sábado, 1 de octubre de 2022

El Madrid vintage de las pinturas de Avia

La Sala Alcalá 31 presenta la primera gran retrospectiva en 25 años de la artista Amalia Avia, una cronista visual de un Madrid vintage que despierta esa nostalgia que evoca el paso del tiempo.

Amalia Avia (1930-2011) nació en Santa Cruz de la Zarza (Toledo), un pequeño pueblo manchego donde pasaría sus primeros años de infancia, viviendo su primera juventud alternando entre el pueblo y Madrid, marcada por el dolor de la guerra. Su formación artística y trayectoria como pintora comienza en los años 50 en el estudio que el artista Eduardo Peña tiene en la capital. En esos años empezaría a conocer a muchos de sus amigos y posteriores compañeros de generación como serían: Esperanza Parada, Antonio López, Isabel Quintanilla, Julio López Hernández, Carmen Laffon y, sobre todo, Lucio Muñoz, con quien se casa en 1960.

Su primera exposición tiene lugar en 1959 en la Galería Fernando Fe de Madrid. A partir del año 1964 pertenece a las legendarias galerías Juana Mordo y Biosca. Desde 1993 la Galería Juan Gris se convierte en la sede fundamental de sus exposiciones en la capital. En sus pinturas se pueden ver las calles, tapias o portales y las fachadas de los antiguos comercios de Madrid desde un punto de vista cercano y casi palpable. Se trata de una pintura que transmite la sensación de los relieves. Para conferir al cuadro esa textura tan particular, Avia aplicaba una capa de aguarrás a toda la pintura para después exponerla a fuego.

Fue una pintora muy prolífica, se calcula que pudo llegar a pintar cerca de dos mil cuadros. Sin olvidar el archivo fotográfico que para ello fue conservando, fotografías de las que se valía para después realizar las pinturas y que muchas veces unía o superponía para tener una visión más angular del sujeto.

Etiquetada como pintora realista, el realismo para ella era ser capaz de reflejar “la huella de lo humano”. Incluida en el grupo conocido como “realistas de Madrid”, participó en numerosas exposiciones en torno al realismo español por todo el mundo. La gran exposición antológica sobre su obra la realiza en 1997 el Ayuntamiento de Madrid en el Centro Cultural de la Villa. En ella le fue concedida la Medalla al Mérito Artístico del Ayuntamiento de Madrid.

La exposición ‘Amalia Avia. El Japón en Los Ángeles’ reúne más de un centenar de piezas de una amplia panorámica de su producción artística marcada, por una parte, por las obras de exteriores y edificios emblemáticos de diferentes barrios de Madrid y, por otra, por los interiores de diferentes estancias y la reproducción de objetos cotidianos. Obras en las que se puede ver la intención de Avia de reflejar la huella de lo humano, de esas vidas anónimas que tanto la atraían.

Más información

Museos y Exposiciones. Sala Alcalá 31.

Pintura ‘La Bobia’ © Amalia Avia

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Muere en París el fotógrafo William Klein

El gran artista estadounidense, célebre por su personal estilo transgresor e innovador con que fotografió las calles de Nueva York, París o Roma, falleció el pasado sábado en París a los 94 años.

Durante estos días William Klein tenía una importante exposición retrospectiva en el ICP (International Center of Photography) de Nueva York, que había comenzado el 3 de junio y cuya clausura estaba previsto que fuera el 12 de septiembre de este mismo año, si bien se ha decidido prorrogar hasta el día 15.

William Klein (1928-2022) fue pintor, fotógrafo callejero y fotógrafo de moda, diseñador, autor de fotolibros, escritor, documentalista y cineasta de ficción. Nacido en las afueras de Harlem (New York), a Klein le cautivó el arte de las vanguardias europeas que veía en los museos de la ciudad. Tras viajar a Alemania en 1946, durante dos años formó parte de una misión de reconstrucción de las fuerzas aliadas. Poco después, en 1948 Klein se instala en París donde estudiaría en la Sorbona para proseguir su carrera artística trabajando algún tiempo con el pintor cubista francés Fernand Léger (1881-1955).

Pronto pasaría del trabajo figurativo a la abstracción, y del lienzo al cuarto oscuro fotográfico. Sus sorprendentes fotografías abstractas aparecieron en las portadas de revistas de diseño como Domus, así como en libros y discos. En 1954 Alexander Liberman, el director de arte de Vogue (EE.UU.), lo invitó a unirse a la revista en Nueva York. Klein no tenía ninguna experiencia en moda, pero Liberman vio en él una fuerte personalidad, talento y una gran habilidad tanto para la experimentación como para la resolución de problemas visuales.

“Vine de fuera, las reglas de la fotografía no me interesaban. Había cosas que se podían hacer con una cámara que no se podían hacer con cualquier otro medio: grano, contraste, desenfoque, eliminar o exagerar los tonos grises, etc. Pensé que sería bueno para mostrar lo que es posible, decir que esto es tan válido de una forma de usar la cámara como los enfoques convencionales.” 

Ya conocido como fotógrafo, William Klein alcanzaría su fama internacional con una serie de exitosos fotolibros, como su emblemático ‘Life is Good & Good for You in New York’ (1956), considerado ahora como uno de los fotolibros más importantes jamás realizados. A ese libro le siguieron publicaciones igualmente ambiciosas sobre Roma (1959), o Moscú y Tokio (1964). Estos trabajos fueron obras totales del artista, pues no solo son suyas las fotografías, sino también el diseño, los ingeniosos textos y sus originales portadas.

A lo largo de siete décadas muy productivas, Klein se empleó en sus múltiples facetas artísticas siendo tenaz e innovador, demostrando ser un gran visionario a través de los diferentes medios en los que se desarrolló como artista. Prescindiendo de las tendencias artísticas y sociales de su época, abrió tanto con su obra comercial como con sus proyectos personales numerosas puertas para las posteriores generaciones de creadores de imágenes de todo el mundo.

En 2019 William Klein estuvo en Madrid para inaugurar una exposición retrospectiva y promocionar su libro ‘Celebration’. Una compilación de fotografías de Nueva York, París, Roma, Moscú y Madrid.

Más información

William Klein: YES. Photos, Paintings, Films, 1948-2013.

‘Manifiesto’. Retrospectiva de William Klein (2019).

Fotografía Terrace de Cafe, Paris (1982) © William Klein

domingo, 4 de septiembre de 2022

‘Montevideo’, Vila-Matas renovado

Su constante búsqueda de algo nuevo ha llevado a Vila-Matas a transformar la novela hasta convertirla en algo tan irreconocible como digno de admiración.

“Escribo ficción desde un espacio que suelen ocupar los ensayistas: un yo literario visible. De hecho, lo que se escenifica en cualquiera de mis libros no es exactamente una trama, o una serie de ideas, sino a mí mismo tramando, pensando o escribiendo bajo el avatar de un narrador. Aunque, eso sí, el avatar, la personalidad de cada uno de mis narradores, es distinta en cada novela y posiblemente lo único que las una a todas sea la voz o ese “yo literario visible” que reaparece en cada nuevo libro y da continuidad a la obra”.

En la magna obra de Vila-Matas, de sobra conocida por sus lectores por lo singular e inclasificable, este nuevo libro representa otro tour de force con el que, como el propio autor ha confesado, logra impresionarse incluso a sí mismo.

En ‘Montevideo’ el autor se asiste de su vasto y profundo conocimiento literario para que el narrador de esta historia gravite en el tiempo y los lugares que a través de los recuerdos conforman su vida. El habitual humor del escritor, sus perspicaces reflexiones y su enciclopédico acervo de biografías de literatos y sus frecuentes citas hacen que el libro rebose talento y sea disfrutado por el lector inteligente que sabe obviar la cordura y, con una sonrisa, se deja llevar hasta el final.

Sinopsis: Un hombre avanza por los recuerdos de su vida, desde el París de los años 70 donde trapicheaba con droga hasta el Festival de cine de Lisboa como escritor consagrado, pasando por Reikiavik o Bogotá, repasando momentos, lecturas, citas y conversaciones que podrían haber pasado, o no. Mientras tanto, trata de escapar de bloqueos y de su propio discurrir.

En una sucesión de escenas sin freno, el narrador trae constantemente al primer plano diferentes escritores (reales e inventados), citas pertinentes aunque a veces no, ciudades y reflexiones sobre escribir, la literatura por delante y por detrás. El rayo que mató a Ödön von Horváth, la puerta cegada de un cuento de Cortázar, la novela inventada de una escritora que jamás existió...

Y mientras tanto, poco a poco, va dándose cuenta de que siempre, en la habitación de al lado, algo pasa, algo sucede. Un misterio que guarda en su interior el secreto para desplazarse desde una ciudad a otra. De un recuerdo a otro. Como una máquina del tiempo y el espacio capaz de generar literatura.

El resultado es una historia que se cuenta al alejarse, como un mosaico que avanza modificándose a sí mismo, y que nos enseña la parte interior del escritor que no es Vila-Matas pero que en la mente de muchos lectores se le parecerá muchísimo.

Más información

Site personal de Enrique Vila-Matas.

Ilustración The four rooms © Vilhelm Hammershoi

domingo, 21 de agosto de 2022

Gideon Lewin. ‘Avedon Behind The Scenes’

La galería FotoNostrum muestra en Barcelona la primera exposición en España dedicada a Richard Avedon, el gran fotógrafo de moda del siglo XX. 

La muestra, premiere mundial, se compone de fotografías de Gideon Lewin, manager de Richard Avedon, sobre el making of de algunas de sus imágenes más icónicas, así como de fotografías originales del propio Avedon procedentes de la colección privada de la diseñadora Joanna Mastroianni, comisaria de la exposición.

‘Avedon Behind The Scenes’ está basada en el aclamado libro homónimo de Lewin, y es un viaje visual a lo largo de dieciséis años de colaboración y convivencia entre Gideon Lewin y el maestro estadounidense Richard Avedon (1923–2004), conocido por sus retratos en blanco y negro y sus innovadores trabajos para importantes revistas de moda como Harper's Bazaar y Vogue. Hasta el 2 de octubre de 2022, en FotoNostrum es posible contemplar hasta 13 imágenes originales gracias a la colaboración del Museo de Fotografía de Berlín.

Richard Avedon se ha convertido en un mito de la historia de la fotografía por diversos logros. Entre ellos, los retratos de famosos de gran profundidad psicológica; el uso del fondo blanco en el retrato, y su serie ‘In the American West’, en la que fotografía tanto a grandes personalidades como a las personas anónimas que son la verdadera alma de la nación.

Pero sobre todo hay algo increíble en su obra, y es cómo se vuelve el fotógrafo más influyente de la historia de la moda. Con Avedon, los modelos dejan de ser sólo modelos para convertirse en actrices y actores en medio de escenografías excéntricas, y a veces hasta disparatadas. A la estética de la moda le da vida, le da una actitud. El artista termina de imponer esa idea de que la elegancia es un tema fundamentalmente de actitud.

Con esta nueva exposición, en este 2022 la galería FotoNostrum, dirigida por Julio Hirsch-Hardy, ha presentado los trabajos de tres icónicos fotógrafos cuya obra se ha expuesto por primera vez en Barcelona: ‘La Vuelta al Mundo en 80 Imágenes’ de Steve McCurry, la colección ‘Private Property’ de Helmut Newton y ‘Avedon Behind the Scenes’, un estudio visual del estilo de trabajo de Richard Avedon.

Más  información

FotoNostrum.

Fotografía Exposición Avedon © Fernando Torres

lunes, 15 de agosto de 2022

De Posada a Isotype, de Kollwitz a Catlett

“Las palabras dividen, las imágenes unen”, decía el lema del fundador de Isotype, el filósofo Otto Neurath. 

Desde sus orígenes en la década de 1920 en Viena, Isotype (International System Of Typographic Picture Education) fue el nombre con el que el filósofo y sociólogo austríaco Otto Neurath y el artista gráfico alemán Gerd Arntz denominaron a su proyecto que previamente se llamó Wiener Methode der Bildstatistik (Método Vienés de Estadísticas con Imágenes) desarrollado en el Museo Social y Económico de Viena entre 1925 y 1934. Aquel proyecto pionero buscaba una manera visualmente sencilla de comunicar una información compleja, mediante gráficos pictóricos simples, comprensible para el gran público.

La exposición ‘De Posada a Isotype, de Kollwitz a Catlett’, pone el foco en el desarrollo e intercambio entre diferentes medios gráficos supuestamente obsoletos y antitecnológicos como la xilografía, el grabado en madera, el linóleo y la litografía así como sus funciones y formas de distribución en contextos geopolíticos y sociales muy diferentes. La muestra, comisariada por Benjamin H.D. Buchloh y Michelle Harewood se articula en torno a cuatro grandes áreas, partiendo de los casos iniciales del mexicano José Guadalupe Posada y de la alemana Käthe Kollwitz, las dos grandes figuras del grabado de finales del siglo XIX, para seguir con el expresionismo alemán y el Taller de Gráfica Popular mexicano, y terminar con el citado proyecto Isotype.

En la primera sección de la muestra se contrapone el trabajo de José Guadalupe Posada y de Käthe Kollwitz, situados en extremos opuestos del espectro geopolítico y artístico: por un lado, la producción de Posada, desarrollada a partir del grabado francés de Honoré Daumier y Paul Gavarni, que recoge sus caricaturas políticas mordaces, anuncios y viñetas; y, por otro, la obra de cariz socialista y feminista de Kollwitz, basada en un primer momento en la gran tradición del aguafuerte y la litografía europea, desde Rembrandt hasta Goya, que abandona en pos de la xilografía, medio con el que conecta con las clases bajas y empobrecidas. Ambos serían posteriormente referentes para artistas gráficos políticos de México, Estados Unidos, la Unión Soviética y China. La obra de Posada, representada a través de numerosas octavillas, pósteres y periódicos que servirán de referencia de una identidad nacional mexicana durante décadas, dialoga en la muestra con los grandes porfolios con los que Kollwitz refleja los dramas sociales de la Alemania del Imperio hasta la Primera Guerra Mundial: Ein Weberaufstand (La revuelta de los tejedores, 1893-1897), Bauernkrieg (La guerra de los campesinos, 1903-1908) y Krieg (Guerra, 1922-1923).

La segunda sección está dedicada a la reaparición de la tradición del arte gráfico durante los primeros diez años del expresionismo alemán. Bajo el impacto del descubrimiento de los grabados en madera de Paul Gauguin, entre otros, varios miembros de Die Brücke como Ernst Ludwig Kirchner o Karl Schmidt-Rottluff, difundieron desde 1905 la xilografía y el grabado tanto como un medio específico de la tradición artística alemana como, paradójicamente, una manera de presentar un globalismo primitivo. Es a través de la figura del historiador, crítico y editor alemán Paul Westheim, y sobre todo de su libro El grabado en madera (1921), cuando se entiende el grabado medieval como un lenguaje propio de la nación alemana moderna posterior a la Primera Guerra Mundial, diferenciada de los lenguajes del cubismo francés y el futurismo italiano. A raíz de su exilio a México en 1941, Westheim vincula el grabado mexicano con el expresionismo alemán, incluyendo en la segunda edición de su libro (1954) al propio Posada así como a varios miembros del Taller de Gráfica Popular. Una década después de la fundación de Die Brücke, la producción gráfica alemana da un giro radical al abandonar la xilografía y su asociación con las ambiciones retrógradas del nuevo nacionalismo alemán, y al experimentar con nuevas vías de producción gráfica en obras como Die Hölle (El infierno, 1919) de Max Beckmann, Gott mit Uns (Dios con nosotros, 1919) de George Grosz y Der Krieg (La guerra, 1924) de Otto Dix.

El protagonismo de la tercera y más amplia sección de la muestra es del Taller de Gráfica Popular. El México posrevolucionario también vivió el debate sobre el uso del medio gráfico como herramienta de comunicación y educación de las clases trabajadoras y rurales, debate que tuvo lugar inicialmente en periódicos como Frente a Frente y El Machete. En ellos se dudaba mucho que las pinturas murales promovidas por el Estado se correspondieran con las necesidades de esas clases sociales, y defendieron que los medios gráficos eran más efectivos para tal fin. Fundado en 1937 por Raúl Anguiano, Leopoldo Méndez, Pablo O´Higgins y Luis Arenal en el seno de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, el Taller de Gráfica Popular estuvo formado por numerosos artistas/activistas que produjeron una gran cantidad de folletos, carteles, panfletos y grabados que contribuyeron a fortalecer las formaciones políticas progresistas, y a defender causas como la nacionalización de los recursos mineros y petroleros o los derechos a la tierra de las poblaciones indígenas. Asimismo, el Taller se comprometió cada vez más con la lucha contra el fascismo, sobre todo tras la victoria de Franco en la guerra civil española, en la que desempeñó un papel fundamental el importante número de artistas y escritores exiliados, principalmente españoles y antifascistas alemanes organizados en torno a asociaciones como la Liga Pro Cultura Alemana en México. Entre ellos cabe destacar al arquitecto y segundo director de la Bauhaus de Dessau Hannes Meyer y a su segunda mujer, Léna Bergner, miembro asimismo de la Bauhaus donde asistía a los talleres de textil y diseño gráfico. Invitados por el gobierno de Lázaro Cárdenas como urbanistas, muy pronto entrarían en contacto con el Taller de Gráfica Popular: Meyer como director financiero de la editorial del Taller, La Estampa Mexicana; y Bergner como diseñadora gráfica de numerosos porfolios publicados por la editorial, entre ellos las Estampas de la Revolución mexicana (1947) y la primera gran publicación donde se documentaba la actividad del Taller: TGP México. El Taller de Gráfica Popular. Doce años de obra artística colectiva (1949).

El Taller también contó entre sus miembros con escritores y artistas exiliados estadounidenses como la fotógrafa Mariana Yampolsky, el pintor Charles White y la escultora y grabadora Elizabeth Catlett, quien adaptaría la iconografía y la técnica gráfica de Kollwitz en sus grabados y carteles en favor de la causa feminista y del Movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos.

Como conclusión dialéctica e histórica de la exposición, en la cuarta sección se desarrolla a través de una extensa documentación el proyecto Isotype de Otto Neurath, Marie Reidemeister-Neurath y Gerd Arntz, en sus diferentes fases y sedes: Düsseldorf, Viena, Moscú, La Haya y Londres. Este proyecto adquirió rápidamente un reconocimiento internacional, tanto en aplicaciones prácticas para una nueva y emergente sociedad de la información como en términos de un debate teórico sobre las funciones adecuadas de lo pictórico. El sociólogo vienés Otto Neurath, en colaboración con su esposa Marie Reidemeister, descubrió la producción pictórica y gráfica de Gerd Arntz y la reconoció como el medio ideal para formular un lenguaje de signos verdaderamente internacional, funcional y universalmente legible. Los principios del proyecto Isotype se diseñaron en colaboración entre Arntz y Neurath para transmitir información sociológica, económica y política crucial para las clases trabajadoras de los Estados nacionales tradicionales, así como para los Estados poscoloniales emergentes del periodo de entreguerras y de la Segunda Guerra Mundial.

Más información

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Xilografía ‘Die Mütter’ (Las madres) 1922-1923 © Käthe Kollwitz

jueves, 28 de julio de 2022

Andy Summers. ‘A Certain Strangeness’

Desde el 28 de julio y hasta el próximo 5 de octubre de 2022, el Ernst Leitz Museum de Wetzlar muestra una amplia selección de las obras del músico inglés realizadas entre 1979 y 2018.

“No hay una belleza exquisita sin cierta extrañeza en la proporción”. Edgar Allan Poe.

La música y la fotografía han acompañado a Andy Summers (1942, Blackpool, UK) desde que tomara una guitarra por primera vez a la edad de once años y siendo niño también cayera una cámara en sus manos. Con tan solo dieciséis años comenzaría a tocar en clubes y cafés como parte de la escena local de jazz. Por entonces, el joven músico ya ganaba algún dinero como fotógrafo de playa; volvería a tomar la cámara más en serio en 1979, cuando va de gira con su banda The Police. Su Leica M4-2, que le recomendó su amigo, el también fotógrafo Ralph Gibson, ha sido su constante compañera desde entonces.

La exposición ‘A Certain Strangeness’ presenta en una extensa retrospectiva las fotografías que Summers realizó durante casi cuarenta años y nos ofrece una profunda visión de su desarrollo artístico en ese viaje vital. De guitarrista de la célebre banda The Police a solista, desde el Altiplano andino en Bolivia hasta las estrechas calles de Tokio. En el proceso, Summers ha demostrado tener un buen ojo para los detalles surrealistas, así como para los momentos mágicos, y nos muestra lo estrechamente relacionadas que están para él la música y la fotografía.

A lo largo de su dilatada carrera, Summers siempre se ha movido entre ambas disciplinas, despertando con las dos la emotividad en su audiencia. Más recientemente, ha fusionado ambas, entre otras cosas en la presentación audiovisual de ‘A Certain Strangeness’ en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. 

Decía Poe que no hay una belleza exquisita sin cierta dosis de extrañeza. Pero cuál es la medida de ese componente singular en lo bello que nos impresiona. El escritor estadounidense dejaba a cada uno su propia interpretación de lo que es la belleza como tal percepción individual que es. En la fotografía como arte no hay reglas, por tanto, esa interpretación de lo bello tampoco debería tenerlas.

Esta exposición fotográfica nos invita a acompañar a Summers en su viaje. Sus fotografías autobiográficas dejan espacio para la especulación narrativa y muestran la vida de un hombre que no solo es un gran músico sino también un fotógrafo genial.

La actual muestra ha estado en la galería Leica en Los Angeles, en LA Independent Photo Show, en el Pavillon Populaire en Montpellier, el Museo Bonnefanten de Maastricht, la galería Licht en Shanghái, la galería CCC de Beijing o la Photokina en Colonia, entre otros lugares.

En paralelo a las exposiciones de fotografía previstas, Andy Summers recorrerá Europa en 2022 y 2023 con su espectáculo multimedia ‘Harmonics of the Night’.

Más información

Ernst Leitz Museum Wetzlar - Andy Summers. ‘A Certain Strangeness’.

Site personal de Andy Summers.

Fotografía ‘Cigar, Copenhagen’  (1982) © Andy Summers

domingo, 17 de julio de 2022

Ruth Orkin. La ilusión del tiempo


La sala Kutxa Kultur Artegunea muestra por primera vez, en colaboración con el Ruth Orkin Photo Archive, la obra de esta artista en una exposición que se articula en 4 ejes que permiten entender la relación de sus fotografías con el cine.

Ruth Orkin (1921-1985) fue una fotógrafa, fotoperiodista y cineasta estadounidense. Conocida por su fotografía American Girl in Italy (1951), también fotografió a muchas celebridades y personalidades como Lauren Bacall, Ava Gardner, Doris Day, Tennessee Williams, Alfred Hitchcock o Marlon Brando.

La fotografía es una herramienta indispensable para descomponer el tiempo y captar lo invisible. Los puntos de vista se descentran, el campo de visión se amplía, los encuadres se diversifican: picado, contrapicado, primeros planos, profundidad de campo.

Las fotografías reflejan la pulsión del tiempo, la duración, sin llegar a dar el paso al cine. Es en este contexto de cambio y riqueza experimental en el que Ruth Orkin comienza su carrera en la escena artística de Nueva York en los años 40, obligada a reconducir su vocación de cineasta hacia la fotografía. Orkin se inclina literalmente sobre el mundo, lo mira desde su ventana y transcribe el baile incesante de todos esos elementos móviles que son los peatones que, desde lo alto, se convierten en partículas que se mezclan y dibujan los grandes flujos de migraciones en el corazón de la ciudad.

Este punto de vista aéreo permite visualizar y comprender este complejo fenómeno del movimiento urbano, que Orkin logra hacer patente. En sus imágenes desaparece la narración, las identidades, las anécdotas y se incorpora la dimensión temporal en términos de duración, flujo y continuidad, así como la de movimiento y variabilidad que son, en definitiva, las claves de sus imágenes. Orkin es una espectadora de su propia visión cinematográfica y la restituye en su totalidad.

En 1939, cuando Orkin no tiene más que 17 años, atraviesa los Estados Unidos desde Los Angeles a New York para visitar la World’s Fair, que parecía anunciar ya la modernidad y “el mundo de mañana”. Recorre la mayoría de este largo camino en bicicleta y documenta el viaje en una road movie, gracias a su pequeña y manejable cámara Univex. Vuelve de aquel periplo con cientos de imágenes, compuestas en forma de álbum donde las fotografías se disponen en orden cronológico, como viñetas en un cómic, acompañadas de comentarios e informaciones que permiten reforzar su dimensión narrativa.

Este documento constituye, de algún modo, la primera “película” de Ruth Orkin. Es más que un story board, es una road movie y se parece curiosamente a los cuadernos y álbumes que su madre Mary Ruby, actriz de cine mudo, conservaba de sus rodajes. La diferencia es la relación de tiempo que fluye de una imagen a otra en el álbum de Orkin, porque refleja la duración del viaje en toda su linealidad.

En 1952, Orkin volverá sobre esta idea del montaje en viñetas de una manera cercana a la de la fotonovela, que como género literario había visto la luz en Italia en 1947 y que se había convertido en un gran éxito editorial. En Florencia Ruth Orkin se encuentra con Ninalee Craig, una joven estudiante de arte, que será la protagonista de la serie más conocida de la carrera de Orkin, American Girl in Italy. Esta historia que se despliega en diversas imágenes ilustra el citado reportaje Don’t be afraid to travel alone. Ninalee, que adopta el nombre de Jinx Allen, posa para Orkin en un juego extremadamente teatral, recreando las caricaturas que los actores de películas mudas de comienzos del siglo XX se vieron obligados a encarnar ya que de esta expresividad dependía toda la comprensión de la historia.

El registro escénico debía ser suficientemente exagerado para que el espectador pudiera interpretar lo que estaba ocurriendo en cada momento narrativo. En este sentido, la fotonovela en la que se basa Orkin para construir su historia, con este mismo aspecto, pone en escena a la protagonista en diversas situaciones que ilustran de algún modo una parábola cuyo mensaje es claramente identificable por quien debe descifrarla.

Más información

Kutxa Kultur Artegunea.

Enlaces de interés

Ruth Orkin Photo Archive, NY.

Ruth Orkin ~ An Everyday Life Photographer.

Fotografía ‘American Girl in Italy’ (1951) © Ruth Orkin