miércoles, 25 de junio de 2014

The Rolling Stones, “14 On Fire Tour”


The Rolling Stones, la banda de rock más grande y longeva del mundo, ha llegado este miércoles a Madrid para dar un único concierto en España dentro de su gira “14 On Fire”.

Al parecer, la gira se denomina “14 On Fire” ya que hay quien asegura que los Stones solo pueden ofrecer catorce conciertos seguidos, pues según se especula ese es el número máximo de actuaciones que las aseguradoras se aventuran a asumir, debido ello a la ya avanzada edad de los miembros del grupo, superando ampliamente la edad de jubilación (entre los cuatro suman 285 años). Si bien su estado de forma es francamente envidiable, y a buen seguro, como así ha sido en las anteriores citas de esta su nueva gira, el espectáculo estará asegurado.

Sea como fuere el de hoy será su vigésimo segundo concierto en nuestro país. Y aunque no hayan publicado un disco realmente antológico desde mediados de los 70, la expectación que suscitan en el público de varias generaciones es tan grande que ya han colgado el cartel de “no hay entradas” en todas las actuaciones de su gira por el continente europeo. Por Internet la venta de localidades se agotó en pocas horas, cuando no se colapsó la misma debido a la gran demanda de los fans más incondicionales ávidos de una entrada para sumarse a los miles de seguidores que, una vez más, gozarán con la música y puesta en escena de sus satánicas majestades. El show, como es de esperar, no es para menos.

A todo ello se suma el eterno rumor de que se trate de la última vez que los Rolling se pongan de nuevo “on the road” con todo su instrumental y equipos de luz y sonido, pero esto viene diciéndose hace décadas, y la retirada definitiva nunca llega, al menos mientras el cuerpo aguante, que aguantará.

Y es que los Rolling siguen siendo imbatibles en el escenario a pesar de llevar 50 años en la música. Y hace muchos ya que son una leyenda viva que ofrece un tremendo espectáculo en directo, con un repertorio que alterna temas clásicos con alguna que otra sorpresa, como fue la participación de Bruce Springsteen en su concierto de Lisboa.

La ciudad de Oslo supuso el regreso de la banda a este tour –del que llevaban ofrecidos ya siete conciertos– tras el suicidio de la pareja sentimental de Jagger, la diseñadora L'Wren Scott. “Todavía estoy luchando para entender cómo mi amante y mejor amiga pudo acabar con su vida de esta manera trágica”, escribiría Mick entonces en su página web.

Es indiscutible que Jagger y Richards son uno de los tandems compositivos más prolíficos y exitosos de la historia del rock ‘n’ roll. De su inspiración han salido temas tan buenos como el consabido ‘(I Can’t Get No) Satisfaction’ –su primer número uno mundial–, ‘Jumpin Jack Flash’, ‘Brown Sugar’,  ‘Paint It Black’ o ‘Honky Tonk Women’, por citar algunos de los más recordados.

The Rolling Stones han vendido más de 200 millones de discos y en su discografía hay álbumes imprescindibles como ‘Between The Buttons’, ‘Beggars Banquet’, ‘Let It Bleed’, ‘Sticky Fingers’ o ‘Exile On Main Street’.

Puede que estén ya mayores y que lleven años repitiendo los mismos temas de siempre, pero cuando Richards rasguea sus memorables riffs de guitarra y Jagger corre por el escenario como si fuera un joven veinteañero, está claro que “es solo rock ‘n’ roll pero nos gusta”. Comenzó la que podría ser la última gira de sus satánicas majestades.


Enlace de interés

Página web de The Rolling Stones

Fotografía del concierto “14 On Fire Tour” © Fernando Torres

sábado, 7 de junio de 2014

Quién mató a Walter Benjamin…


Con motivo de la exposición digital ‘La Biblioteca Nacional de Israel: depósito de memoria’, la Casa del Lector proyecta hoy el documental sobre Walter Benjamin que realizó el fotógrafo y cineasta argentino David Mauas sobre uno de los pensadores más relevantes del siglo XX, en el que indaga sobre las extrañas circunstancias de su muerte.

Los lugares fronterizos tienen con frecuencia un cariz legendario por haber sucedido en ellos un hecho histórico o singular. La localidad española de Portbou, que desde 1659 se convirtiera en frontera entre España y Francia inaugurándose en 1872 una línea férrea para crear una estación internacional, es una prueba palpable de ello. En 1940 tuvo lugar muy cerca de Portbou la última batalla de la guerra civil española, y ese mismo año también fallecería precisamente allí el filósofo y ensayista alemán Walter Benjamin.

El 25 de septiembre, tras siete años de exilio, Walter Benjamin atraviesa los Pirineos en un desesperado intento de escapar de los nazis. Según la versión oficial, Benjamin logra cruzar la frontera franco-española con éxito, pero al llegar a la localidad catalana, un repentino cambio en la legislación española le impide la entrada a España. Benjamin se ve obligado a pernoctar en una fonda de Portbou, bajo la estrecha vigilancia de tres policías que tienen órdenes de deportarlo a Francia a la mañana siguiente.

Esa misma noche, Benjamin inicia una agonía que lo llevará a la muerte veinticuatro horas más tarde. Según sus allegados, se trata de un suicidio. Pero el parte médico tipifica el deceso como muerte natural y Walter es enterrado según el rito católico y bajo el supuesto nombre de Benjamin Walter.

¿Encubrió el médico la verdadera causa de la muerte? ¿Tenían conocimiento las autoridades españoles acerca de la importancia de este “viajero extranjero”? ¿Sabía Benjamin que Portbou era un pueblo de frontera recién tomado por los franquistas y virtualmente ocupado por los alemanes?

Quién mató a Walter Benjamin… busca las respuestas a todas estas preguntas acerca de su muerte, a la vez que establece el retrato de un pueblo de frontera, anclado entre dos frentes, testigo de evasiones, persecuciones y falsas esperanzas.

La película no supone solo la reconstrucción de una muerte, sino el retrato del escenario del crimen (¿o el suicidio?). Esa noche del 26 de septiembre de 1940, en la fonda del centro de Portbou llamada Hotel de Francia (hoy en día ‘Casa Alejandro’), aterrado por la posibilidad de caer en manos de la policía alemana, el atribulado Walter Benjamin, que se había sentido atraído por el suicidio en varias ocasiones, muere.

“En una situación sin salida no tengo más opción que ponerle fin. Será en un pequeño pueblo de los Pirineos en el que nadie me conoce donde mi vida se acabará. Le ruego que transmita mis pensamientos a mi amigo (Benjamin se refiere al filósofo Theodor) Adorno y le explique la situación en la que me ha encontrado. No me queda tiempo suficiente para escribir todas las cartas que me hubiera gustado”. Esto es lo que dejó escrito para una mujer llamada Henny Gurland. Y lo que ella afirma que le dijo Benjamin en sus últimos instantes: “Benjamin me confesó que la víspera por la noche, hacia las diez, había ingerido grandes cantidades de morfina y que yo debía tratar el asunto como una enfermedad. Me entregó una carta para mí y para Adorno, y luego perdió el conocimiento. Llamé a un médico, que hizo constar derrame cerebral”, lee el historiador Rolf Tiedemann.

David Mauas nació en Buenos Aires en 1968. Reside en Barcelona desde el año 1997. Se licenció en Bellas Artes por la Academia Bezalel de Arte y Diseño de Jerusalén, Israel, dónde se especializó en el campo de la fotografía. En 1997 se traslada a Barcelona para cursar un doctorado en Comunicación Audiovisual en la Universidad Autónoma, aunque pasado un tiempo abandona sus estudios para dedicarse a la creación cinematográfica.

Notas de prensa

“Mauas busca (y encuentra) el equilibrio entre la obtención de datos y la íntima reflexión personal”. Fernando Bernal, Cahiers du Cinema, España.

“Tal vez, el primer film noir histórico-intelectual, el documental de Mauas es a la vez seductor y esclarecedor”. Washington Jewish Film Festival.

“Mauas coge la cámara y rueda y rueda. Deja hablar a los que escucharon un día la historia en boca de otros, a los que vivieron en aquel tiempo y la recuerdan (…) Walter Benjamin está siempre presente en el filme, aunque su imagen apenas aparece. Habita en otros, en sus recuerdos o en su imaginación...” Lola Huete Machado, El País Semanal.

Filmografía

Historias de un Librero (2000, España, 12 min).
Quién mató a Walter Benjamin… (2005, España, Países Bajos, Alemania, 73 min).
Goya, el secreto de la sombra (2011, España, 77 min).

Tras la proyección, el director conversará con el público asistente.
Con la colaboración de la Embajada de Israel en España.

Más información

Casa del Lector

viernes, 30 de mayo de 2014

La Fundación MAPFRE inaugura hoy su nueva sala de exposiciones en Madrid


“Fotografiar es hurtar a la realidad instantes irrecuperables en el tiempo y el espacio para coleccionar el mundo al que pertenecen”.

La Fundación MAPFRE abre una nueva sala de exposiciones en la zona de Madrid donde se localizan las principales instituciones culturales de la capital. El centro, situado en la calle Bárbara de Braganza nº 13, en la esquina del Paseo de Recoletos, justo enfrente de la Biblioteca Nacional, contará desde hoy con más de ochocientos metros cuadrados repartidos en dos plantas independientes donde se mostrará la programación de fotografía que la Fundación venía desarrollando durante los últimos años.

En el año 2007 se decidió dar a la fotografía la importancia que se merece. En 2008, en su sede madrileña de Azca, se inauguró la bonita exposición “Coleccionar el mundo. Seis fotógrafos norteamericanos”, con la que presentaba, por primera vez en público, una importante parte de su colección de fotografía centrada en la segunda mitad del siglo XX. La Fundación adquirió la serie completa de Las hermanas Brown de Nicholas Nixon y con ella arrancó una incipiente colección fotográfica. La adquisición de esta serie vino a potenciar la nueva línea de programación de exposiciones que se iniciaron en enero de 2009 en la sala de Azca, que estaría basada en la obra de los grandes maestros y la de esos fotógrafos contemporáneos que, teniendo un reconocimiento internacional, aún no había sido expuesta su retrospectiva. Así hemos podido admirar los trabajos de Walker Evans, Fazal Sheikh, Graciela Iturbide, Lisette Model, Dayanita Singh, John Gutmann, Adam Fuss, Eugéne Atget, Gotthard Schuh, Lewis Hine, Hoppé, Jitka Hanzlová, Imogen Cunningham, etc. Desde entonces se han presentado las obras de un total de dieciocho autores, convirtiéndose en la única institución en Madrid que, de una manera estable, ofrecía y ofrece una programación de cuatro exposiciones fotográficas al año.

Con esta nueva sala, la Fundación MAPFRE quiere enfatizar su firme apuesta y compromiso con la difusión del arte de la fotografía. Para ello hoy mismo se inaugura este nuevo espacio, que se suma al de Azca y Recoletos en Madrid, comenzando con la exhibición de las fotografías de la británica Vanessa Winship. En 2011 Winship sería la primera mujer ganadora del prestigioso Premio Henri Cartier-Bresson. Además, la fotógrafa cuenta con el primer premio de la categoría ‘Stories’ del World Press Photo en las ediciones de 1998 y 2008; con el premio en la categoría ‘Descubrimientos’ de PhotoEspaña 2010, y con el Godfrey Argent Prize de 2008, otorgado por la National Portrait Gallery de Londres, entre otros galardones.


Enlace de interés

Página web de Vanessa Winship

SALA DE EXPOSICIONES BÁRBARA DE BRAGANZA
Calle Bárbara de Braganza, nº 13. Madrid

jueves, 15 de mayo de 2014

Petrović bajo un techo que se desmorona


La Asociación Cultural Hispano-Serbia Ivo Andrić, la Embajada de Serbia en España y Editorial Sexto Piso convocaron una charla con el escritor Goran Petrović.

El autor serbio conversó ayer en una librería del centro de Madrid con el periodista y escritor Alfonso Armada a propósito de la aparición de su última novela, ‘Bajo el techo que se desmorona’ y el resto de su obra.

Goran Petrović nace en 1961 en la ciudad serbia de Kraljevo, casualmente el mismo año que el escritor yugoslavo Ivo Andrić recibía el Premio Nobel de Literatura. Estudia literatura serbia y yugoslava en Belgrado, convirtiéndose con el tiempo en un autor relacionado con el Realismo mágico, algo que Petrović admitió en la presentación de su libro. Si bien aclaró que no todas las obras de los escritores de ese género le han parecido destacables o influido en su escritura. Pues su estilo modernista le ha valido ser calificado como de una “tierna, serena y sensorial capacidad expresiva; su prosa trasluce magia y poesía”. O también haber sido anunciado como “un narrador estimulante cuya imaginación hace pensar en un Borges romántico”.

“Es muy difícil ser original a principios del siglo XXI, porque los grandes temas, el amor, el odio, la traición, ya han sido trabajados desde la antigüedad. Ahora sólo nos queda trabajarlos de forma más moderna o, para expresarme con el lenguaje de la química: un escritor contemporáneo sólo hace un nuevo compuesto con esos elementos.”  G. Petrović.

Entre sus principales obras se encuentran ‘Consejos para una vida más fácil’, ‘La isla y los cuentos circundantes’, ‘El cerco de la iglesia de la Santa Salvación’, ‘Atlas descrito por el cielo’, ‘La mano de la buena fortuna’ y ‘Diferencias’; las tres últimas publicadas por la citada editorial, de las cuales las dos más recientes fueron galardonadas con el máximo reconocimiento de las letras serbias, el premio NIN.


Sinopsis

En una pequeña aldea serbia, durante una tarde dominical del año 1980, alrededor de treinta personajes peculiares se reúnen en el cine Uranija para ver una película. El cine se encuentra en lo que otrora fuera el Gran Hotel Jugoslavija, y su techo está cubierto por un papel tapiz que muestra un cielo estrellado. Tras la Segunda Guerra Mundial y la llegada del comunismo, el hotel es nacionalizado y proyecta únicamente películas soviéticas y yugoslavas. Sin embargo, desde la ruptura entre Tito y Stalin, en el cine se pueden ver películas occidentales, y esa tarde en particular estará marcada por un dramático anuncio que supuso el fin de una era: la muerte del mariscal Tito.

Con este trasfondo, Goran Petrović ha creado un maravilloso microcosmos serbio, retratando personajes que muestran de una manera por demás irónica los anhelos y contradicciones experimentados por la sociedad serbia durante el convulso siglo xx. Nos encontramos, por ejemplo, con un oficial del Partido Comunista que está tan acostumbrado a aprobar las decisiones de sus superiores que levanta el brazo derecho por reflejo. Y, por encima de los espectadores se encuentra el operador del cine, el señor Svabić, que compone su propia película a partir de pedazos de otras películas, hasta conformar una cinta de catorce kilómetros que funciona como alegoría de una sociedad que a lo largo del siglo luchó para encontrar su identidad entre el caos que produjeron los acontecimientos históricos. El cielo estrellado del cine se desmorona, nos advierte Goran Petrović, y con ello anuncia el fin de una era y de un régimen que, para desgracia de la sociedad serbia, daría paso a otra guerra encarnizada, cuya estela de destrucción sigue vigente hasta nuestros días.

Fuente de la sinopsis: Editorial Sexto Piso

Fotografía de Goran Petrović © Fernando Torres

sábado, 10 de mayo de 2014

Homenaje cinematográfico a Man Ray


“Por supuesto, habrá siempre los que miran solamente la técnica, que pidan el “cómo”, mientras que otros de una naturaleza más curiosa se preguntarán “por qué”. Personalmente, he preferido siempre la inspiración a la información”. Man Ray.

La tarde de ayer, en el teatro del Institut français de Madrid, asistimos a una rendez-vous con el surrealismo más palmario e iconoclasta que cabía presuponer, como fue el que se muestra en las obras de uno de sus más célebres representantes. En esta ocasión a través del visionado de tres películas cortas del polifacético fotógrafo Emmanuel Radnitzky, más conocido por todos como Man Ray. Uno de los fundadores, junto a Marcel Duchamp y Francis Picabia, del movimiento dadaísta, del que fuera otro gran exponente su amigo el rumano Tristan Tzara, quien a su vez se uniría en París al recién inaugurado movimiento surrealista de André Breton y Louis Aragon, entre otros.

Aunque nació en Filadelfia en 1890, Man Ray provenía de una familia judía; su padre era de Kiev (Ucrania) y su madre de Minsk (Bielorrusia). En 1897 la familia se trasladó a Nueva York, donde Man Ray estudia en la High School y en la Escuela de Bellas Artes del Francisco Social Center. En 1913 ya demostraría en su primer cuadro sus inclinaciones pictóricas con un retrato cubista del fotógrafo estadounidense de origen judío alemán, Alfred Stieglitz.

En 1921 es cuando Man Ray se instala en París, donde vivirá hasta 1940. Allí centraliza el dadaísmo parisino. Pero ante la dificultad de vender sus obras, el artista retoma la fotografía y, posteriormente, el cine a modo de cortometrajes. Autor de cuatro films realizados entre 1923 y 1929, Man Ray se nos presenta como uno de los principales protagonistas de la avant-garde cinematográfica de los años veinte. Si bien él mismo se definiría, por una aliteración no carente de ironía, como “Director de malas películas”. Más allá de una referencia a sus fallidos proyectos cinematográficos, Man Ray se refiere así a una proclama efectista dentro del contexto dadaísta, una actitud artística radical en un ámbito que la modernidad no ha comprendido del todo a pesar del tiempo.

Las películas que tuvimos la oportunidad de ver fueron ‘Retorno a la Razón’ (Retour à la raison, 1923), ‘Emak Bakia’ (1926), y ‘Estrella de mar’ (L'Etoile de mer, 1928).


‘Retorno a la Razón’

Un día de julio de 1923, Tzara le trae a Man Ray un cartel que anuncia un importante manifiesto Dada, Le Coeur, que se presentaría la noche siguiente en el Teatro Michel; el cartel indicaba que Man Ray presentaría una película. Man Ray dice de forma elegante que no tiene película, que algunos planos ya rodados llegaban apenas a un minuto, y que le hace falta tiempo para continuarlos. Tzara replica que ya ha traído un proyector y un operador, y que de cualquier forma hay que presentar algo. Hasta le sugiere que la técnica de las rayografías (composiciones fotográficas producidas sin cámara, exponiendo objetos directamente sobre el papel sensible)  podría aplicarse  muy bien a la película cinematográfica. Man Ray reconoce que es posible, y promete tratar de preparar imágenes para el día siguiente.

“Conseguí un rollo de película de unos treinta metros, entré en el cuarto oscuro, donde corté la película en pequeñas tiras que sujeté con alfileres a mi escritorio. Espolvoreé algunas tiras con sal y pimienta, como un cocinero prepara su asado. Sobre otras tiras, eché, al azar, alfileres y chinchetas. Los expuse luego a la luz blanca durante uno o dos segundos, como lo había hecho para las rayografías inanimadas. Luego quité con cuidado la película de la mesa, quité los restos y revelé la película en mis cubas. Al día siguiente por la mañana, examiné mi obra, que entre tanto se había secado. La sal, los alfileres y las chinchetas estaban perfectamente reproducidos, en blanco sobre fondo negro como en los clichés de rayos X. Pero las diferentes imágenes no estaban separadas en fotogramas como en un film corriente. ¿Qué efecto daría esto en la pantalla? No tenía ni idea. Ignoraba también que se podía pegar una película con cola, y así simplemente pegué una tira a la otra. Añadí al fin, para prolongar la película, algunas secuencias que había rodado con la cámara. Pero la proyección duraría sólo tres minutos aproximadamente. Pase lo que pase, pensé, esto acabará antes de que el público tenga tiempo de reaccionar. En el programa figuraban otras presentaciones destinadas a probar la paciencia de los espectadores: lo que era el fin principal de los dadaístas.

Entré en el teatro algunos minutos antes de se abriera el telón, le entregué mi película a Tzara y le dije que él debería presentarlo, porque no había subtítulos ni leyendas. ‘Retorno a la Razón’ llamé a la película.”


‘Emak Bakia’

Según Man Ray, Emak Bakia ha sido concebido según los principios surrealistas: automatismo, improvisación, irracionalidad, secuencias psicológicas y oníricas, ausencia de lógica y desprecio a la dramaturgia.

La película fue rodada, a partir de mayo de 1926, en Biarritz en la residencia de verano de Arthur y Rosa Wheeler, una pareja de americanos ricos, de los que el marido quería hacer, con cine, la fortuna de un artista al que apreciaba y que lo intrigaba.

La película inicia con un autorretrato del cineasta mirando a través de su cámara; en la que vemos a través de la lente del objetivo su ojo. Luego comienza una parte abstracta, con una recuperación de secuencias de rayogramas de su primera película seguidas por una serie de halos de luces, luego un cartel luminoso en la noche que anuncia una serie de mensajes extraños, efectos de ópticas y es reflejos todos obtenidos con objetos que Man Ray tenía a su disposición: espejos deformantes, bandeja de tocadiscos, prismas, lámparas. Luego vuelve a aparecer su ojo sobreimpreso con un frente de un coche de la época. Este último plano introduce la secuencia narrativa de la película (un viaje, la colisión, el choque. Vemos, descender a la conductora del coche, sus piernas se multiplican. Las mismas piernas bailan el charlestón, luego la imagen de un banjo. El primer retrato de Rosa Wheeler delante de su peluquera. Plano del mar, acantilados, olas, sol. La cámara parte hacia atrás. Una escultura ready-made encontrada en el lugar de rodaje: El ídolo del pescador. Composiciones de objetos geométricos, El Hombre de negocios, Emak Bakia sin cabellera pero bajo la copa del azar, de nuevo mensajes del cartel luminoso por la noche. Diferentes rostros de mujeres guapas aparecen entre dos secuencias abstractas. En el epílogo, que Man Ray aprehende como una sátira del cine, aparece el único letreros de la película que parece dar la clave del enigma: “la razón de esta extravagancia”. Jacques Rigaut desgarra cuellos falsos que se ponen a bailar sobre la música de ‘La Viuda alegre’. Secuencia final con Kiki y sus ojos falsos pintados sobre los párpados: ¡el doble despertar!

A los que todavía se preguntan la razón de esta extravagancia, simplemente responderemos que el título Emak Bakia, viene de una vieja expresión vasca que significa “Déjenme en paz”.


‘La estrella de Mar’

“Una tarde, estaba con Robert Desnos y éste me leyó su último poema. Era solo imágenes; un hombre joven que encuentra a una mujer, una vendedora de periódicos; la mujer lo lleva hacia ella, dejándose llevar por un tarro con una estrella de mar dentro. La historia era un poco surrealista, porque la estrella de mar no era ni simbólica ni fantástica; estaba entre sus manos como podría estar un paquete de periódicos. Y rodé esta película. Después llamamos a esto una película de vanguardia. Quería realizar el poema de Robert Desnos, ilustrar todas las imágenes que se encontraban en este poema y eso es lo que hice.”


Enlaces de interés


“Vistas del Espíritu”. Fotografías, obra gráfica y objetos originales de Man Ray.

Fotografía ‘Le Retour a la Raison’ (1923) © Man Ray


domingo, 20 de abril de 2014

El adiós a “Gabo” García Márquez


Postrado en la cama, pues este mismo mes Gabriel José de la Concordia García Márquez ingresó en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición de México, D. F., debido a una recaída producida por el cáncer linfático que le fue diagnosticado en 1999, no como lo retrató en esta instantánea el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski, Gabo fallecía el pasado jueves 17 de abril a la edad de 87 años a causa de su temida enfermedad, la cual había afectado ya un pulmón, ganglios e hígado.

El apodo de Gabo, por el que era conocido siendo apócope de su nombre de pila, siempre fue empleado para referirse a él por todos los que lo apreciaban desde que Eduardo Zalamea Borda, subdirector del diario El Espectador, comenzara así a llamarlo cariñosamente. “Aunque se sufra como un perro, no hay mejor oficio que el periodismo”, afirmaría el escritor, novelista, cuentista, guionista, editor y periodista colombiano, agasajado con  el Premio Nobel de Literatura en 1982, en la entrega de los premios de su Fundación en Monterrey (México) en septiembre de 2008.

Pero mucho antes de su ejercicio como periodista, además de su clara vocación como escritor pues como estudiante de Derecho en la Universidad Nacional de Colombia eran habituales sus malas calificaciones, y donde tuvo especial dedicación a la lectura, su abuela Tranquilina, a quien Gabo llamaba la abuela Mina y a la cual describía como “una mujer imaginativa y supersticiosa”, sería quien le llenaría la cabeza con historias de fantasmas, augurios o premoniciones y signos. Tanto fue así que el escritor la señaló como su primera y crucial influencia literaria, pues la abuela le inspiró la original forma en que ella trataba lo extraordinario como algo verosímil y natural cuando le contaba fábulas sin importar cuán fantásticas o poco probables fueran sus relatos. Siempre los refería como si de una verdad irrefutable se tratara. Además del estilo literario de Gabo, su abuela Mina le inspiraría también el personaje de Ursula Iguarán que, unos treinta años más tarde, el nieto incluiría en su obra ‘Cien años de soledad’, la más popular de sus novelas.

Por otro lado, su abuelo moriría en 1936, cuando el niño Gabriel contaba ocho años de edad. Debido a la ceguera de su abuela, García Márquez se va a vivir con sus padres en la población de Sucre (Colombia), donde su padre trabajaba como farmacéutico. Su niñez está descrita con detalle en sus memorias ‘Vivir para contarla’. Tras 24 años de ausencia, en 2007 el escritor regresa a Aracataca, su ciudad natal, para recibir un merecido homenaje que le rinde el gobierno colombiano al cumplir sus 80 años de vida y los 40 desde la primera edición de ‘Cien años de soledad’.

Después de su graduación en 1947, García Márquez permanece en Bogotá, donde  leería ‘La metamorfosis’ de Franz Kafka, en la singular traducción que hizo de ella Jorge Luis Borges. La de Kafka fue una obra que le inspiró especialmente. Se sentía decidido a escribir, no como literatura tradicional sino narraciones en un estilo similar a las historias de su abuela Tranquilina, en las que aparecen sucesos extraordinarios o inconcebibles como si simplemente formaran parte de lo cotidiano de la vida. Poco después publicó su primer cuento, ‘La tercera resignación’, que apareció el 13 de septiembre de 1947 en el periódico El Espectador. Su deseo de ser escritor iba en aumento. Con el tiempo García Márquez fue considerado, junto al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, un gran exponente del género literario denominado realismo mágico, donde en sus relatos se yuxtaponen la fantasía y el mito con los acontecimientos más cotidianos u ordinarios.

Fotografía de García Márquez © Daniel Mordzinski

domingo, 13 de abril de 2014

Ciclo de cine “Escritores en imágenes”


Dentro de las actividades de la Semana del libro, organizadas por la Casa del Lector en Madrid, cabe destacar entre ellas el interesante ciclo de cine que se inició el pasado día 4 de este mes con la película ‘Julia’, de Fred Zinnemann (1977), y que se extenderá más allá de los eventos propios de la referida semana dedicada a libro y, por ende, a la literatura. El siguiente film de este ciclo, rodado en 1979 por el director y guionista francés André Téchiné, será ‘Las hermanas Brontë’ (Les soeurs Brontë), que podrá verse en versión original subtitulada en español el próximo lunes 21 de abril en el Auditorio de la Casa del Lector a las 19:00 h.

De ascendencia española, el cineasta André Téchiné realizó sus estudios en París. Desde niño fue un gran aficionado al cine, en el que comenzaría como ayudante de dirección de Jacques Rivette y Marc-Gilbert Guillaumin. Después trabajaría como crítico para Cahiers du cinéma (1964-1967).

En 1970, Téchiné realizó ‘Paulina s'en va’, la que fuera su primera película. En 1975, rodó ‘Recuerdos de nuestra Francia’, un film dramático que sigue la vida de una familia durante décadas, con la participación de la actriz Jeanne Moreau. Un año más tarde, filmaría ‘Barocco’, película sobre crímenes con dos brillantes actores: Isabelle Adjani y Gérard Depardieu.

Sus películas se caracterizan por examinar las relaciones humanas con un estilo intimista, cuidadoso y poco sentimental. En su biopic sobre las hermanas Brontë que ahora tendremos la oportunidad de ver, el sombrío ambiente carente de color sirve para subrayar la monotonía y la carencia de atractivos en la vida de las tres hermanas. Como curiosidad, hay que decir que en la película haría el papel de Thackeray el célebre escritor y filósofo francés Roland Barthes.

Téchiné nos narra con maestría cómo Patrick Brontë, pastor de la iglesia anglicana desde 1806, se casa en 1812 con Mary Branwell. El matrimonio se instalaría en Yorkshire, donde nacen las tres hermanas Brontë: Charlotte, Emily y Anne. La película esboza una semblanza de la reprimida educación victoriana que sufrieron las escritoras, víctimas las tres de una penosa existencia. Fruto de su imaginación y deseos de una vida mejor, sus obras literarias, tan apasionadas y sensibles, difieren mucho de la realidad en la que les ha tocado vivir, sometidas a las discusiones con el padre y al cuidado de su hermano menor.

En este ciclo, en el que también se proyectaron con anterioridad ‘La vida de Emile Zola’, de William Dieterle (1937), o ‘Días sin vida’, de Henry King (1959), se observa cómo a lo largo de la Historia del Cine, las biografías de literatos ocupan un lugar destacado. El interés por la vida y la obra de diversos autores relevantes de varios países se ha visto trasladado a la pantalla, ya sea desde la ficción o como documental. Pero es en el primer aspecto, el de la ficción, aunque se haga referencia a sucesos más o menos extensos de índole biográfica, en el que se centra el citado ciclo “Escritores en imágenes”. Se trata, pues, de mostrar en la simbiosis entre literatura y cine cómo éste  ha revelado esas biografías, con mayor o menor fidelidad según qué casos, pero siempre con el debido respeto a esas figuras y haciendo gala de una calidad cinematográfica.

Así, Émile Zola, Scott Fitzgerald, Lillian Hellman, Dashiel Hammett, Charlotte Brontë, Mary Shelley, Lord Byron, San Juan de la Cruz, Henry Miller, Anaïs Nin, Franz Kafka, T.S. Elliot, Arthur Rimbaud, Paul Verlaine, Knut Hamsun, Oscar Wilde, Iris Murdoch, Virginia Woolf, Truman Capote, Miguel de Cervantes, William Shakespeare, John Keats, León Tolstoi, Lope de Vega o Hannah Arendt, han pasado o pasarán sucesivamente por el Auditorio. Un magnífico elenco literario servido gracias a la inspiración de importantes cineastas, la mayoría británicos o norteamericanos, que se han valido de su talento en imágenes para recrear las vidas de estos escritores de renombre.