domingo, 13 de marzo de 2016

Vila-Matas y su ‘Marienbad eléctrico’


El escritor Enrique Vila-Matas presentó el pasado viernes en una librería de Madrid su nuevo libro ‘Marienbad eléctrico’ junto al filósofo, profesor y crítico de arte Fernando Castro Flórez.

Desde el año 2007, Vila-Matas se reúne con la artista visual francesa Dominque Gonzalez-Foerster en distintos lugares, pero más especialmente en el café Bonaparte de París, donde experimentan “la alegría imparable de su intercambio de ideas sin inhibiciones”. De esos encuentros y conversaciones mantenidas entre ambos ha ido surgiendo la gran amistad de poderoso carácter creativo de la que habla ‘Marienbad eléctrico’; un libro muy sugerente, escrito a petición de la artista con motivo de su gran exposición retrospectiva en el Centro Pompidou de París, que contó con la aprobación de Dominique Bourgois, la editora francesa del escritor catalán. Un libro sobre las colaboraciones de Vila-Matas con “una de las artistas francesas más reconocidas en la escena internacional”. Se trata de una obra en la que uno de los autores más relevantes de la literatura contemporánea vuelve a transitar en la divisoria imaginaria y real que existe entre la literatura y el arte contemporáneo. Dos disciplinas con las que el autor hace una simbiosis con toques del humor y la soltura que ya desarrolló en su anterior y más extenso libro ‘Kassel no invita a la lógica’, pues los dos libros bien podrían ser, en cierta manera, complementarios.

El nombre ‘Marienbad’ nos remite mentalmente al famoso balneario de la Región de Karlovy Vary, situado al oeste de Praga, y que Vila-Matas, admirador confeso de Kafka –de quien dice que es un vanguardista extraordinario, porque es totalmente distinto–, conoce muy bien. Lugar de baños termales y hoteles de arquitectura diversa y conciliadora, Marienbad es una ciudad ajardinada que ya fue referida originalmente en el siglo XII y que adquirió mayor reputación durante el Imperio austrohúngaro, donde acudieron a descansar o curarse algún mal tan notables personajes como Goethe, Chopin, Bruckner, Kafka, Ibsen, Twain, Wagner, Zweig, Freud, Mahler y Nietzsche, además de reyes, zares, príncipes y otros miembros de la nobleza europea. El balneario alcanzó su esplendor entre 1870 y 1914, con otro período importante entre las dos guerras mundiales. Asimismo, nos hace recordar la película del cineasta francés Alain Resnais ‘El año pasado en Marienbad’, quien a su vez estuvo influenciado por la novela ‘La invención de Morel’, del escritor argentino Adolfo Bioy Casares, y cuyo guión cinematográfico corrió a cargo del pope del nouveau roman Alain Robbe-Grillet.

Cuando Vila-Matas escribía este libro se percató de que la relación entre Dominque Gonzalez-Foerster y él se parecía a la relación que muestra el filme ‘El año pasado en Marienbad’, en el que un hombre le pregunta a una mujer si se acuerda de que el verano anterior estuvieron juntos y la mujer le dice que no lo recuerda. En la novela de Bioy Casares hay dos planos de realidad.

La relación amistosa entre Gonzalez-Foerster y Vila-Matas es en cierta forma análoga a la de los protagonistas de la película, pues según el propio escritor: “estamos en dos planos distintos y no hemos llegado a encontrarnos más que a través de la amistad”. Dominque Gonzalez-Foerster ya le había pedido un ensayo para el catálogo de su vanguardista exposición en la Tate Modern de Londres. Mientras que su evocador titulo se debe a que el autor plantea “la actuación de una orquesta de la que ella no le había hablado, una banda de jazz que él cree que en el verano de 2666 actuará por fin por primera vez y lo hará junto al Támesis, en la gran ciudad de Londres. Y, tocando una música indefinida entre las literas metálicas, habrá unos músicos que serán como un eco de la última orquesta del Titánic y que mezclarán instrumentos de cuerda con guitarras eléctricas. Tal vez lo que interpreten sea el desfigurado jazz del futuro, quizás un estilo híbrido que habrá de llamarse algún día Marienbad eléctrico”.


Enlace de interés

Página web de la librería Los editores (Madrid).

Más información

Página web oficial de E. Vila-Matas

Fotografía de E. Vila-Matas © Fernando Torres

domingo, 6 de marzo de 2016

Memorial María Luisa de Fotografía


Si hay un certamen internacional de fotografía de paisaje de montaña y naturaleza y deportes de aventura de un reconocido prestigio, y más que consolidado ya por su larga trayectoria, ese es el Memorial María Luisa.

La organización de este certamen fotográfico asturiano acaba de hacer públicos los premios de su 26ª edición. El Jurado tras valorar las 16.000 fotografías que fueron remitidas a concurso por los 1.772 fotógrafos inscritos, procedentes de 79 países, ha reseñado aquellas fotografías que resultaron ser las más meritorias técnicamente y las visualmente más impactantes, obteniendo como resultado una compilación de imágenes realmente memorables.

Han sido catorce los premios principales y nueve menciones de honor por cada una de las catorce categorías de las que han compuesto el concurso. De entre ellas, ha resultado destacada la fotografía ‘Blanc light ici climbing’ de Markus Berger, de Austria, que además de llevarse la victoria en la sección de alpinismo, ha sido galardonada con el premio absoluto de esta edición. Entre los fotógrafos jóvenes, menores de veinte años de edad, el premio recayó en Lasse Kurkela, de Filandia. Además, en esta ocasión y de forma extraordinaria se ha concedido un premio especial a la trilogía de imágenes que mejor ha representado la interacción del ser humano y su obra en el medio natural, este premio extraordinario, Piloña Tierra de Asturcones, correspondió al fotógrafo suizo Samuel Bittón.

El resto de los ganadores han sido: en la categoría Paisaje de Montaña, Marcio Cabral (Brasil); en Escalada, Paul Bride (Canadá); en Aventura y Deportes Extremos, Rainer Eder (Suiza); en la categoría Hombre en Montaña-Naturaleza, Celine Jentzsch (Francia); en Mundo Animal, Cristóbal Serrano (España); en Mundo Vegetal, Francisco Mingorance (España); en Mundo Sumergido, Christian Vizl (México); en Biodiversidad, Marco Gaiotti (Italia); en Paisajes Naturales, Luis Manuel Vilariño López (España); Foto Creativa-Abstracta, Dag Rottereng (Noruega); y en el Mundo de los Pequeños. Foto Macro, Cristóbal Serrano (España). El tema del año ha estado dedicado al color blanco y el ganador resultó ser Alejandro Prieto (México).

Ya es posible tener un primer acercamiento a esta magnífica colección de fotografías a través de la web del Memorial y en Facebook. Aunque como siempre el verdadero momento para disfrutarlas será en el audiovisual y la exposición al aire libre que se mostrarán con motivo de la ceremonia de entrega de premios y demás actos conmemorativos, los cuales tendrán lugar el sábado 7 de mayo, a las 19:00 horas, en el Hotel La Reconquista de Oviedo, con entrada libre y gratuita.

Con todas las fotos galardonas se edita anualmente un libro-porfolio disponible para todos aquellos interesados. El de esta 26ª edición ya se puede adquirir desde la web del Memorial.

Más información

Página web del Memorial María Luisa

Enlace de interés

Vídeo de la 26ª edición del MML

Fotografía ‘Blanc light ici climbing’ © Markus Berger

sábado, 5 de marzo de 2016

Michel Onfray en la ‘Noche de la filosofía’


En el marco de su agenda cultural de 2016, el Institut français de España en Madrid convocó, en el evento llamado ‘Odiseas contemporáneas’, un foro donde el debate y la reflexión tuvieran lugar para tratar las distintas problemáticas sociales que atravesamos en un coyuntural momento histórico de cambio.

Para ello, desde algunos de los más prometedores hasta los más acreditados representantes de la filosofía francesa y española actual, compartieron con el público asistente, conferencias, debates o lecturas de manera simultánea en los distintos espacios destinados al efecto, y en un horario poco habitual: entre discusiones filosóficas, proyecciones, encuentros con los autores y firmas de libros, la ‘Noche de la filosofía’ se prolongó hasta las 3 de la madrugada, con la finalidad de, entre todos, imaginar y establecer las bases de un mundo mejor para el futuro.

Sin duda, uno de los más célebres y esperados fue el filósofo francés Michel Onfray (Argentan, 1959), quien después de publicar ochenta libros (‘Cinismos. Retrato de los filósofos llamados ‘Perros’, ‘Antimanual de filosofía’, ‘Tratado de ateología’, ‘Freud. El crepúsculo de un ídolo’…), no necesitaba presentación. No obstante, la erudita introducción a su conferencia corrió a cargo del también filósofo y escritor español Gabriel Albiac, que se refirió al último libro de Onfray, ‘Cosmos’. La obra de Michel Onfray ha girado siempre en torno a temas como el hedonismo, el ateísmo y la realización de uno mismo. Onfray ha intentado vincularse con los filósofos cínicos (véase Diógenes), y epicúreos (Epicuro). Sostiene que la educación nacional enseña la historia oficial de la filosofía y no a aprender a filosofar. Cree que no hay filosofía sin sociología, sin psicología, ni ciencias. El filósofo relaciona ideas en su mente basándose en los conocimientos de que dispone; si no lo hiciera así, pensaría fuera de la realidad.

Al parecer, con 'Cosmos' Michel Onfray inicia ahora una trilogía que pretende ser una breve enciclopedia del mundo. El segundo volumen, titulado 'Decadencia', estará dedicado a una filosofía de la historia, mientras que el tercero, cuyo titulo será 'Sabiduría', versará sobre filosofía práctica. Con ochenta libros escritos en su haber, Onfray afirma que esos libros han sido como arroyos afluentes del gran río que es este nuevo libro. También ha dicho que se trata de un primer libro, por tanto nos da a entender que elimina a los anteriores, aunque lo hace a la manera de Hegel: los elimina conteniéndolos.

“Hay demasiados libros que prescinden del mundo y al mismo tiempo pretenden describírnoslo. Este olvido nihilista del cosmos me parece más determinante que el olvido del ser.” Michel Onfray.

Así arranca el libro en el cual el pensador nos propone relacionarnos con el cosmos mediante el pensamiento filosófico. Observando el mundo, recobrar las percepciones creadoras de la vida, la naturaleza, y el tiempo. Vislumbrar sus enigmas y aprender de todo ello. Lo cual Onfray hace entroncando el ideal griego y pagano de la sabiduría humana en armonía con el cosmos.

Enlace de interés

Página web oficial de Michel Onfray
  
Fotografía de Michel Onfray © Fernando Torres

miércoles, 24 de febrero de 2016

La ‘Humanidad’ de Yann Arthus-Bertrand


El Institut français de Madrid fue la sede del preestreno de HUMAN, la última película del realizador Yann Arthus-Bertrand, quien asistió a la presentación de la misma el pasado martes.

El fotógrafo y cineasta francés ha retratado en este filme la humanidad que puebla el mundo del siglo XXI, a través de imágenes y testimonios en primera persona. HUMAN ha sido rodada en sesenta países durante más de dos años. Durante todo ese tiempo, dos mil personas fueron entrevistadas abordando temas universales como la lucha contra la pobreza, la guerra o la homofobia, pero también el amor, la familia y el futuro de nuestro planeta. Según afirma el propio Yann Arthus-Bertrand, se trata de “un viaje interior al corazón del alma humana”. La película ha sido financiada por la Fundación Bettencourt Schueller y su distribución está corriendo a cargo de la GoodPlanet Foundation, de la que el director es su presidente.

HUMAN es un documental en el que los relatos y las imágenes de nuestro mundo sirven para profundizar en lo más esencial del ser humano. Mediante declaraciones llenas de amor, felicidad, pero también alegatos de odio y violencia, HUMAN nos pone delante a protagonistas distantes y desconocidos y nos confronta con ellos al tiempo que, haciendo un ejercicio de empatía, nos devuelve a nuestras propias vidas. Desde la más fútil o cotidiana historia, hasta los relatos más extraordinarios, estos sorprendentes y conmovedores testimonios sinceros ponen de manifiesto lo que somos, desvela así el lado más oscuro pero también lo que el ser humano tiene de bello y universal.

Nuestro planeta se nos muestra en el transcurso de las imágenes aéreas y música como un escenario maravilloso, quedando patente la belleza del mundo en esos momentos que invitan a la meditación. HUMAN es una película comprometida que nos propicia reconciliarnos con la condición humana y reflexionar acerca de nuestra existencia: “Soy un hombre entre 7000 millones de otros. Desde hace 40 años, fotografío nuestro planeta y la diversidad humana y tengo la sensación de que la humanidad no avanza. Aún no logramos convivir. ¿Por qué? No he buscado la respuesta en las estadísticas, los análisis, sino en el hombre”. Yann Arthus-Bertrand.

Yann Arthus-Bertrand es miembro de la Académie des Beaux-Arts de l'Institut de France. Como fotógrafo se especializó en los reportajes fotográficos de animales, especialmente después de visitar la reserva Masai Mara, en la región del Serengueti, en Kenia, pero más tarde se decantó por la fotografía aérea. Ha publicado más de medio centenar de libros con sus fotografías tomadas desde helicópteros y globos aerostáticos en diferentes partes del mundo. La revista National Geographic ha publicado muchas veces sus obras, que han sido exhibidas en varios países.
  
Enlace de interés

miércoles, 10 de febrero de 2016

Isabel Muñoz, en busca del eslabón perdido


La fotógrafa Isabel Muñoz lleva más de cuatro décadas recorriendo el mundo con su cámara Hasselblad, captando imágenes que reflejan los sentimientos del ser humano en toda su esencia intemporal. Y en ocasiones lo ha hecho en la más primitiva intimidad, retratándolo para que trascienda el tiempo y sea capaz de transmitir las emociones que nos son comunes, independientemente de la latitud, raza, credo o costumbres de los fotografiados.

Como bien se puede comprobar en la última serie de instantáneas que Isabel Muñoz expone actualmente en la Galería Blanca Berlín, hasta el próximo 27 de febrero, ese mismo planteamiento es extrapolable a los primates, en los que ha sabido ver y retratar emociones semejantes a las del ser humano. Las mismas expresiones de enfado o afecto, pues en ellos radica nuestro origen y se puede aplicar igualmente la máxima de una imagen vale más que mil palabras. Después de tantos años y miles de fotografías realizadas a tribus primitivas en Etiopía, a prostitutas en Camboya, o a miembros de las “maras” en El Salvador, entre otros muchos trabajos, en esta exposición, que ha denominado “Álbum de familia”, la artista Isabel Muñoz (Barcelona, 1951), ganadora en dos ocasiones del prestigioso premio World Press Photo, nos muestra en esta nueva compilación desde al gorila Malabo, fotografiado en el Zoo de Madrid, hasta los bonobos de las espesas selvas del Congo, o los “orang-utang” de las junglas meridionales de Borneo. Y es que todos ellos conforman la gran familia de los primates.

Isabel Muñoz, que el pasado año expuso algunas de sus obras en Moscú, Buenos Aires, Santiago de Chile, México D. F. o Montevideo, emplea para ello un antiguo proceso de copiado que, utilizando sales de platino, produce imágenes de muy alto rango tonal. Todas sus fotografías son contactos de gran formato, realizados directamente del negativo. A este artesanal proceso del platino se le llama platinotipia. Más tarde los negativos, que deben tener el mismo tamaño que la fotografía final, se ponen en contacto directo con el papel preparado, para ser expuestas a la luz bajo una gran prensa de contactos. Una vez terminado el proceso, las imágenes son reveladas y lavadas a mano en grandes cubetas. Laborioso y minucioso, este método proporciona a las imágenes una riqueza de tonos y textura imposibles de conseguir por cualquier otro procedimiento. Para los fotógrafos del siglo XIX ese tipo de revelado era considerado el más fiel y noble del arte de la fotografía.


Más información

Horario: Miércoles a viernes de 11:00h a 14:30h y de 16:00h a 21:00h
Sábados de 11:00h a 14:00h y de 17:00h a 20:30h
Fotografía (detalle) del gorila Malabo, Zoo de Madrid © Isabel Muñoz  

domingo, 24 de enero de 2016

Elliott Murphy, literatura y rock & roll


El escritor y músico norteamericano Elliott Murphy está actualmente de gira por España al tiempo que nos presentaba su novela ‘Justicia poética’, editada el pasado año en nuestro país por Tropo Editores. También ha reeditado su primer álbum, ‘Aquashow’, de 1973 que ahora ha producido su hijo, Gaspard Murphy.

Residente en París desde hace 25 años, el músico neoyorquino nacido en el seno de una familia de artistas, comenzó su carrera como cantautor en Europa en 1971, participando en la banda sonora de ‘Roma’, cinta dirigida por Federico Fellini en 1972. Desde entonces, Elliott Murphy ha publicado 35 discos, en los que han colaborado artistas tan relevantes como Mick Taylor o Bruce Springsteen, entre otros. Cuando Springsteen toca en la ciudad del Sena no duda en llamarle para interpretar algunos temas juntos. Como escritor Murphy ha publicado varios libros de relatos: ‘Cold and electric’, ‘The lion sleeps tonight’, ‘Where the women are naked and men are rich’ y ‘Café notes’, así como las novelas ‘Poetic justice’ y ‘Marty May’.

El documental ‘The second act of Elliott Murphy’, dirigido por Jorge Arenillas, acaba de ganar en San Sebastián el premio del público del festival de cine documental Dock of the Bay. Señala entre sus influencias al bluesman Robert Johnson pero también a Bob Dylan y a Lou Reed y al folk revival de los 60. Lo siguiente será “una ópera rock o un disco doble muy acústico con Olivier Durand y mi hijo Gaspard. Tengo unas 24 canciones preparadas”, confiesa el propio Murphy.

Anoche en Madrid tocó por segundo día consecutivo en la sala Galileo Galilei, como siempre acompañado únicamente por su inseparable guitarrista, el francés Olivier Durand. Los dos días llenó el local sin escatimar su repertorio, por otro lado inabarcable pese a las dos horas y media de duración de ambos conciertos. Al final, tras los bises, no pudieron faltar los homenajes a David Bowie, de quien versionó la célebre ‘Heroes’; Lou Reed, a quien recordó tocando ‘Walk on the wild side’, o a Glenn Frey, fallecido el pasado 18 de enero, para lo que interpretó el tema ‘Take it easy’, que fue compuesto por Frey junto con Jackson Browne para los Eagles.


Más información

Página web oficial de Elliott Murphy

Fotografía de Elliott Murphy © Fernando Torres

lunes, 11 de enero de 2016

David Bowie, que estás en los cielos


Se nos ha ido una leyenda. David Bowie fue y será para muchos el artista más original que ha dado la música pop de la segunda mitad del siglo XX y lo que llevamos de éste. Dotado de un genio creativo que fue evolucionando a lo largo de su trayectoria musical, en la que tuvo muy diversas facetas, el pasado viernes aparecía su último legado, ‘Blackstar’. Justamente el día que David Robert Jones cumplía 69 años de edad. Sin duda ha sido premeditado, pues Bowie llevaba dieciocho meses luchando contra un cáncer. Aunque ni él ni nadie podíamos adivinar que fallecería apenas unos días más tarde, el pasado 10 de enero en Nueva York.

A pesar de haber lanzado un disco en 1967, que llevó por título simplemente ‘David Bowie’, y varios sencillos, Bowie no comenzó a ser considerado hasta julio de 1969, cuando su exitosa canción ‘Space Oddity’ llegaba al Top 5 de la lista británica de singles. Después de tres años que supusieron una etapa de experimentación, David Bowie resurgió en 1972, en pleno apogeo del glam rock, con su andrógino y estrambótico álter ego Ziggy Stardust, gracias a la célebre ‘Starman’, perteneciente al álbum ‘The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars’. La corta vida de Ziggy demostró que se trataba únicamente de una de las etapas de una carrera artística en la que Bowie se fue reinventando continuamente, a base de innovaciones musicales y múltiples presentaciones visuales.

Su biógrafo, David Buckley, declaró: “La esencia de la contribución de Bowie a la música popular se encuentra en su sobresaliente habilidad para analizar y seleccionar ideas fuera de la música –del arte, la literatura, el teatro y el cine– e incorporarlas a ésta; de este modo, el pop se actualiza constantemente.”

‘Blackstar’, o estrella negra, simboliza así y ahora el final de una trayectoria artística irrepetible. Pues como una estrella negra es resultante del consumo completo de la energía térmica de una blanca, un cuerpo estelar frío e invisible en el espacio, su vigésimo quinto disco pone el broche de oro a casi medio siglo de música y talento indiscutible. Descubrir otra estrella como Bowie será francamente difícil, por no decir imposible. Descanse en paz para siempre en un Universo desde el que ya no emitirá su luz y su energía será indetectable. Si bien una forma de hallar su estrella es detectando su colosal campo gravitatorio. Esto Bowie debía saberlo bien.

Vídeo ‘Blackstar’ de David Bowie.