pintor pertenecientes a la colección permanente del museo.

En 2006 presenta en la Asamblea de Madrid su pintura urbana de mayor formato realizada hasta el momento, Madrid desde la torre de bomberos de Vallecas, que supera los cuatro metros de ancho y representa casi la totalidad de la superficie de la ciudad vista desde aquel punto. Será en 2008 cuando culmine su primer encargo de escultura monumental pública en solitario, dos grandes cabezas monumentales de bronce de tres metros de altura, La Noche y El Día, que se encuentran junto a la estación de Atocha de Madrid. En octubre de 2010 se inaugura su segunda escultura pública, La mujer de Coslada, en la Avenida de la Constitución de dicho municipio madrileño.

En junio de 2011 se inaugura en el Museo Thyssen-Bornemisza una exposición individual que aúna el carácter retrospectivo con la presentación de su obra más reciente que todavía no había visto la luz. La muestra viaja también ese mismo año al Museo de Bellas Artes de Bilbao.

La obra de Antonio vuelve a encontrarse con el público madrileño en febrero de 2016, con motivo de la inauguración de una exposición en el Museo Thyssen sobre el grupo de Realistas de Madrid, en el que se enmarca al artista junto a los que han sido sus compañeros y amigos desde su etapa de formación: Isabel Quintanilla, Julio y Francisco López, María Moreno, Amalia Avia y Esperanza Parada.

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Web oficial de Antonio López.

Fotografía de Antonio López © Fernando Torres

domingo, 20 de agosto de 2023

‘Las formas del agua’. Exposición colectiva

Les Douches la Galerie retoma su actividad expositiva en París mostrando una compilación de obras de artistas como Berenice Abbott, André Kertész o Dora Maar.

Temida durante muchos siglos, el agua se convirtió en el siglo XIX en símbolo de limpieza, luego de salud (baños de mar) y finalmente, en el siglo XX, de placer y libertad. Les Douches la Galerie, que fue una ducha pública que cerró en 1977, rinde homenaje al elemento que adornaba sus paredes antes de la fotografía. Reunir a diferentes artistas y tendencias en la fotografía del siglo XX parecía un regreso… a la fuente.

La exposición Les formes de l´eau (Las formas del agua) reúne a Berenice Abbott, Pierre Boucher, Roger Catherineau, Harold Edgerton, Emeric Feher, Jean-Claude Gautrand, Joseph Jachna, Pierre Jamet, Sid Kaplan, Peter Keetman, André Kertész, François Kollar, Bogdan Konopka, Rainer Leitzgen, Dora Maar, Daniel Masclet, Ray K. Metzker, Elfriede Stegemeyer, André Steiner, Claude Tolmer, Raoul Ubac, Willy Zielke y René Zuber.

Según Eric Rémy, Comisario de la exposición, de esta selección destacan las fotografías de André Steiner (1901-1978) y sus nadadores sumergidos, donde el cuerpo y el agua se fusionan para convertirse en uno en una ósmosis formal no exenta de sensualidad. A menudo equiparada con la juventud, fuente de juventud, el agua está asociada a los juegos de los jóvenes a los que acompaña, exalta la vitalidad, como en las travesuras de los niños que atestiguan las fotografías de François Kollar (1904-1979), Pierre Jamet (1910-1920), Sid Kaplan (1938) y Jean-Claude Gautrand (1932-2019).

Para Dora Maar (1907-1997), Emeric Feher (1904-1966) o Ray Metzker (1931-2014), ella refleja el mundo. En forma de charco, el agua juega con las apariencias del mundo donde las fotografías captan una doble visión de una misma realidad para demostrarnos mejor que se trata de perspectiva.

El ejercicio de la representación del vaso de agua en la pintura, en particular la clásica naturaleza muerta, es un reto. La transparencia del vidrio y el agua, es decir, el vacío visual, moviliza toda la destreza del artista para mostrar lo que no se ve. Todo es entonces disposición de reflejos, sombras, composición y luz controlada, un desafío para el talento de tres eminentes fotógrafos de los años treinta con una estética propia cada uno: El fin del pictorialismo para el francés Daniel Masclet (1892-1969), la modernidad de la Bauhaus de la alemana Elfriede Stegmeyer (1908-1988) y la nueva objetividad para el alemán Willy Zielke (1902-1989).

Es a través de la mitología que Pierre Boucher (1908-2000) se apodera del tema, le da cuerpo con el genio femenino de las aguas, Ondine, en un enigmático fotomontaje surrealista que domina con arte. El surrealista Raoul Ubac (1910-1985), fotógrafo de minerales, producirá una rara imagen del universo acuoso que busca “desintegrar la forma latente debajo de la superficie tranquila de la imagen fotográfica”. Unos años más tarde, siguió buscando “la imagen inconsciente”, pero esta vez a fuego, calentando y deformando el negativo.

Para los autores de la corriente artística Subjektive Fotografie (Fotografía Subjetiva), la representación fiel importa menos que la opinión del autor. El alemán Peter Keetman (1916-2005), uno de los fundadores del grupo vanguardista de Fotoform, es uno de los fotógrafos eminentes de este movimiento. Su icónica Spiegelnde Tropfen (Gotas de espejo) de 1958, es una imagen desmultiplicada de gotas de agua que son tantos espejos del mundo como si fuera imposible dar una sola actuación.

Es en un enfoque científico que, a partir de la década de 1930, el fotógrafo estadounidense Harold Edgerton (1903-1990) científico del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), se esfuerza por desentrañar los misterios del agua por medio de dispositivos que desarrolla para capturar lo que el ojo no puede captar. Su compatriota Berenice Abbott (1898-1991) también trabajará para el MIT, en la década de 1950, en la comprensión de la propagación de ondas y producirá fotografías abstractas de gran poesía. Ella nos muestra la calma y la dulzura, donde su antecesor expresa energía y tumulto.

Los delicados agujeros de Bogdan Konopka (1953-2019) alrededor de los arroyos de montaña transforman su apariencia. Estas aguas límpidas, se tornan opalescentes al tiempo de pausa impuesta por el proceso fotográfico, se transforman en rayos luminosos que parten la oscuridad de la maleza y componen extraños paisajes de ensueño.

La obra contemporánea del fotógrafo alemán Rainer Leitzgen (1963) también parece obvia. Hizo del agua no un sujeto sino un filtro, una pantalla transparente, una superficie de representación distorsionada del mundo real, dando a ver otra realidad donde rostros y cuerpos parecen disueltos en el papel como tinta. Perdemos nociones de espacio y escala en este otro mundo. Sus fotografías prueban que la belleza no está en la representación clara de la realidad sino en una visión personal, extraña, inquietante y fascinante.

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Les Douches la Galerie.

Fotografía New York City, 1955 © Sid Kaplan

lunes, 31 de julio de 2023

John Berger en ‘Permanent Red’

El Palau de La Virreina Centre de la Imatge acoge hasta el próximo mes de octubre en Barcelona la exposición ‘Permanent Red’, dedicada al gran artista e intelectual británico.

Nacido en 1926 en el municipio de Hackney, al nordeste de Londres, John Berger fue crítico de arte, pintor, escritor de ficción y de ensayo de orientación marxista. Auto-exiliado en los Alpes franceses, siempre fue un simpatizante del Partido Comunista, dejándonos como legado cuando en 2017 fallece en París, una nutrida obra que abarca novelas, poesía, ensayos, teatro y guiones cinematográficos.

Ganador del Booker Prize en 1972 con su novela ‘G’, en muchos aspectos profética y considerada como una de las mejores novelas anglosajonas de las últimas décadas, a Berger también se debe la autoría de diversos ensayos introductorios a la crítica de arte como ‘Modos de ver’. Un texto de referencia fundamental para la historia del arte en el que su autor aborda la interpretación artística y cultural revelando la dimensión ideológica del arte y la cultura. Asimismo, ‘Modos de ver’ contribuyó a su vez a popularizar de forma notable el por entonces poco conocido ensayo de Walter Benjamin, ‘El arte en la era de su reproducibilidad técnica’ (1935).

La actual exposición toma el nombre del libro ‘Permanent Red’ (1960), en el cual están recopilados una serie de artículos de crítica de arte que Berger escribió para la revista marxista New Statesman, con la que colaboró durante más de una década, desde 1951, y que incide en su faceta más política a menudo ignorada por la crítica hegemónica.

Esta muestra, que es una de las más completas que se han realizado hasta la fecha, pone de manifiesto ese carácter político de la trayectoria de Berger también en sus colaboraciones con fotógrafos como Jean Mohr, cineastas como Mike Dibb y Alain Tanner, dramaturgos como Simon McBurney o poetas como Mahmud Darwish. Además, se exhiben dibujos y materiales documentales museográficamente inéditos, cedidos por los herederos del escritor inglés, la British Library de Londres —donde está depositada una parte significativa de su archivo personal—, el Photo Elysée – Musée cantonal pour la photographie de Lausana, y la BBC, la cadena pública de radio y televisión del Reino Unido.

Tras abordar ‘Sobre la fotografía’, de Susan Sontag, y ‘La cámara lúcida’, de Roland Barthes, ‘Permanent Red’ completa una suerte de tríptico expositivo realizado por La Virreina Centre de la Imatge alrededor de estos tres autores seminales para comprender la reflexión visual.

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La Virreina Centre de la Imatge.

Fotografía de John Berger © Beverly’s Collection