viernes, 26 de junio de 2009

PHE09 Y CÁMARA ABIERTA 2.0: 'Lo cotidiano tuneado'

PHotoEspaña 09 y el programa ‘Cámara Abierta 2.0’, convocan por segundo año consecutivo un original concurso fotográfico.

La palabra “tuning” proviene del idioma inglés y viene a significar ajuste o sintonización. En los últimos años se emplea de forma popular y generalizada para definir la acción de modificar los componentes mecánicos, electrónicos y, sobre todo, carroceros de un automóvil. Un hobby que para muchos aficionados ha pasado a tener categoría de “arte”. Esta moda comenzó en países como Alemania, Inglaterra e Italia, pero desde un tiempo a esta parte son los japoneses y estadounidenses quienes se han puesto a la cabeza.

Ahora, por extensión, hay una tendencia a utilizar el término coloquialmente también en otros campos, como suele ocurrir con algunos neologismos que surgen en la sociedad, siendo para ello la lengua inglesa muy proclive a marcar la pauta en ese particular aspecto del léxico occidental, dado el número de hablantes y el peso específico del idioma anglosajón en el mundo.

Prueba de ello es el enunciado de la convocatoria del concurso fotográfico hecha público por PHotoEspaña 09 y el programa de televisión española ‘Cámara Abierta 2.0’, cuyo lema es “Lo cotidiano tuneado”.

Se trata, por tanto, de aplicar a una fotografía original algún tratamiento que la modifique a tal efecto. Según la organización del concurso, todo vale: efectos digitales, pintura, collage, etc.

Como referente se ha tomado el trabajo y la técnica fotográfica de Gerhard Richter, uno de los artistas homenajeados en esta edición de PHotoEspaña 2009, cuyas obras estarán expuestas en la Fundación Telefónica.

Fotografía: ‘Cámara 2.0’ © Fernando Torres

Más información

‘Cámara Abierta 2.0’ y en PHotoEspaña

martes, 16 de junio de 2009

Hoy se celebra en el mundo el 'Bloomsday'

Desde el 16 de junio de 1954, todos los años se conmemora internacional-mente el día de Leopold Bloom.







El Bloomsday es un acontecimiento festivo y cultural que celebra a James Joyce recordando su personaje literario Leopold Bloom –protagonista de la novela ‘Ulises’–, en el día que éste discurre por las calles de Dublín.

El 16 de junio es el día en el que transcurre la acción en la novela. El ritual consiste en comer y beber lo mismo que los protagonistas de la obra. Asimismo –especialmente en Dublín–, se llevan a cabo por calles, tabernas, pubs o foros culturales diversos actos que tienen su paralelismo en la novela siguiendo el mismo itinerario que narrase Joyce.

En la novela, el joven aspirante a escritor dublinés Stephen Dedalus se va cruzando de vez en cuando a lo largo del día en los recorridos por el laberinto de calles de la ciudad con el judeoirlandés Leopold Bloom. En su periplo acontecen altercados con borrachos y hasta una orgía en un burdel.

Joyce escribió su novela de 1914 a 1921, y fue publicada en 1922. Pero desde antes de su aparición en forma de libro ya era famoso en algunos circulos intelectuales europeos, pues escritores como el francés Valéry Larbaud y los anglo-americanos Ezra Pound y T. S. Eliot –sin olvidarnos de Sylvia Beach, en cuya librería se reunían los más destacados escritores e intelectuales anglosajones de la época que vivían por entonces en París–, quienes ya lo conocían por los fragmentos publicados con anterioridad en revistas o por lecturas caseras impartidas por el propio Joyce, lo predecían como la obra maestra que revolucionaría la literatura del siglo.

La mejor novela del siglo XX según la crítica, no ha despertado en otros, sin embargo, la atención suficiente como para pasar de la primera página.

En mi novela, ‘Sincronías del destino’, relato un pasaje que alude más directamente a Joyce que otros por demás biográficos que aparecen en el libro, y al Bloomsday que celebraron en ese año 2004 su centenario: una coincidencia.

‘Sincronías del destino’ (extracto):

(…) Curiosamente, la calle aledaña es la Rue Saint-Jacques, es decir, la calle de Santiago, y apenado recordé cuando, enamorados hacíamos el Camino de Santiago juntos –aunque yo algo más adelantado que ella–, dejé clavada en el impresionante tronco de una sabina centenaria arraigada en un sombrío recodo del camino, una breve nota dirigida a ella, aun a sabiendas de que quizá el viento, la lluvia –que más tarde supe que no se produjo en ningún punto de Galicia– o cualquier otro peregrino curioso de los que ese día pasarían por ahí la desclavara del robusto árbol, se la llevara o rompiera sin que pudiera cumplir su cometido, es decir, que ella la leyera. Se trataba de una hermosa bendición irlandesa –precisamente, en el mismo año que se cumplía el centenario del “Bloomsday” del Ulises de Joyce– escrita en un pedazo de papel apenas unos instantes antes de llegar a ese lugar de la senda jacobea, dedicándosela a Helena, y que, olvidándome de esos naturales y previsibles factores meteorológicos o humanos, había dejado claramente a la vista para cuando ella pasara por allí.

Que los caminos se abran a tu encuentro
Que el sol brille templado sobre tu rostro
Que la lluvia caiga suave sobre los campos
Que el viento sople siempre a tu espalda
Y que hasta el día que volvamos a encontrarnos
Dios nos tenga en la palma de su mano
(…)

En lo casuístico y sincrónico, este hecho constituyó una más de las sorprendentes coincidencias veraces que me han acontecido y que he trasladado a mi novela, conformando un todo en el que se mezclan la realidad y la autoficción –amén de otras disquisiciones– y que, en lo metaliterario, cobró vida propia hasta engendrar una obra.

Desde La Biblia a El relojero ciego de Richard Dawkins todo es literatura. Somos literatura, y con nuestras obras creamos el mundo. Por eso, gracias a la literatura, precisamente hoy más que nunca, Leopold Bloom existe y celebra su día: el Bloom´s day.

¡Joyce y pintas!

NOTA: Los interesados que lo deseen pueden celebrarlo igualmente ahora también entre blogs. Para ello, sólo debemos crear una entrada con el título “Bloomsday” y enviar la dirección URL de la misma, con la anotación “work in progress” (título provisorio del Finnegan´s Wake), a:
bloomsday2009arrobagmail.com

Post scriptum: Listado de todos los blogs que nos unimos a la convocatoria de 'El lamento de Portnoy' para celebrar unidos el 'Bloomsday' en la blogosfera.

viernes, 12 de junio de 2009

El viaje vertical de Enrique Vila-Matas












La directora Ona Planas ha llevado al cine ‘El viaje vertical’, una de las novelas más leídas del escritor catalán.

Con un cuidado criterio de selección, como es práctica habitual en Anagrama a la hora de editar las obras de su catálogo, la fotografía de Jacques Henri Lartigue ‘Zissou dans le vent de l´helice de l´areroplane Esnault-Pelterie’, realizada en 1911 en Buc, durante una prueba de vuelo en la que aparece el hermano del fotógrafo haciendo oposición al rebufo de la hélice de un avión, fue la expresiva instantánea escogida hace ahora diez años -probablemente por el propio Herralde- para ilustrar la portada de la novela galardonada con el Premio Rómulo Gallegos ‘El viaje vertical’, de Enrique Vila-Matas.

Una mañana del año 1900, el pudiente Lartigue padre regalaba una cámara fotográfica a su hijo de seis años. El pequeño Jacques Henri la estrenó enseguida entusiasmado, y desde entonces y hasta el final no dejó de hacer magníficas fotografías como la mencionada.

“Mi deseo reside en el intento de atrapar para siempre ese milagro casi secreto que se esconde adentro de un segundo”, afirmó Lartigue.

El ingeniero francés Robert Esnault-Pelterie, pionero de la astronáutica francesa al que se le atribuye, en 1907, el diseño de los alerones y la patente del dispositivo de palanca de orientación de los aviones como el de la fotografía de Lartigue, después de un accidente abandona la aviación y comienza a investigar sobre el vuelo de los cohetes.

Ahora, evocando la metáfora del viaje sin retorno que constituyen esos ingenios, pues su protagonista tampoco regresa del suyo, tras diez años de cuenta atrás despega la versión cinematográfica de la obra.

'El viaje vertical' muestra el viaje iniciático que realiza Federico Mayol, hombre de negocios septuagenario, después de que su mujer le obligue a abandonar la casa, justo tras la celebración de sus bodas de oro. Un viaje que le llevará por varios lugares geográficos al tiempo que al interior de sí mismo, con un sueño recurrente: marcharse de los hoteles sin pagar. Un viaje de Barcelona a Oporto para bajar a Lisboa, después descender a Madeira y finalmente sumergirse en un extraño destino último, al que se enfrenta cual atlante llamado a desaparecer.

Según la directora mallorquín, la novela le interesó porque narraba con un lenguaje controlado el singular viaje que emprende en solitario un hombre jubilado de setenta y dos años de edad. Más que un drama, Planas quiso tratar el tema como una epopeya personal a pequeña escala, valiéndose de personajes con inflexiones humorísticas, entre lo histriónico y lo surrealista, pero profundamente humana.

La película se ha estrenado en el 10º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria con el placet sin reservas del escritor, que ha visto con ello culminado su ascendente viaje del libro al cine, el medio sobre el que comenzó a escribir como crítico en sus inicios, y en el que tuvo también unos escarceos como realizador de cortometrajes.

Narrativa

Mujer en el espejo contemplando el paisaje (Tusquets, 1973).
La asesina ilustrada (Tusquets, 1977. Lumen, 2005).
Al sur de los párpados (Fundamentos, 1980).
Nunca voy al cine (Laertes, 1982).
Impostura (Anagrama, 1984).
Historia abreviada de la literatura portátil (Anagrama, 1985).
Una casa para siempre (Anagrama, 1988).
Suicidios ejemplares (Anagrama, 1991).
Hijos sin hijos (Anagrama, 1993).
Recuerdos inventados (Anagrama, 1994).
Lejos de Veracruz (Anagrama, 1995).
Extraña forma de vida (Anagrama, 1997).
El viaje vertical (Anagrama, 1999).
Bartleby y compañía (Anagrama, 2001).
El mal de Montano (Anagrama, 2002).
París no se acaba nunca (Anagrama, 2003).
Doctor Pasavento (Anagrama, 2005).
Exploradores del abismo (Anagrama, 2007).
Dietario voluble (Anagrama, 2008).

Ensayo

El viajero más lento (Anagrama, 1992).
El traje de los domingos (Huerga&Fierro, 1995).
Para acabar con los números redondos (Pre-textos, 1997).
Desde la ciudad nerviosa (Alfaguara, 2000; aumentada 2004).
Extrañas notas de laboratorio (El otro, el mismo, 2003; aumentada 2007).
Aunque no entendamos nada (J.C. Sáez editor, 2003).
El viento ligero en Parma (Sexto Piso, 2004; edición española en 2008).
Y Pasavento ya no estaba (Mansalva, 2008).
De l´imposture en littérature. De la impostura en literatura. Vila-Matas/Echenoz. Dialogue. (Editions Meet, distrib. Verdier 2008).

Enlace de interés

Página web oficial de E. Vila-Matas

sábado, 6 de junio de 2009

La soledad de Gloria Paniagua

Quiero pensar en ti en este día,
en tus manos de aire hechas sones,
en la grandeza azul de tu alma siena,
en los mares que acunaron tus horas,
en la cultura que te hizo como eres.
‘Pensar en ti’.


G. Paniagua

ENTREVISTA

Fernando Torres: “En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad”, dijo Machado.

Gloria Paniagua: Si Machado veía en soledad cosas que no eran verdad, yo también y, además, otras que sí lo eran y lo son. Eso no evita que la buena compañía sea algo estupendo.

F. T: ¿Cuáles fueron tus comienzos en el mundo del arte y la literatura?

G. P: El arte siempre me ha gustado, todo. De pequeña me encantaba el teatro, la música, el ballet, luego la pintura y por último la literatura. Empecé a pintar de pequeña. De mayor, por casualidad, empecé a escribir pensando que podría desarrollar una serie para TV basada en mis propias vivencias. Desistí y escribí otra historia que mandé a TV en el año 1987. Tras ser rechazada, la convertí en novela: VEINTE AÑOS (1967-1987).

F. T: ¿En qué temas encuentras la inspiración a la hora de escribir o pintar?

G. P: Al escribir en la vida misma, en detalles que surgen de cualquier hecho y me inspiran, aunque mi propia fantasía y conocimientos están por delante de la realidad; todas mis historias son inventadas.

F. T: Decía Poe, del que este año se cumple el bicentenario de su nacimiento, que el único lector capacitado para juzgar poesía es otro poeta, pues sólo en función de la esencia poética que albergamos en nuestro espíritu podemos apreciar la esencia poética plasmada por el autor. ¿Es esta premisa la que hace de la poesía un arte de minorías o, por el contrario, es sólo cuestión de avivar dicha esencia poética inherente en todos los lectores?

G. P: Hay bastante de realidad en ello. La poesía es difícil de entender. Para conseguirlo hay que tener un espíritu sensible y disfrutar del momento adecuado para su lectura y para comprenderla. No todos los lectores tienen esa facultad.

F. T: ¿A la hora de escribir, qué prefieres: la prosa poética o la poesía, o esta dicotomía no es posible por tratarse de las variables de una misma voluntad literaria?

G. P: Depende del momento, del estado anímico. En general, prefiero la prosa, una buena historia sobre seres humanos, sobre lo hondo y lo superficial de sus vidas. Sí es posible la dicotomía, porque todo depende de ese estado anímico concreto.

F. T: Dentro de los géneros literarios, la poesía es indefectiblemente considerada el más sublime y el menos interesante para las editoriales. ¿A qué crees que puede deberse esto?

G. P: Precisamente a que no todo el mundo es capaz de entenderla, debido al grado de sensibilidad. Las editoriales buscan lo seguro, la venta, y la poesía tiene muchos menos compradores debido al gusto general de los lectores por otros géneros literarios.

F. T: En vista de las reticencias que demuestran la mayoría de las editoriales frente a los poetas y sus obras, ¿consideras la autoedición una alternativa viable para dar a conocer tu obra?

G. P: Por supuesto. La autoedición es algo estupendo para todos los que escribimos, independientemente del género, aunque más en poesía, precisamente por lo que hablamos.

F. T: ¿Cuáles son tus autores preferidos?

G. P: Hay muchos y de distintas nacionalidades. Como español actual puedo destacar a Antonio Gala por su gran sensibilidad, por la riqueza de vocabulario. Su libro el Manuscrito Carmesí es, para mi gusto, una de las grandes novelas del siglo XX. Como extranjero, Sándor Márai: ninguna de sus obras me ha decepcionado. Es un escritor muy maduro, que aborda los conflictos personales con maestría y profundidad.

F. T: ¿Qué lecturas recomiendas?

G. P: Pues algunos clásicos de distintas nacionalidades y escritores contemporáneos como los dos que he mencionado.

F. T: ¿Qué consejos darías a los jóvenes autores?

G. P: No soy nadie para dar este tipo de consejo. Sí una recomendación: que no dejen de escribir porque no les publiquen, puesto que escribir es un entretenimiento, una buena manera de sacar fuera nuestras inquietudes, nuestra esencia, lo que realmente nos inquieta, gusta y conmueve.

F. T: ¿Cuáles son tus futuros proyectos artísticos?

G. P: Estoy pasando a Word una serie para TV que tenía escrita hace años. Luego seguiré escribiendo lo que la imaginación me dicte y mis ganas me animen.



Gloria Paniagua publica sus obras en Bubok


Fotografía de G. Paniagua © Fernando Torres

lunes, 25 de mayo de 2009

Un encuentro con Camille Pissarro


El museo Thyssen-Borne- misza presentó en Madrid la exposición de pintura titulada ‘La sombra’



A mi regreso del fugaz viaje a París, ya me encontraba organizando el de partida hacia Santiago de Compostela que, en esta tercera ocasión, tenía previsto emprender desde Roncesvalles, luego de arribar a la ciudad de Pamplona.

A la capital francesa llegué en la mañana del sábado 11 de junio de este 2004, año santo compostelano y, una vez que hube dejado el equipaje en un hotel situado en la Rue de Citeaux, muy próximo a la estación de metro Faidherbe-Chaligny, en una zona céntrica de París, me dirigí inmediatamente a visitar el objetivo principal de aquella primera jornada, en claro orden de relevancia, el Louvre, el museo pictórico y escultórico a mi juicio más significativo del mundo; gran templo del arte universal, instalado en las dependencias del mayestático Palacio Real donde, mucho antes, hacia 1190, en tiempos de Felipe Augusto, hubiera una fortaleza cuyas primigenias murallas medievales aún se conservan en el seno de su entresuelo, y que pasó a ser más tarde real ciudadela con Enrique V. Sería este rey quien, alrededor de 1594, ubicó en ella las primeras colecciones de arte antiguo y de los pintores de la corte de por aquel entonces. Así, hasta el Louvre de Napoleón, quien lo convertiría en Museo Central de las Artes. Cinco siglos ya de historia incluida la más reciente, la de la pirámide de cristal del arquitecto Ieoh Ming Pei de 1988 hasta nuestros días.

Una vez en el interior, habiendo entrado, bien por la Pyramide, más concurrida en días festivos, bien por Porte des Lions, o bien por la del 99 de Rue de Rivoli, podemos obtener el ticket, acceder a los pabellones Sully, Denon y Richelieu y comenzar nuestra visita, pero el cuadro más buscado del museo nos hará que sigamos el itinerario señalado atravesando el pasillo llamado de la Grande Galerie para finalmente llegar a la sala 13, en la zona de pintores españoles e italianos, y maravillarnos, al doblar la esquina de la citada galería, con la visión del retrato de la mujer de la sonrisa enigmática. Lisa Gherardini, la joven esposa del florentino Giocondo, es la gran obra maestra de Leonardo Da Vinci quien consiguió con la técnica de sfumato, es decir, difuminando y amalgamando los contornos del rostro, los objetos y el paisaje, un efecto soberbio que le ha valido para ser la pintura más importante de la historia.

El día siguiente, y como es costumbre por ser domingo, lo dediqué a visitar otra clase de templos, los del más etéreo espíritu, y en la mañana me dispuse a ver de cerca la basílica de Sacré-Coeur, en la altiplanicie de Montmartre, junto al barrio de los artistas que, quizá no expongan nunca en un museo que no sea el de esta próxima y colorista Place du Tertre aunque algunos tengan un gran talento, pero sí propician una grata contemplación en estos agradables días de primavera. Edificada por voto popular en 1870, tras la derrota de la guerra francoprusiana, esta iglesia posee desde sus exteriores unas magníficas vistas panorámicas de la ciudad y fue un magnífico aperitivo de lo que visitaría en la tarde. Sin embargo, no pude posponerlo más y antes me dirigí en el metropolitano parisino a la estación de los sueños, los de los impresionistas, al Musée d´Orsay, la estación del arte. A esa estación de ferrocarril que, construida en 1900 en la ribera del Sena, y nacida de la idea del arquitecto Victor Laloux, dejaba de funcionar como tal después de la II Guerra Mundial para pasar a albergar las pinturas de gentes como Monet, Sisley, Renoir, Degas, Van Gogh o mi apreciado Pissarro, del cual tengo en mi domicilio una reproducción de su obra titulada Gelée blanche, que, curiosamente, no se encontraba en el museo aquel día por estar en restauración. Mi deseo de ver este cuadro en su versión original se había visto lamentablemente truncado por estas casualidades del destino, tal vez en otra ocasión será. (…)

De esta forma comenzaba el relato que escribí en 2004 titulado ‘El Camino’, el mismo año al que hago referencia al principio de la narración de éste. Han pasado, pues, casi cinco años de aquel viaje, que más tarde se convirtió en relato, y de aquel deseo abandonado al olvido, cuando, estando en Madrid la pasada ‘Noche de los museos’, me decidí a acudir al Museo Thyssen-Bornemisza donde, de forma gratuita y en horario intempestivo, pude ver la magnífica exposición temporal que mostraba esta importante pinacoteca con el título de ‘La sombra’.

Para mi sorpresa, cedido expresamente para la ocasión por el Musée d´Orsay de París, allí estaba el cuadro de Camille Pissarro ‘Escarcha’, con su viejo labriego detenido en el tiempo, congelado en él como lo está también en la pintura el paisaje rural que retrató el pintor en 1873, capturando en ese instante del tiempo lo inasible, la luz verdadera y hasta el aire frío de la mañana que atería los campos de Auvers-sur-Oise.

Al igual que a todos nos sigue indefectiblemente nuestra sombra, me giré y estaba allí, que diría Monterroso.

jueves, 21 de mayo de 2009

William Blake “ilumina” el Petit Palais





PARÍS (Francia)/
Actualmente, y hasta el 28 de junio, el Petit Palais de París expone una compilación de obras del poeta, grabador, pintor e iluminador de libros inglés William Blake





“Quien no ve a una luz más clara y mejor que la
de nuestros ojos corruptibles, ése no ve nada”.
William Blake


El recientemente reformado y ampliado Petit Palais de París –construcción realizada por el arquitecto Charles Girault para la Exposición Universal de 1900–, como museo municipal de Bellas Artes integra, principalmente, dos fondos de arte. El arte antiguo hasta 1925 y posterior y el arte francés del siglo XIX, contando en esta última colección con algunas de las obras de artistas como Delacroix, Monet, Pissarro, Sisley, Renoir y Toulouse-Lautrec, entre otros. Además de piezas de pintura, escultura, grabados, mobiliario e incluso libros vetustos.

Tras cuatro años de renovación a cargo del Estudio francés Chaix et Morel, abrió de nuevo sus puertas en el año 2005, una vez subsanadas algunas deficiencias eléctricas y de seguridad que presentaba desde tiempo atrás.

El poeta y artista romántico William Blake (Londres, 1757-1827), más célebre por sus manuscritos iluminados como por ejemplo ‘El matrimonio del cielo y el infierno’, de 1793, rompió moldes en su tiempo con su ojo de visionario, pero también con sus textos.

Blake tuvo una gran influencia en los prerrafaelistas del siglo XIX y después de la modernidad representada por André Gide y André Breton y los surrealistas del siglo XX.

Otros quizá lo recuerden o lo ubiquen más por ser el autor de la reproducción, en forma de tatuaje, de uno de sus fabulosos y enigmáticos dibujos: ‘El gran dragón rojo y la mujer vestida de sol’, que muestra en su espalda el atormentado protagonista de la película ‘El Dragón Rojo’, papel interpretado por el actor Ralph Fiennes.

El Petit Palais muestra ahora 150 dibujos, grabados, acuarelas, iluminaciones y libros del a todas luces místico William Blake cedidos excepcionalmente por los principales museos británicos para esta singular exposición que, según el propio Blake, revela un proceso pictórico de “proporciones de eternidad demasiado grandes para el ojo del hombre”.

martes, 12 de mayo de 2009

Ha muerto hoy el “chico de ayer”

Muere el compositor triste y solitario de la ‘Chica de ayer’. Antonio Vega se ha ido para siempre. Ha abandonado este mundo descomunal en el que se sentía frágil. Tenía 51 años, un aspecto enjuto y quebradizo desde hacía mucho tiempo a causa de algunos excesos propios de alguien que ha vivido intensamente la vida.

Y aunque la suya era una muerte anunciada desde hacía unas semanas, todos los de su generación –entre los cuales me incluyo–, unidos por sus canciones eternas, disfrutando tanto su música con la que, como él, inexorablemente hemos ido cumpliendo años y que ahora ya se ha convertido en su legado artístico, no terminamos de creérnoslo.

Antonio Vega falleció esta mañana en Madrid víctima de una dolencia pulmonar. Llevaba días en estado crítico ingresado en el hospital Puerta de Hierro. En el momento de su muerte estaban junto a él sus hermanos y su novia.

Admirador de grandes músicos como Steve Howe o Larry Carlton, por ejemplo, él también fue un gran guitarrista, además de prolífico letrista autor de bellísimas metáforas sonoras como las patentes en temas como su inolvida- ble ‘Lucha de gigantes’.

La lucha de este gigante ha llegado a su fin, pero nos ha dejado un buen número de excelentes canciones. Primero, como líder del grupo Nacha Pop –liderazgo que compartía con su primo Nacho García Vega– y, después, desde el año 1988 en el que el grupo se separó definitivamente, como magnífico solista de una extraordinaria sensibilidad creativa.

La metamorfosis de Antonio Vega se tradujo, por tanto, en una evolución del pop enérgico y vitalista de los años de juventud –auspiciado por su primo Nacho–, a cantautor mucho más introspectivo.

Sin embargo, parece que fue ayer cuando te vi rasgueando tu guitarra, junto a tu grupo, en la discoteca 'Cerebro' de la calle Magallanes de Madrid, allá por el año 1980, el mismo año que comenzaba la brillante carrera musical de la banda.

Hasta siempre, Antonio.


Discografía

Como solista

Álbumes de Estudio
1991 - No me iré mañana
1994 - Océano de sol
1998 - Anatomía de una ola
2001 - De un lugar perdido
2005 - 3000 noches con Marga

Álbumes en Vivo
2002 - Básico (Concierto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid)

Recopilatorios
1992 - El sitio de mi recreo (Recopilatorio de sus mejores baladas)
1993 - Ese chico triste y solitario (Homenaje de varios artistas)
2004 - Escapadas (Disco de colaboraciones)

Con Nacha Pop

Álbumes de Estudio
1980 - Nacha Pop
1982 - Buena disposición
1983 - Más números, otras letras
1984 - Una décima de segundo
1985 - Dibujos animados
1987 - El momento

Álbumes en Vivo
1988 - Nacha Pop 1980-1988
2008 - Tour 80-08 Reiniciando

Con Un Mar al Sur

2008 - Un sueño compartido